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Boletín GAL: 10 años acompañando tu Gestión Ambiental Local

Santiago, lunes 29 de septiembre de 2014, por Luis Alberto Gallegos, editorial Boletín GAL.-  Un 3 de octubre de 2004 se nos encargó producir un informativo ambiental para difundir las actividades de un proyecto de la CONAMA RM de aquél entonces, denominado “Gestión Ambiental Local III”. Desde ese primer momento, empezamos una aventura periodística que hasta nos ha permitido acompañarles día a día en vuestra labor cotidiana por hacer de las comunas y barrios un territorio más amable, sustentable y con mejor calidad de vida.

 

Los impulsores originales de esta iniciativa fueron: Pablo Badenier, Guillermo Pedroni, Oriana Salazar, Gabriel Aránguiz, María Elena Correa, Germán Venegas, Daniel Vicente, Mauricio Garrido, Jaime Ugalde, Hugo Ilabaca y otros amig@s que se nos escapan en este instante.

 

Y, sobre todo, los mayores impulsores fueron ustedes, estimad@s lectores, y en particular los integrantes de las unidades de medio ambiente de las municipalidades y los líderes de las organizaciones socio ambientales del país, sin cuyo apoyo, entusiasmo y compromiso no habría sido posible que este 3 de octubre cumplamos 10 años de vida.

 

A tod@s ellos, GRACIAS DE TODO CORAZÓN!

 

Lecciones de una década

 

Son muchas las lecciones que quienes editamos este medio hemos ido aprendiendo. Y hasta ahora no termina. La comunicación ambiental, del mismo modo que la educación ambiental, es un proceso bi-direccional: enseña conocimientos a los destinatarios y también a los emisores.

 

Lo que un periodista primero aprende en su trabajo es a respetar las fuentes, es decir a los creadores primigenios de la noticia: tanto a los actores que la generan como a los escribidores que convierten esa acción en palabra.

 

Pero, también el periodismo permite un proceso inverso: convertir la palabra en acción. Y esta conversión de la oralidad a la gestualidad es válida, tanto para el actor ciudadan@ como para el escribiente.

 

Desde esta interpretación del periodismo comprometido, ustedes no se imaginan cómo el BGAL ha enriquecido nuestra vida y actividad profesional. No nos ha dado plata, pero nos ha obsequiado algo mucho más valioso -que quizá las instituciones de educación superior quisieran disponer-: conocimiento científico-ambiental actualizado y acompañamiento humano a las comunidades que luchan por sus derechos ambientales.

 

En esta nota trataremos de adelantar algunos aprendizajes de quienes somos los emisores, esperando que en algún momento ustedes, como destinatari@s, puedan indicarnos cuáles son los suyos.

 

Comunicación y GAL van de la mano

 

Una primera percepción desde esta experiencia, es que toda gestión ambiental local requiere, de modo indispensable, comunicar sus mensajes. Comunicarlos no solo para visibilizarlos, sino fundamentalmente para sistematizar los conocimientos y las experiencias que dicha gestión nos deja.

 

Escribir acerca de lo que hacemos es una buena manera de aprender de la práctica, es una forma de praxis. Es ordenar nuestra experiencia según lo que Laswell (1) en su famoso paradigma nos enseñó: qué hacemos, cómo lo hacemos, con quiénes, dónde, cuándo, por qué y para qué. Es dejar constancia en la historia de que existimos y de que contribuimos a construirla. Es, además, parafraseando lo que una vez Tolstoi (2) dijo: escribir y publicar lo que ocurre en nuestra aldea local, es una forma de universalizar nuestra acción en la aldea global.

 

Incidencia en las decisiones

 

Desde esta humilde experiencia periodística hemos podido constatar que es posible y necesario que nuestra palabra incida en los tomadores de decisiones. Incidencias que se manifiestan en la posibilidad de participar en la construcción de las agendas mediáticas de algunas publicaciones; en la contextualización, animación de voluntades y colaboración en el diseño de las decisiones de las políticas públicas ambientales; y en la generación de insumos de conocimiento para los actores de la gestión ambiental local en las comunas, municipalidades, comunidades y organizaciones socio ambientales. El papel de los medios de comunicación es precisamente ese.

 

Por cierto, debemos admitir que algunas veces nos han tildado de tremendistas, pesimistas o apocalípticos ante algunos hechos, como el cambio climático, por ejemplo. Es posible que así sea, pero la verdad es que la indolencia, insensatez y pasividad de algunos actores locales y globales –como líderes de las grandes corporaciones y de las superpotencias-, nos enerva y a veces nos saca de nuestras casillas.

 

Lo admitimos, no debería ser así. Dicen que el periodismo debiera ser neutral, pero también no pueden pedirnos que seamos cien por ciento objetivos. La objetividad absoluta en las comunicaciones no existe. Las noticias atraviesan el tamiz de la subjetividad de quien las escribe o de la línea editorial del medio (3), por tanto, resulta inevitable que puedan incorporar y estar cargadas de cierto grado de subjetividad del redactor o redactora.

 

La comunicación se debe al pueblo, a la ciudadanía

 

Habiendo brotado en sus inicios desde un estamento del Estado, el BGAL ha ido redefiniendo lenta aunque ineluctablemente sus raíces. Terminado el programa GAL de antaño –que ahora se desarrolla en el Ministerio del Medio Ambiente bajo otros parámetros-, este medio electrónico quedó un poco a la deriva y ahí se produjo un primer viraje. Y optamos por orientarlo desde una perspectiva ciudadana.

 

No ocultamos para nada que, dada la orfandad de recursos para sobrevivir, en algún momento estuvimos tentados a ofrecerlo al mercado de las empresas del sector. Pero, para bien o para mal, el mercado nos echó y ninguna empresa a la que consultamos nos acogió. No éramos bienvenidos. La marca original y el aroma a progresismo activó rápidamente sus anticuerpos y sus agentes nos expulsaron de la “Matrix” (4).

 

Hoy, luego de diez años, seguimos en la orfandad de recursos o quizá peor, pero orgullosos de haber preservado nuestra opción por la ciudadanía, como dice el teólogo Gutiérrez (5), una “opción por los pobres” de nuestro Chile y nuestra América. Y no nos arrepentimos. Y ahí seguiremos, junto a ustedes (FIN).

 

(1) Ver http://es.wikipedia.org/wiki/Harold_Lasswell

 

(2) Ver http://es.wikipedia.org/wiki/Le%C3%B3n_Tolst%C3%B3i

 

(3) Ver https://www.cibercorresponsales.org/pages/qu%C3%A9-son-la-objetividad-y-la-subjetividad y también http://www.monografias.com/trabajos82/subjetividad-noticieros/subjetividad-noticieros.shtml

 

(4) Alusión a la película del mismo nombre que devela la existencia de dos realidades o, más bien de una realidad y de una ficción. La Matrix, en esta cinta, resulta ser la ficción creada por el sistema capitalista a fin de someter a los humanos a los designios de las máquinas cibernéticas. La realidad, en esta obra, es aquella dimensión que subvierte la ficción para recuperar la humanidad del Planeta. En nuestra opinión, esta película, más allá que algunos la interpreten como apocalíptica, es un signo de Esperanza, de que alguna vez la Matrix-capitalista, desaparecerá de la faz de la Tierra para dar a luz al hombre y a la mujer originales y auténticos. Ver: http://es.wikipedia.org/wiki/Matrix

 

(5) Ver http://www.opuslibros.org/Index_libros/Recensiones_1/gutierrez_teo.htm

28/09/2014 22:54 Luis Gallegos Enlace permanente. sin tema

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