Facebook Twitter Google +1     Admin

El fracking en un país sísmico como Chile

Santiago, martes 14 de octubre de 2014, por Luis Alberto Gallegos, editorial Boletín GAL.- El fracking es un proceso de extracción del shale gas, esquisto, gas pizarra, gas natural de lutita o el gas y petróleo petrificado en el subsuelo. Su sistema consiste en producir una alta presión hidráulica que actúa y fractura las rocas subterráneas que contienen el gas y petróleo petrificados y, al liberarlos, los convierte en combustibles no convencionales para uso de la industria y las residencias.

 

Hoy, el shale gas se ha convertido en el combustible que promete sustituir a los combustibles fósiles convencionales para las próximas décadas. Los países ricos en estos yacimientos son EEUU, Argentina, Brasil, Francia, Polonia, Turquía, Ucrania, Sudáfrica, Marruecos y Chile. Nuestro país se ubica en tercer lugar en América Latina, luego de Argentina y Brasil, con asentamientos principalmente en Magallanes.

 

Los EEUU, han descubierto tal cantidad de shale gas en su territorio, que pudieran convertirse al 2025 en uno de los mayores exportadores de este combustible en el mundo, superando a los países árabes en cuanto a comercialización de fuentes energéticas.

 

Chile, por su parte, ha descubierto shale gas en Magallanes y se apresta a explotarlo a la brevedad. Argentina, de otro lado, tiene unos enormes yacimientos que van desde su zona central como Mendoza, hasta la zona Austral. Vaca Muerta es el yacimiento estratégico que podría convertir a este país en uno de los mayores productores de shale gas en las próximas décadas en América Latina, sustituyendo a Venezuela en cuanto a disponibilidad de combustibles.

 

Ahora bien, sin considerar el impacto en el consumo del shale gas en cuanto gas de efecto invernadero y contaminación del aire, ¿cuál es el efecto de su explotación allí en los territorios en donde se proyecta extraerlo?

 

Esta es una pregunta crucial.

 

Una de las primeras consecuencias del fracking es el impacto en el medio ambiente, en los suelos y el agua de las zonas de explotación. Por ello, en algunos países de Europa ya ha sido prohibido. Sin embargo, el mayor impacto que el fracking genera es en incremento del grado de sismicidad de los territorios donde se le explota.

 

En los EEUU se ha demostrado y se ha realizado movilizaciones de organizaciones ciudadanas de las zonas de fracking, denunciando el aumento de terremotos en la cuenca del Ratón de Colorado, Oklahoma y en Nuevo México. Hay estudios que demuestran que el fracking del shale gas ha producido 2.547 terremotos de magnitud tres o superior en los EEUU.

 

Sin embargo, los procesos de fracking que tenemos más cercanos a Chile son los que se sitúan en el yacimiento de Vaca Muerta, que se extiende desde Neuquén, Río Negro y Mendoza. Existen estudios que consideran que estas zonas pudieran ser proclives a terremotos y que, con esta actividad, perfectamente pudieran convertirse en escenario perfecto para un terremoto.

 

La interrogante es: ¿podría estar Chile expuesto a eventos sísmicos provenientes del fracking de Vaca Muerta? O, ¿podría estar Chile expuesto a eventos sísmicos provenientes de sus propios procesos de fracking en Magallanes? O, ¿habría alguna relación de nuestros recientes terremotos con estos procesos de fracking?

 

Para pensarlo e investigar. Tarea para la casa para los científicos, geólogos, ambientalistas y para los decidores de políticas energéticas y ambientales. (FIN)

13/10/2014 20:03 Luis Gallegos Enlace permanente. sin tema

Comentarios » Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris