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Luis Alberto Gallegos

Cambio Climático: Contribución al proceso de elaboración programática de gobierno, con miras a las próximas elecciones

Santiago, Chile, viernes 5 de mayo de 2017, por Luis Alberto Gallegos M., Periodista y Consultor Ambiental.- Es de Perogrullo decir que el cambio climático vino para quedarse, como asimismo, resultaría reiterativo señalar que hoy y para las próximas décadas, este fenómeno global-local se ha constituido en el mayor riesgo y desafío para la humanidad y para todos y cada uno de los pueblos y gobiernos del Planeta.

 

En este sentido, cuando hablamos de TODOS nos estamos refiriendo a los diversos sectores sociales, actores económicos y decidores de políticas públicas que integran un país, nuestro país. Nadie podría eximirse de considerarse a salvo y a buen resguardo ante este desastre anunciado. Incluso, hasta aquellos líderes políticos más tozudos que se resisten a reconocerlo, en algún momento tendrán que decir: “Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde” (Bertolt Brecht) (*).

 

Por tanto, la sensatez impone que toda administración del Estado debiera considerar el cambio climático no solo como un componente indispensable de su programa de gobierno y sus políticas públicas, sino como el componente central, fundamental y urgente.

 

Ante este escenario, nos parece pertinente incluir en el debate y elaboración programática de los diversos candidatos presidenciales y parlamentarios, este tema que, al final de cuentas, está presente irremediablemente en toda política referida al desarrollo socioeconómico, energía, educación, vivienda, salud, agricultura, minería, transporte, obras públicas, relaciones exteriores y el conjunto de áreas de gobierno y administración del Estado.

 

Bajo estas consideraciones, en esta ocasión les brindamos algunas ideas, reflexiones y sugerencias que pudieran eventualmente considerarse en el diálogo y proceso de elaboración programática, tanto nivel de gobierno central, como de propuestas que los parlamentarios pudieran tomar en cuenta en sus distritos.

 

Les invitamos a participar en esta iniciativa. Todo comentario, sugerencia o propuesta que ustedes nos remitan pueden hacerlo a: luisalbertogmz@gmail.com o al móvil 995732334.

 

Chile y el Impacto del Cambio Climático

 

Chile, un país altamente vulnerable al cambio climático

 

Según la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) Chile cumple con siete de las nueve vulnerabilidades ante el cambio climático: áreas de borde costero de baja altura; zonas áridas, semiáridas; zonas con cobertura forestal y zonas expuestas al deterioro forestal; país propenso a desastres naturales; zonas propensas a la sequía y la desertificación; zonas urbanas con problemas de contaminación atmosférica; y zonas de ecosistemas frágiles, incluidos los sistemas montañosos. (2ª Comunicación Nacional de Cambio Climático, 2011, (http://www.mma.gob.cl/1304/articles-50880_docomunicadoCambioClimatico.pdf). Según el reporte del Índice Global de Riesgo Climático 2017 (http://germanwatch.org/en/download/16411.pdf), presentado en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22) de Marruecos, Chile se ubica entre los diez países más vulnerables del mundo debido a la sequía, intensas lluvias, aluviones y graves desastres climáticos.

 

Temperatura, sequía y eventos climáticos extremos

 

Según la 2ª Comunicación Nacional de Cambio Climático, se proyecta un aumento de temperatura en todo el territorio nacional; entre 2011 y 2030, los aumentos de temperatura fluctuarán entre los 0.5°C para la zona sur y los 1.5°C para la zona norte grande y altiplánica. Entre los años 2011 y 2030, se proyectan disminuciones de precipitación entre 5 y 15%, entre la cuenca del Río Copiapó y la cuenca del Río Aysen. Para la zona sur, entre la cuenca del río Biobío y el límite sur de la Región de Los Lagos. Según el Plan de Adaptación al Cambio Climático de 2014 (http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2016/02/Plan-Nacional-Adaptacion-Cambio-Climatico-version-final.pdf), Chile tendrá un marcado aumento de sequía, eventos climáticos extremos, grandes catástrofes debido a inundaciones, crecidas y aluviones.

 

Derretimiento de Glaciares

 

El derretimiento de los glaciares se ha acelerado y hasta duplicado en los últimos 10 años (https://www.camara.cl/pdf.aspx?prmTIPO=DOCUMENTOCOMUNICACIONCUENTA&prmID=14323). Por ejemplo, en la zona central, la cuenca del río Maipo, en el año 1979 registró más de 637 glaciares con una superficie de 421 km2, en tanto que en la actualidad la superficie de hielo se ha reducido en 263 km2. El glaciar Echaurren retrocede 12 metros por año; es la principal fuente de agua del Embalse El Yeso, nutre al río Maipo, la agricultura y el aprovisionamiento del 70% de agua de la Región Metropolitana. La Dirección General de Aguas (DGA) señala que desaparecerá en 50 años. El 90% de los glaciares cordilleranos se ha reducido.

 

Aumento del nivel del mar

 

El nivel del mar subirá un metro de la V a XII Región e inundará viviendas, infraestructura y puertos. Habrá inundación en áreas costeras de Arica, Valdivia, Puerto Montt, Golfo de Arauco, en la caleta Las Peñas, la ciudad de Arauco y la caleta Tubul. Los puertos se verán afectados, debiendo readecuarse los muelles y afectará a pescadores artesanales de la VIII a X Región, quienes migrarán a otras localidades o cambiarán de trabajo. Por aumento del nivel del mar, fuentes de agua potable y acuíferos subterráneos se volverán salobre o se contaminarán. 

 

Producción agropecuaria

 

La producción agropecuaria sufrirá de crecidas, sequías, heladas o tormentas. Más precocidad de ciclos agrícolas, menos productividad en frutales y cultivos tradicionales. El IPCC señala que disminuirán las cosechas de maíz y el trigo. Disminución de lluvias en la zona Central y Centro-Sur y menor rendimiento de cereales y leguminosas. En las zonas más áridas del norte y zona central, habrá salinización y desertificación de tierras agrícolas. 

 

Avances nacionales

 

Las estrategias, decisiones políticas y planes aprobados y desarrollados por el Gobierno de la Presidenta Bachelet sobre el cambio climático han sido, en lo fundamental, apropiados y han respondido a los requerimientos que, en su momento, demandaban las circunstancias de este fenómeno global.

 

Un primer y más importante avance de Chile se refiere a los diversos planes que se han venido elaborando, aprobando y ejecutando. Entre ellos, el principal, plan maestro y articulador de todos los demás, es el Plan Nacional de Cambio Climático 2017-2022 (PANCC II) (2017) (http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2016/04/Anteproyecto-PANCC-2017-2022-FINAL-2016-04-18.pdf). Luego tenemos los siguientes: Plan de Adaptación al Cambio Climático en Biodiversidad (2014), Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (2014), Plan de Adaptación al Cambio Climático para Pesca y Acuicultura (2015), Plan de Adaptación al Cambio Climático del Sector Salud (2016), Segundo Informe Bienal de Actualización de Chile sobre Cambio Climático (2016), entre otros textos.

 

Un segundo avance importante es la creación de la Agencia Chilena para la Sustentabilidad y el Cambio Climático (http://portal.mma.gob.cl/presidenta-bachelet-anuncia-creacion-de-agencia-chilena-de-cambio-climatico/), que en enero de este 2017 empezó a operar con los objetivos de “constituir una organización que permita internalizar en Chile los compromisos internacionales de nuestro país frente al cambio climático y los planes de acción nacionales en esta materia, mediante alianzas público-privadas (…) fomentar la adopción de la sustentabilidad y gestión climática en las empresas”. Las prioridades, por cierto, son los sectores vinculados al agua, bosques, energía, entre otros. En realidad, esta Agencia tiene su énfasis preferentemente en la mitigación, reducción de emisiones de CO2 y generación de ERNC. Y, naturalmente, los otros actores participantes en este proceso serán CORFO y el Ministerio de Hacienda y su Punto Focal del Fondo Verde del Clima, entre otros.

 

Un tercer avance importante se refiere a la creación de la División de Cambio Climático en el Ministerio del Medio Ambiente (http://portal.mma.gob.cl/ministerio-del-medio-ambiente-crea-nueva-division-dedicada-al-fenomeno-del-cambio-climatico/), cuyo uno de sus “principales focos será trabajar a nivel local en ámbitos de adaptación al cambio climático y preparar el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático para el periodo 2017-2022”. Según el Ministerio, la vulnerabilidad de Chile al cambio climático, expresada en “los incendios, aluviones, registros históricos en las temperaturas y otros fenómenos climáticos extremos como las marejadas, ocurridos en los últimos dos años, dan cuenta de que sus impactos no son a largo plazo, sino que están ocurriendo ahora. Esta vulnerabilidad hace necesario una reestructuración de la institucionalidad ambiental para enfrentar al cambio climático, razón por la cual el Ministerio del Medio Ambiente creó la División de Cambio Climático”. En otras palabras, mientras la Agencia abordará preferentemente la Mitigación desde las empresas, esta División actuará especialmente en la Adaptación a nivel local, es decir las comunidades, las municipalidades, las ONGs, la Academia, entre otros.

 

Un cuarto avance importante es la firma de la Presidenta de Chile Michelle Bachelet, el 11 de abril 2017 en la planta solar fotovoltaica Quilapilún, de Promulgación del Acuerdo de París que fue adoptado en la COP 21. Cumbre donde Chile se comprometió a reducir en un 30% sus emisiones de gases de efecto invernadero al año 2030.

 

Un quinto avance importante es la consideración de Chile como el país que más ha avanzado en su capacidad de preparación ante el cambio climático. Un estudio de la Universidad de Notre Dame, EEUU, (http://index.gain.org) estima que Chile es el país de América Latina mejor preparado para enfrentar el cambio climático. Asimismo, según el ranking de New Energy Finance Climascope elaborado por Bloomberg y el Banco Interamericano de Desarrollo, Chile es el país que más invierte en energías renovables y en la lucha contra el cambio climático (https://www.bloomberg.com/latam/bloomberg-new-energy-finance/).

 

Un sexto avance es la convocatoria del Ministerio del Medio Ambiente al 4º Congreso Internacional de Áreas Marinas Protegidas (IMPAC4) que se realizará en Chile entre el 4 y el 8 de septiembre de 2017, en La Serena y Coquimbo. El IMPAC tiene como objetivo compartir conocimientos y experiencias, aunar esfuerzos y fortalecer las buenas prácticas para una conservación efectiva de la biodiversidad marina y preservar el importante rol de los océanos en la regulación del clima y como sumideros de CO2.

