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Ciudadanía se prepara ante advertencias de retrocesos que se avizoran en temas ambientales

Ciudadanía se prepara ante advertencias de retrocesos que se avizoran en temas ambientales

 

Santiago, Chile, miércoles 28 de febrero de 2018, por Luis Alberto Gallegos, Boletín GAL.- Algunos políticos en ocasiones no necesariamente dicen las cosas abierta, prístina y transparentemente. A veces, como suele decirse, “hay que dorar la píldora” de las verdades e incluso, por qué no, retorcerlas un poquito para que sean aceptadas y no generen rechazos en la gente.

 

Por tanto, los observadores se ven obligados a realizar lecturas entrelíneas de los discursos y declaraciones, a fin de poder discernir las señales confusas, precisar los contenidos enmascarados y los códigos connotados que subyacen detrás de lo que se dice públicamente.

 

En el caso del rubro ambiental y los nuevos nombramientos de las próximas autoridades, nos encontramos con declaraciones de Marcela Cubillos, futura ministra de Medio Ambiente, quien nos dice que en el Sistema de Evaluación Ambiental, SEA, “muchas veces hay un proceso largo y engorroso para las empresas que termina en un rechazo, habiendo hecho muchas inversiones" (1). Lo cual puede ser efectivo en algunos casos. Pero, ¿qué ha querido decir en realidad la próxima autoridad ambiental? Nos advierte que hay que cuidar los intereses e inversiones de las empresas que ingresen al SEA; que los factores que a veces rechazan sus proyectos son las comunidades residentes en o cerca de los territorios del proyecto; y, en definitiva, que hay que controlar, restringir o neutralizar estos factores perturbadores del proceso. Más claro, el agua: la participación ciudadana podría ser un estorbo.

 

Del mismo modo podemos tratar de interpretar lo que dice Rodrigo Benítez, próximo Subsecretario de Medio Ambiente, quien señala que “Chile tuvo un cambio institucional el año 2010 en que el comité se mantuvo. Hoy toca evaluarlo con calma a la luz de su funcionamiento durante estos años. Eso será parte de la tarea que comienza” (2). ¿Acaso se nos pudiera ocurrir que esta siguiente autoridad ambiental nos está insinuando que la creada e innovadora institucionalidad ambiental o algunos de sus aspectos deberían ser desmantelados para reforzar el papel del empresariado? ¿Acaso nos está tratando de decir que algunas estructuras que establece la Ley 20.417 le resultan incómodas, que las consultas a las comunidades son majaderas, que la educación ambiental o los fondos concursables deberían ser evaluados o limitados?

 

Aún es prematuro extraer conclusiones certeras, pero todo huele a retroexcavadora. Y la gente no es tonta. Tiene olfato y muy fino para estas cosas.

 

Caso Dominga

 

Por ejemplo, un caso. José Ramón Valente, próximo ministro de Economía, declaró que "ojalá encontremos el camino para que el proyecto Minera Dominga cumpla con todos los requisitos ambientales necesarios y se pueda desarrollar” (3). Estas aseveraciones alertaron a la comunidad de La Higuera, quienes de inmediato entendieron la advertencia: “es obvio que hay una intención de ir adelante con el proyecto como sea” concluyó una de las dirigentas de la comuna (4).

 

La audiencia del Tribunal Ambiental de Antofagasta de este 14 de marzo podría revertir la decisión del Comité de Ministros que dio su rechazo a Dominga en agosto 2017. Esta operación del nuevo gobierno se debe simplemente a los vínculos de Piñera y algunos de sus ministros con la minera. La ofensiva del piñerismo por salvar el proyecto Minera Dominga resulta desde ya crónica de un conflicto socioambiental anunciado: las comunidades preparan una gran marcha en La Serena y la recolección de 15 mil firmas para crear el Área Marina y Costera Protegida. “Si nos toca dar pelea durante todo este Gobierno (que viene), la vamos a dar, porque la idea nuestra es que Dominga nunca se instale”, dicen (5).

 

Caso Pascua Lama

 

Recientemente, la Asamblea por el Agua del Valle del Huasco cuestionó a Cristián Franz, Superintendente de Medio Ambiente, por emitir expresiones que favorecen y alientan públicamente al cuestionado proyecto minero Pascua Lama. Franz dijo que, si la compañía quiere desarrollar un proyecto diferente, “está en su legítimo derecho (...) no pusimos un candado a ese territorio” (6).

 

De inmediato, la Asamblea reaccionó: “Si bien el sistema lo permite, sepan todos que el Valle del Huasco no permitirá que el proyecto Pascua Lama subterráneo se efectúe, y nunca daremos licencia social a este proyecto ni a cualquier otro en la naciente de las aguas y sobre el ecosistema glaciar” (7). Advirtió que los habitantes estarán “atentos a todo lo que esté pasando en el Tribunal Ambiental luego de la Resolución de la Superintendencia de Medio Ambiente. Barrick ya reclamó y como comunidad no dejaremos que la resolución que los castiga con clausura definitiva se modifique” (8).

 

Promisorias señales

 

Estos dos casos anteriores, que se visualizan como movimientos pioneros sobre medio ambiente en el nuevo período que se inicia el 11 de marzo, pareciera que podrían constituirse en los destellos de nuevos amaneceres de lucha en defensa de la calidad de vida, por la justicia ambiental y por la solución a las demandas de sustentabilidad en los territorios locales.

 

Según el Instituto Nacional de Derechos Humanos, INDH, en el país existen 97 conflictos socioambientales en calidad de activos o latentes; unos con más visibilidad que otros; y algunos de carácter histórico u otros más recientes. Entre otros, podemos mencionar: contaminación por polimetales en Arica; contaminación de la bahía de Chañaral; zona de sacrificio en Mejillones; zona de sacrificio por contaminación en Tocopilla; contaminación del río Choapa por Mina Los Pelambres; manejo y disposición de RISES del Complejo Termoeléctrico Ventanas; usurpación de aguas en Petorca, Cabildo y La Ligua; contaminación por residuos sólidos en Tiltil; proyecto hidroeléctrico Alto Maipo; planta de molienda de cemento Coronel; proyecto Mina Invierno en Isla Riesco (9).

 

Bajo las circunstancias descritas de inaugurarse un intento de retroceso en normativas, institucionalidades, participación ciudadana y decisiones en políticas públicas ambientales del nuevo gobierno, estos conflictos socioambientales y muchos otros que permanecen sin solución, ameritan una nueva lectura, reactivación y rediseño de estrategias.

 

Nuevas estrategias

 

Tanto a nivel local como global, la tendencia a la expansión de los intereses de los poderosos, las fuertes ofensivas en todos los frentes y la consolidación de la cultura conservadora e individualista, ya empezó a operar en todos los rubros, territorios y actores.

 

Los centros de pensamiento liberales y neoliberales han mostrado su capacidad de adaptación a las nuevas condiciones históricas, e incluso han sabido desplazar en ciertos rubros a quienes siempre se caracterizaron por liderar las innovaciones, modernidad y visión creadora. Los tiempos son difíciles, complejos y adversos, y requieren nuevos paradigmas que se deben crear o recrear para poder seguir vigentes en este cambiante y acelerado escenario social, político, económico, ambiental y ecológico.

 

Se necesitan nuevos referentes de reflexión y praxis. Y, hoy más que nunca, se requiere lo que un intelectual latinoamericano dijera alguna vez: “Sin calco ni copia, sino creación heroica”.

 

Para encaminarnos en estos inéditos desafíos que la justicia ambiental nos demanda, un pensamiento y una voz sabios y experimentados como los de Sun Tzu, nos podrían ser de mucha utilidad.

 

Sun Tzu nos legó diez recomendaciones clásicas para el diseño de una estrategia:

 

Recomendación 1: La estrategia se crea para un supersistema; comprender las relaciones al interior de un sistema que contiene varios subsistemas, aplicando un pensamiento sistémico.

 

Recomendación 2: Convierte las amenazas en oportunidades. Con el ánimo de no desgastarse en luchas o en la creación de remedios o paliativos, se debe convertir un riesgo en una oportunidad.

 

Recomendación 3: Los líderes son fundamentales en la implementación de la estrategia. El incentivar a los líderes a la par de implementar medidas de desempeño es básico en el seguimiento de la estrategia.

 

Recomendación 4: Los requerimientos individuales cuentan. A diferencia de las máquinas, las personas tienen sentimientos, creencias y obviamente objetivos personales. La motivación y la comunicación son componentes principales.

 

Recomendación 5: Cuando se crea una estrategia, los objetivos y las metas deben constituirse a partir de supuestos realistas y de riesgos calculados. Objetivos o metas demasiado optimistas pueden conducir a la frustración.

 

Recomendación 6: Las estrategias deben disponer de una ética que deriva en el prestigio de la organización, pero siempre debe quedar claro que se busca la creación de valor en el largo plazo mediante ventajas competitivas sostenibles.

 

Recomendación 7: El plazo para mantener una estrategia en pie es variable y depende del tipo de estrategia, de los recursos, entre otros. Para Sun Tzu, el tiempo de una batalla no debe ser mucho pues se incurre en un desgaste. Resulta útil asistir a la trillada frase “aprende a desaprender” que significa la ruptura de paradigmas.

 

Recomendación 8: Cuando se realiza una estrategia se debe tener cordura en el grado de celeridad, pues demasiada velocidad en el cumplimiento de metas u objetivos puede conducir a un desgaste prematuro o al colapso de la organización.

 

Recomendación 9: Innovación. La creación de ventajas competitivas sostenibles se explica fundamentalmente en la innovación. Las estrategias deben facilitar el desarrollo de nuevas ideas que permitan aumentar la brecha competitiva con el competidor que es el perseguidor inmediato o, disminuirla con respecto al líder. Una fórmula es la suma I+D.

 

Recomendación 10: Detectar los cambios que pueden darse en el largo plazo. La estrategia debe contar con medidas para prevenir los cambios en el entorno (10).

 

Las demandas urgentes

 

Quizá en estos cuatros años próximos o en los ocho que las fuerzas neoliberales desean apernarse en el gobierno, tengamos la posibilidad de producir un punto de inflexión en el movimiento socioambiental y climático de Chile, reinsertándolo proactivamente con las comunidades locales, revitalizando las plataformas de unidad socioambiental en torno a programas y alianzas concretas y estratégicas y reactivando las sinergias globales en torno al medio ambiente, como, por ejemplo, este 24 de marzo, en la Hora del Planeta 2108 que, precisamente, tiene como tema central el abordaje de la pérdida de biodiversidad que está ocasionando el cambio climático.

 

En esta perspectiva, sabia es la Carta Encíclica Laudato Si, cuando señala: “A problemas sociales se responde con redes comunitarias, no con la mera suma de bienes individuales. Las exigencias de esta tarea van a ser tan enormes, que no hay forma de satisfacerlas con las posibilidades de la iniciativa individual y de la unión de particulares formados en el individualismo. Se requerirá una reunión de fuerzas y una unidad de realización” (11).

 

Quizá a manera de un avance en las demandas inmediatas del movimiento socioambiental, podamos anotar las siguientes:

 

1. Crear una Ley de Cambio Climático con participación ciudadana vinculante.

2. Descartar Dominga cuyo proyecto está en el corazón de una gran área de importancia mundial para la biodiversidad.

3. Rechazar el lavado de imagen de Pascua Lama tratando de ocultar los graves e irreparables daños provocados por esta empresa.

4. Otorgar atención prioritaria a la adaptación sobre todo de las zonas de alto riesgo ante desastres climáticos, fomentando, organizando y financiando programas de diagnóstico y gestión. 

5. El cierre de todas las termoeléctricas a carbón comenzando por las más antiguas.

6. La limpieza inmediata de los metales pesados de las escuelas en las zonas de sacrificio, y el examen urgente y tratamiento de los niños que están siendo afectados.

7. Difusión e implementación del Plan de Descontaminación Atmosférica Estratégica 2014-2018.

8. Incorporar a organizaciones indígenas, agricultores, género y ONGs en la creada Comisión Asesora Presidencial de Cambio Climático, acorde con lo aprobado en la COP 23.

9. Fomentar, fortalecer y ejecutar Planes de Educación, Capacitación y Generación de Capacidades ante el Cambio Climático, en el marco del PANCC II y que involucre al Sistema de Certificación Ambiental Municipal (SCAM), Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educativos (SNCAE), Redes y Asociaciones de Organizaciones Socio Ambientales y Municipalidades.

10. Facilitar, apoyar y viabilizar el acceso de las organizaciones socioambientales y municipios a los recursos del Fondo Verde del Clima y a otras fuentes del Estado y de organismos internacionales. (FIN)

27/02/2018 14:33 Luis Gallegos Enlace permanente. sin tema

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