 

Un séptimo avance importante es el desarrollo del rol del movimiento ciudadano en diversas formas y en todo el territorio nacional. La sociedad civil ha producido un salto inédito en el enfrentamiento al cambio climático y sus impactos en las regiones particularmente las más vulnerables. Unas muestras: la amplia organización y movilizaciones por el Agua; las luchas por mejor calidad de vida en las zonas consideradas de sacrificio ambiental; las demandas de los afectados por los desastres climáticos; las exigencias por mayor participación ciudadana en los procesos de evaluación ambiental de proyectos; la defensa de los bosques por los pueblos indígenas; la denodada protección de los pescadores por los recursos marinos y los océanos; la pugna por una Ley de Cambio Climático; entre otras. Pero, también hay aportes, propuestas e innovaciones para adaptarse al cambio climático, tanto a nivel comunitario como de las municipalidades. Todo ello, requiere mayor protección, fomento y normativas de parte de las autoridades.

 

Finalmente, otro avance importante, según los resultados de la Encuesta de Cambio Climático 2016 del Ministerio de Medio Ambiente y el Mineduc en noviembre de 2016 (http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2016/11/Encuesta-cambio-climatico-2016.pdf), se señala que el 84% de la ciudadanía considera que el cambio climático efectivamente está ocurriendo en el país. Asimismo, según esta misma encuesta, la ciudadanía considera que “emprender acciones para enfrentar el cambio climático es un deber moral”, con un 59% de acuerdo y con un 35% de muy de acuerdo. 

 

Los Cambios Globales

 

Aumento de la temperatura global: Según los científicos estos años recientes estuvieron marcados por temperaturas máximas sin precedentes, olas de calor intensas, un total extraordinario de precipitaciones, sequías devastadoras y una actividad excepcional de los ciclones tropicales. La temperatura de la Tierra es 1ºC más alta que a comienzos del siglo XX. Estamos a mitad de camino del umbral crítico de 2ºC. Es posible que los planes nacionales sobre el cambio climático que se han instrumentado hasta ahora no sean suficientes para evitar un aumento de la temperatura de 3ºC.

 

 

Aumento del nivel del mar: El contenido calórico mundial de los océanos fue el más alto jamás registrado tanto hasta los 700 metros como hasta los 2.000 metros de profundidad, con un incremento que representa un 40% del aumento observado del nivel del mar a escala mundial en los últimos 60 años, con lo que se prevé que contribuirá de forma similar al aumento futuro del nivel del mar. Los científicos han especulado que si se derrite a este ritmo el hielo de la Antártida y Groenlandia podría elevar los niveles del mar en más de 20 metros de aquí a 2100.

 

Sequías: Las sequías se encuentran en el polo opuesto de este espectro y podemos ver que ya están causando estragos en varias partes de nuestro planeta. El planeta se está calentando y, a su vez disminuye el agua dulce, lo que lleva a malas condiciones en la agricultura. Hay una gran escasez de agua que está causando interrupciones en la producción mundial de alimentos y el hambre se está haciendo cada vez más generalizada.

 

Guerra: Ante la posibilidad de nuevos conflictos bélicos hay que considerar que los gases generados por los diferentes armamentos incrementan el efecto invernadero y de esta forma la guerra influye en el proceso de cambio climático que está sufriendo el planeta, se acelera e incrementa el calor en la superficie terrestre y con ello aumenta la posibilidad del deshielo de los casquetes polares. Otro impacto de la guerra es la pérdida de la diversidad biológica. La atmósfera es afectada por los gases y el humo que emanan de las explosiones e incendios, o del empleo de sustancias químicas y nucleares. Por tanto, en materia de contaminación la guerra contribuye al incremento o agravamiento del problema, que cobra numerosas víctimas en todo tipo de seres vivos y destruye el equilibrio natural del planeta, y por consiguiente influye en el cambio climático.

 

Trump: La política del nuevo presidente de los EEUU, Donald Trump, respecto al cambio climático es desmantelar todos los planes de mitigación de gases de efecto invernadero desarrollados por su antecesor, Barack Obama y, en consecuencia, ese país no podrá cumplir su compromiso de reducción del 30% de los GEI para el 2030. A 2016 los EEUU emiten a nivel global el 14,34% de los GEI. Con las decisiones de Trump lo más probable es que esta cifra ascienda y, por tanto, las emisiones globales se incrementen y se aceleren todos los factores que ocasionan el cambio climático.

 

Institucionalidad climática: La ONU y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) son los organismos elegidos democráticamente por los gobiernos y estados del mundo. Constituyen las instancias responsables de la conducción de las diversas agencias mundiales, entre ellas el cambio climático. Los EEUU, que aporta el 22% del presupuesto de la ONU, con Trump ha amenazado con reducir o eliminar dichos aportes con lo que, naturalmente, restaría su capacidad operativa. En lo concreto, el escenario que se presentaría en el futuro inmediato es de una ONU y de una CMNUCC debilitadas en sus capacidades políticas, institucionales, administrativas y operativas. Incluso, es probable que esta omisión de los aportes de los EEUU pudiera afectar el servicio del Fondo Verde del Clima, entre otras entidades.

 

Ciudadanía climática global: Desde la destacada movilización global de la ciudadanía respecto a la controvertida COP 15 en Copenhague en el 2009, se han venido creando diversas organizaciones, campañas, acciones y redes de la sociedad civil para exigir mediante sus movilizaciones la efectiva adhesión a los acuerdos de las cumbres COP, los cumplimientos de los países con los compromisos adquiridos y de sus propias demandas ciudadanas. Las más recientes tienen que ver con las protestas globales contra la política negacionista de Trump -la Hora del Planeta, 25 de marzo; el 22 de abril, Día de la Tierra; y al cumplirse 100 días de su gobierno-. En este contexto, la sociedad civil global sensibilizada, un activo y relevante actor ante el cambio climático, se constituye en un aliado fundamental de los gobiernos y estados nacionales -en particulares los más vulnerables- y de los propios organismos internacionales, como la CMNUCC. Este escenario, obviamente, impone la necesidad de los gobiernos, estados y organismos internacionales la necesidad de apoyar y fomentar mecanismos de participación de la sociedad civil y su acceso a instancias y eventos internacionales, no solo en calidad de observadores o consultores, sino de incidencia en las gestiones y decisiones de políticas públicas referidas al cambio climático. 

 

Propuestas

 

PRIMERO: Coherentes con los avances en materia de diseño y ejecución de planes, institucionalidades y normativas desarrolladas por el Gobierno de la Presidenta Bachelet, en las actuales circunstancias resulta necesario crear una Ley de Cambio Climático que diversos países, como México, Guatemala, Honduras, entre otros (http://www.pnuma.org/publicaciones/Aportes_legislativos_de_ALC_final.pdf), han promulgado a fin de integrar en un solo cuerpo legal el conjunto de acciones de mitigación y adaptación ante el calentamiento global ( (http://www.derecho.uchile.cl/centro-de-derecho-ambiental/cambio-climatico/121762/parlamentarios-piden-una-ley-de-cambio-climatico-para-chile).

 

SEGUNDO: En consideración de la alta vulnerabilidad de Chile ante el cambio climático -que lo estamos viviendo con los diversos desastres climáticos que se han producido y que se intensificarán-, resulta imprescindible otorgar una atención prioritaria a la adaptación sobre todo de las zonas de alto riesgo. En esta línea, Salaheddine Mezouar, Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación de Marruecos y Presidente de la COP22, llamó la atención sobre el flujo desproporcionado del financiamiento climático hacia los proyectos de mitigación con solo un 15% de las inversiones en proyectos de adaptación. Señaló: "Es necesario re-balancear el dinero hacia los proyectos de adaptación” (https://www.servindi.org/actualidad-noticias/24/09/2016/adaptacion-climatica-como-eje-central-de-la-cop22). En este sentido, si bien es importante que el Fondo Verde para el Clima (FVC) aprobara para Chile en el 2016 US$ 49 millones para un Programa de Acción Climática y Desarrollo de Energía Solar de iniciativa privada en Tarapacá (https://www.caf.com/es/actualidad/noticias/2016/07/el-fondo-verde-para-el-clima-aprueba-financiacion-de-proyecto-de-caf-en-chile/?parent=14092), resultaría mucho más relevante, oportuno y estratégico que el FVC -con el apoyo indispensable del Gobierno de Chile y su Punto Focal del FVC en el Ministerio de Hacienda-, apoyara a instituciones del Estado, municipalidades, organizaciones sociales y ONGs que hoy laboran en las zonas afectadas por los desastres climáticos y en proyectos de adaptación y prevención en las zonas de alto riesgo ante el cambio climático. Lo mismo podemos señalar respecto a otros fondos, concursos y licitaciones del Estado en esta materia.

 

TERCERO: Considerando los recientes desastres climáticos y las altas probabilidades que se extiendan e intensifiquen a nivel local, resulta indispensable y urgente fomentar, organizar y financiar programas de diagnóstico y gestión -con amplia participación de instituciones estatales del sector, ciudadanía, municipalidades, academia, ONGs-, sobre los problemas más relevantes ambientales en las comunas, las zonas de alto riesgo ambiental, catastro de desastres climáticos, estudios locales sobre vulnerabilidad comunal, zonas de riesgo y/o potencial impacto de sequías e incendios forestales, inundaciones pluviales, deslizamientos de laderas, entre otros; todo esto en concordancia con la Política Nacional para la Gestión de Riesgo de Desastres de la ONEMI (http://repositoriodigitalonemi.cl/web/bitstream/handle/2012/1710/POLITICA_NAC_2016_ESP.pdf), en el marco de la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) (http://portal.mma.gob.cl/evaluacion-ambiental-estrategica/) y en articulación con el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático (PANCC 2017-2022). (http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2016/04/Anteproyecto-PANCC-2017-2022-FINAL-2016-04-18.pdf

 

CUARTO: Priorizar la difusión e implementación del Plan de Descontaminación Atmosférica Estratégica 2014-2018, fomentando la estrategia de “Calefacción Sustentable” (http://www.calefaccionsustentable.cl), para aislación térmica, lograr menos contaminación y mayor eficiencia energética.(http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2014/08/articles-56174_Plan_Descont_Atmosferica_2014_2018.pdf). Asimismo, intensificar campañas públicas de Cálculo y Reducción de la Huella de Carbono a través del Programa HuellaChile y de Eficiencia Energética (http://www.huellachile.cl).

QUINTO: Modificar el Artículo 25 de la Ley N° 18.695 o Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, creando las Unidades de Medio Ambiente, Cambio Climático, Aseo y Ornato; promoviendo y/o fortaleciendo la incorporación del cambio climático en el Sistema de Certificación Ambiental Municipal (SCAM), mediante la Acreditación de Vocación Ambiental Comunal (AVAC), en concordancia con el PANCC 2017-2022 (http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2016/04/Anteproyecto-PANCC-2017-2022-FINAL-2016-04-18.pdf). Asimismo, modificar el Artículo 74 de la Ley N° 20.500 o Ley sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, incluyendo a los Consejos de la Sociedad Civil que participan en los órganos de la Administración del Estado nuevas facultades de incidencia y gestión climática ciudadana; del mismo modo, modificar el Artículo 94 de la Ley N° 20.500 o Ley sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, facultando al Consejo Comunal de Organizaciones de la Sociedad Civil sobre nuevas facultades y nomenclaturas que incluyan explícitamente al cambio climático en su gestión.

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Autor: Luis Alberto Gallegos M., periodista, consultor ambiental, docente universitario, autor del libro “El cambio climático de nuestro tiempo: Una mirada desde el Sur”, Editorial Académica Española, Madrid, 2017. Email: luisalbertogmz@gmail.com, Móvil: 95732334.

Municipios convocan a diálogo y generación de propuestas sobre Bolsas Plásticas

Santiago, lunes 4 de mayo de 2015, por Luis Alberto Gallegos, editorial Boletín GAL.-  Este pasado martes 28 de abril la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) tuvo el honor de recibir en su sede a distinguidos y distinguidas representantes del rubro que hoy es un tema vigente y candente en materia del medio ambiente, como lo es la nueva normativa sobre las bolsas plásticas en Chile.

 

Estuvieron presentes: Alfonso Soler, del Departamento de Estudios y Proyectos de EMERES; Gerardo Bascuñán, Asesor Legislativo de la Senadora Carolina Goic; Lorena Calderón, representante de la empresa alemana RIGK; Mariela Formas, Gerente General y Mónica Reyne, Gerente Técnico de ASIPLA; Maritza Rojas, Encargada Oficina de Residuos y Ximena González, Profesional del Área de Residuos del Ministerio del Medio Ambiente; y Rodrigo López, Director Ejecutivo de la ONG Yo Reciclo.

 

Por parte de la Comisión de Medio Ambiente de la ACHM estuvieron presentes el Alcalde Rodrigo Sánchez, presidente de la Comisión; Hugo Ilabaca, asesor; Alejandro Salinas, asesor; Luis Gallegos, secretario técnico; Malik Mograby y Alejandra Urrutia, asesores jurídicos de la ACHM.

 

Este conversatorio-taller convocado por el alcalde Rodrigo Sánchez, de la municipalidad de La Ligua y Presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la ACHM, tuvo por objeto tener un nuevo acercamiento, diálogo y diseño de propuestas acerca de un tema que las municipalidades del Sur de nuestro país, como Pucón, Punta Arenas y otros 11 gobiernos locales, han instalado en el debate nacional, ambiental, parlamentario y municipal de Chile.

 

Una de las primeras presentaciones por parte de Mariela Formas, de ASIPLA, apuntó en el sentido de dar énfasis al reciclaje de las bolsas plásticas. En este sentido, se propuso que no habría que prohibir las bolsas plásticas, sino más bien generar cambios de hábitos y fomentar el reciclaje.

 

Asimismo, en esta misma presentación se señaló que en la ciudadanía existe una falsa sensación de gratuidad, uso de bolsas de mala calidad, una carencia de información  y una falta de políticas públicas en este tema. Se añadió que, según estudios, el 77% de la población chilena no sabe que los plásticos se pueden reciclar.

 

En esta misma línea, Rodrigo López, Director Ejecutivo de la ONG Yo Reciclo, insistió en la necesidad de fomentar el reciclaje y de modificar las conductas y hábitos de la ciudadanía, de modo que incorpore una nueva manera sustentable de tratar los residuos sólidos, tanto orgánicos como los no orgánicos.

 

De otro lado, Ximena González, del Ministerio del Medio Ambiente, planteó la necesidad de promover un consumo más responsable de las bolsas plásticas, establecer una información transparente y efectiva a la comunidad, con la distinción entre bolsas biodegradables, bolsas reutilizables, bolsas compostables y eliminar o prohibir las bolsas que no cumplan con ciertos estándares. González señaló, asimismo, que el Ministerio está trabajando en establecer Normas Base para las bolsas plásticas reutilizables con el objetivo de establecer características para bolsas plásticas de Polietileno (PE) reutilizables (Volumen, espesor, requisitos mecánicos e idoneidad para el uso);  y generar procesos en dos años para normar regulación sobre bolsas plásticas.

 

A su turno, la empresa RIGK, mediante su representante Lorena Calderón, informó que su institución está elaborando un proyecto con los objetivos de definir el mercado de las bolsas plásticas en Chile; evaluar todas las vías y los aspectos respecto de la distribución y uso de las bolsas plásticas; considerar alternativas para transportar las bolsas plásticas sobre una base objetiva y neutral; y conducir un Proyecto Piloto. En este último punto indicó que el programado proyecto piloto se implementará en la zona de La Ligua. Para culminar, planteó algunas interrogantes: ¿qué puntos o temas se deben incluir desde el punto de vista de ACHM? ¿Cuáles serían las preguntas más importantes para las municipalidades en este contexto?

 

Por parte de Gerardo Bascuñán, abogado y asesor legislativo de la Senadora Carolina Goic -quién se excusó por estar en su distrito-, hizo un brillante resumen del estado legislativo del proyecto sobre bolsas plásticas y de los desafíos que a los diversos actores les corresponden en las próximas semanas.

 

Finalmente, la Comisión de Medio Ambiente de la ACHM propuso la necesidad de crear una instancia técnica a modo de un observatorio y monitoreo de este proceso con apoyo de la academia, organizaciones ambientales, instancias del Estado vinculadas a este tema, organismos ambientales municipales y la ACHM, y empresas vinculadas al rubro, a fin que preparemos y diseñemos estrategias, normativas, estudios y propuestas para viabilizar la eliminación definitiva de las bolsas plásticas en Chile.

 

Asimismo, la ACHM remarcó la posibilidad de apoyar la constitución de una Comisión Municipal con los gobiernos locales que han avanzado en sus normativas sobre este tema y otros que lo deseen, que coordine con la Comisión de Zonas Extremas del Senado sobre el proyecto en trámite legislativo; con el Ministerio del Medio Ambiente sobre contenidos y recursos para campañas culturales y de hábitos sobre las bolsas plásticas; con la Contraloría a fin de precisar los alcances de su dictamen sobre este tema y otras materias relacionadas; con el objeto de coordinar campañas ambientales nacionales sobre esta materia.

 

Las exposiciones en PPT que se presentaron en este evento están disponibles solicitándolas a luisalbertogmz@gmail.com Asimismo, en breve conoceremos una detallada minuta de todas las presentaciones, opiniones y propuestas expuestas en este evento.

Desastre climático del Norte: Los desafíos socio-ambientales, locales y globales que nos plantea

Santiago, martes 31 de marzo de 2015, por Luis Gallegos, editorial de Boletín GAL.- Según las informaciones oficiales, los desastres de las tormentas en el Norte ya suman muchos muertos y desaparecidos. Aparte de los miles de damnificados y de los millones de pesos de daños producidos por el desastre climático, es incalculable el dolor humano que este tipo de tragedias produce en nuestra gente. Nuestra profunda solidaridad con todos y todas ellas.

 

Lo primero que surge al sentido común de todos nosotros es quién es el responsable de todo este drama. Y, por supuesto, también quién reparará todo el daño producido en los bienes materiales y productivos y, sobre todo, en el alma y el mundo social de nuestras comunidades afectadas.

 

Claro, lo primero que surge a nuestro imaginario colectivo es que la naturaleza nuevamente nos eligió. O, también, que las autoridades y la clase política no se dieron tiempo para prever o tomar las medidas oportunas.

 

La verdad de fondo

 

Todo ello puede ser cierto, pero no es toda la verdad del fondo de toda esta tragedia. Y no lo es simplemente porque uno de los mayores riesgos que está ahora y para las décadas siguientes en nuestro entorno, es el cambio climático. Chile es uno de los países vulnerables a este fenómeno, y cumple con siete de las nueve vulnerabilidades que los científicos del IPCC de la ONU, han anunciado.

 

El calentamiento global es el desastre producido por el capitalismo, desde la revolución industrial de 1850 en adelante, que está a la base de las tragedias climáticas que hoy estamos viviendo en Chile y en el  Mundo.

 

Y este fenómeno generado por las grandes empresas capitalistas y las grandes potencias mundiales, nos afecta alterando nuestros climas locales, desestabilizando nuestros entornos ambientales y afectando la regulación de los factores de la naturaleza y la atmósfera.

 

Si queremos encontrar responsables del dolor que hoy Chile padece por estos desastres, entonces hablemos de las enormes empresas mundiales que se resisten a reducir sus emisiones de dióxido de carbono, y de las grandes potencias desarrolladas que se niegan a suscribir y comprometerse a acuerdos de mitigación y adaptación al cambio climático.

 

No son nuestros alcaldes, intendentes y gobiernos los responsables de estas tragedias. Son los grandes decidores de las políticas mundiales sobre el medio ambiente y el cambio climático, los que se aferran a un sistema de gobierno global que mantiene un sistema capitalista y, a su vez, el uso de los combustibles fósiles como fuente de energía para sus grandes industrias.

 

Entonces, ¿qué hacer ante estos poderes globales que tanto daño producen en nuestro clima, en nuestro barrio, nuestra comuna y a nuestras familias?

 

La lucha socio-ambiental ciudadana, democrática y climática

 

La lucha socio-ambiental ciudadana, democrática y climática. Esa es, en este Siglo XXI y hasta que finalice, por lo menos, la única o la principal bandera que nos permitirá enfrentar estos dramas que hoy nos asaltan.  

 

La lucha contra los poderes globales que se resistieron en la Cumbre de Cambio Climático de Lima en diciembre 2014, o más conocida como la COP 20, a suscribir un acuerdo de reducción de emisiones de CO₂ en sus países; la lucha contra quienes hoy se niegan a querer entender que si en la Cumbre de Cambio Climático de París en diciembre 2015 o COP 21 no se acuerda una drástica reducción de emisiones, simplemente estarían siendo los verdugos de nuestra propia especie humana. Quizá no del Planeta Tierra, que tiene suficientes recursos propios para adaptarse y recuperarse asimisma, pero sí de todos nosotros, nuestras familias y nuestras comunidades.

 

Atender la emergencia, es lo prioritario

 

Por cierto, hay tareas inmediatas para atender nuestras emergencias. Hay planes de contingencia que los gobiernos locales, regionales y nacional que se han activado junto con los recursos necesarios para atender las urgencias de estos dramas. Esperamos que ello se cumpla a cabalidad, con la oportunidad y la eficiencia que la situación amerita.

 

También, nuevamente, se ha vuelto a poner en marcha esa hermosa solidaridad de nuestro pueblo en todo el país y de los pueblos hermanos a nivel internacional. Nuevamente se ha reavivado esa cálida esperanza de toda nuestra gente que se une a los damnificados y les brinda su generosidad y apoyo para salir adelante con fuerza, dignidad y amor.

 

Pero también hay desafíos que nos corresponde como ciudadanía. Y tales, son de carácter socio-ambiental.

 

¿Cuáles son esos posibles desafíos?

 

Primero, podríamos exigir el derecho a organizarnos como ciudadanía y como afectados, junto al municipio y a otras instancias sociales, ambientales y políticas locales, a fin de poder participar activamente en los planes de emergencia y de reconstrucción de las zonas afectadas.

 

Segundo, podríamos exigir el derecho a la información y a la capacitación respecto a los conocimientos técnicos, científicos y políticos del cambio climático que nos afecta. El derecho ciudadano no solo es el de ser atendido por el Estado eficazmente ante estas emergencias, también lo es el derecho a saber qué está ocurriendo exactamente con el clima y el medio ambiente en nuestra comuna, el país y el Planeta.

 

Tercero, podríamos exigir nuestro derecho a participar en los diálogos, análisis y elaboración de propuestas sobre los planes de prevención ante desastres, adaptación al cambio climático e incidir sustancialmente en las políticas públicas nacionales y locales relacionadas a estos temas.

 

Cuarto, podríamos exigir el derecho a participar como ciudadanía en los procesos nacionales, regionales y globales sobre el cambio climático, a fin de poder expresar nuestros testimonios, reflexiones y sugerencias acerca de los impactos que el calentamiento global está produciendo en nuestros territorios. Por ejemplo, las autoridades nacionales deberían garantizar la asistencia de las organizaciones de los damnificados en las reuniones públicas que convoque la Oficina de Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente; asimismo podríamos acceder, con apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores y el del Medio Ambiente, a las cumbres globales que este año se realizarán sobre el cambio climático, del mismo modo como lo han hecho en cumbres anteriores los pueblos afectados de los países insulares en riesgo climático, como las Maldivas.

 

Quinto, -y esto es muy importante- deberíamos exigir el derecho, junto con las autoridades nacionales, a ser incluidos entre las comunidades beneficiarias a los recursos financieros del Fondo Verde creado por la ONU, precisamente para atender este tipo de desastres climáticos. Nuestra emergencia y la reconstrucción de nuestras casas y localidades, no es solo responsabilidad del gobierno de Chile. Este es un tema de implicancia mundial, por tanto, la ONU y el Fondo Verde, deberían -mediante gestión urgente del actual gobierno de Chile-, exigir el derecho de los damnificados del Norte a ser beneficiarios de estos recursos mundiales. Este Fondo ha acumulado hasta el momento más de 10 mil millones de dólares, dentro de una meta de 100 mil millones de dólares. Atención, y este derecho no solo es para los damnificados de los desastres del Norte, también es válido y operativo para los damnificados de los incendios y la sequía del país, que también son impactos del cambio climático.

 

Sexto, deberíamos generar alianzas, asociatividad y unidad ciudadana junto a otros pueblos de países hermanos en riesgo climático de América Latina y del Mundo, para enfrentar a quienes hoy son los responsables del aumento de las emisiones de CO₂, a quienes hoy se resisten a suscribir un nuevo acuerdo climático en la COP 21 de este año, y a quienes indolentemente optan por sus jugosas ganancias capitalistas antes que el bienestar de la humanidad y de nuestras poblaciones. Estas asociatividades ciudadanas podrían tener como meta preparar propuestas concretas a nivel nacional o regional para ser presentadas en la Cumbre Mundial de Cambio Climático o COP 21, a realizarse en noviembre de este año en París, Francia. (FIN)

La Permacultura sabe a Manzana y a Cariño

Cabrero, lunes 2 de marzo de 2015, por Luis Alberto Gallegos, editorial Boletín GAL.- Carolina y Jorge son unos ambientalistas convencidos por la práctica cotidiana de la armonía con la naturaleza, son maestros en las actividades sustentables más domésticas y, al mismo tiempo, son los padres no solo de sus dos hermosos hijos, sino de todos los visitantes que llegan a su refugio, El Manzano.

 

Con mi familia tuvimos la suerte de llegar de vacaciones a este rincón de la Región del Bío Bío. Explorando el mapa regional nos dirigimos hacia la cordillera, preguntando a los habitantes locales y perdiéndome innumerables veces –por lo que mi esposa Anna Karin siempre me dice que soy un desubicado-, llegamos a El Manzano.

 

No es de una imagen exterior impresionante. Más bien es una sede amplia, modesta, hecha de madera y barro (1), y sin las espectacularidades de los resorts de moda. Además, ese es su propósito: ser parte de la naturaleza. Eso sí tiene un diseño armónico y funcional, una preciosa laguna natural y un inigualable bosque.

 

Sin embargo, lo excepcional de El Manzano no está a simple vista ni a la primera percepción sensorial.

 

Mi cable…

 

Apenas instalado en la cabaña que nos asignaron y acostumbrado a mis conexiones electrónicas indagué por la TV de cable. Mis hijos y los amigos me miraron, se rieron y entendí inmediatamente que esta vez no podría seguir las series y programas que en Santiago suelo ver en la televisión. Bueno, pero había WiFi.

 

Más rato, quise ir al baño y mis hijos me dijeron, debes caminar unos 50 metros hacia allá –señalando el edificio llamado COCO (2)- y debes considerar las instrucciones ecológicas siguientes… Bah, me dije, caminar a medianoche para hacer pipí o caca con frío y riesgo de tropezar y caerme… mejor me aguanto.

 

Bueno, me reté a mí mismo: debo ser austero, dar ejemplo ecológico a mis hijos y reservarme para mis adentros mi ser consumista, comodón y urbanizado. No sé por qué, pensé en la Mafalda: urbanizado y pavimentado... Estás en el campo y no en la ciudad… Traté de convencerme a mí mismo.

 

Trutruka

 

A las ocho de la mañana del día siguiente, una trutruka me despertó musicalmente –es un decir-, y me anunciaron que el desayuno ya estaba listo. Y, además, me avisaron que solo hasta las nueve de la mañana tendría derecho a mi sagrado alimento matutino.

 

Me erguí, con la dignidad que un padre y esposo ecológico debía mostrar y me dirigí a la ducha. Me quité la ropa, abrí la llave y un chorro de agua helada inundó mi piel y mi alma… Ay! Dios mío, ¿qué males he cometido para ésto…? Terminé el suplicio del hielo flagelando mi adorado cuerpo y me sequé.

 

- ¿Cómo te fue? -me preguntó mi esposa cuando llegué al comedor.

- Bien! -le dije estoicamente y sonriendo de oreja a oreja-. No sabes lo energético que es bañarse en agua fría… -le respondí mientras suspiraba y tiritaba bajo las pocas ropas que había llevado.

- Papá! -me dijo mi hija-. ¿Por qué no te bañaste más rato…?

- ¿Cómo…? ¿Por qué…? - le respondí.

- Porque el agua caliente sale a media mañana…

- ¿Y por qué no me lo dijeron antes…?

 

Terminé mi frugal y en verdad sano desayuno de cereal, leche, pan, fruta y café, y los monitores nos invitaron a reunirnos en grupo en torno a un círculo de unas treinta personas que estaban en el recinto y que habían compartido el desayuno con todos nosotros.

 

Ahí mágicamente todo cambió.

 

El quehacer

 

Cada uno empezó a presentarse para nosotros y a contar las actividades que habían hecho en la jornada anterior. Unos hablaban de las necesidades de más fruta (3); otros de la necesidad de más apoyo en el tratamiento ecológico de los baños (4); otros de que se requerían más manos para la clasificación de las semillas (5).

 

Otros, en fin, ofrecían la descripción de lo que cada uno hacía para aportar y solidarizarse con las necesidades comunes. Era impresionante. No me había dado cuenta de lo que mi hija Mikaela me había dicho en el desayuno, de que, por ejemplo, disponer de agua caliente para el baño, requería de esperar el tiempo necesario para que los paneles solares calentaran el agua, cosa que ocurría como a media mañana. No sabía que los baños ecológicos demandaban de un tiempo para procesar los residuos sólidos para el compostaje. No conocía que… en verdad, yo no tenía la más mínima idea de cómo operaba una casa ecológica.

 

Me callé. Sentí vergüenza de mis reclamos y mis sarcasmos. Pero eso no era todo.

 

Un espíritu

 

Luego de la presentación de cada uno de los participantes en la asamblea grupal -que provenían de Perú, Colombia, Argentina, Austria, España, China, Francia, Chile y de otros rincones del mundo-, me percaté que existía algo mágico que unía a toda esta gente. ¿Qué era? ¿Por qué esta diversidad de personas que, en su mayoría habían venido de vacaciones tan solo por días o semanas, llevaban ya meses o años conviviendo en un mismo espacio y compartiendo los mismos ideales? ¿Qué había de nuevo que los hubiera atrapado tan vivencial y poderosamente?

 

Un espíritu. No hay otra forma de expresarlo. Había un sentimiento colectivo, una emoción grupal, un afecto humano que trascendía fronteras, territorios y pertenencias.

 

El Manzano había logrado congregar a una diversidad de personas de tantas latitudes, con tantas vidas, con tantos sentimientos y con tantas esperanzas, que solo podía entenderse que lo que ahora les unía era una sola cosa, el amor. El amor por la humanidad, por la naturaleza, por el cosmos, por la vida, por nuestro planeta Tierra.

 

Y allí llegamos, casi sin percatarnos exactamente adónde íbamos, mi familia, mi esposa Anna Karin, mis hijos Mikaela y Diego y yo. Allí aprendí algo invalorable: que la nueva vida, el  nuevo ambiente, la nueva espiritualidad, no se construye solo con ideas, conceptos y teorías racionales. Descubrí que el futuro no se hace solo con ensayos teóricos y grandes elucubraciones, se hace sobre todo con nuestras manos, con la práctica, con hechos, con productos, con resultados tangibles, visibles y eficientes.

 

 

Ideas y realidad

 

En El Manzano aprendí que la nueva existencia no se hace solo con las puras ideas, se hace con ideas hechas realidad. Comprobé que nuestra nueva forma de convivir en forma sustentable podría ser en comunidad, en hermandad, en fraternidad. Y se hace con cariño, se hace con una nueva espiritualidad. Se hace con Amor.

 

Pero, además de un espíritu, también me di cuenta que El Manzano es la expresión de una filosofía. Allí descubrí que el pensamiento inspirador de esta sede y de esta comunidad humana es la Permacultura (6). Su quehacer creativo diario, sus innovadores productos y sus multifacéticas redes humanas locales y globales provienen de la cristalización y recreación de las ideas matrices de sabios como David Holmgren (7), Bill Mollison, Howard Odum y de tantos maestros que enseñan que la Permacultura es “el diseño consciente de paisajes que imitan los patrones y las relaciones de la naturaleza para satisfacer las necesidades locales”. (8)

 

El entorno

 

Pero también estar en El Manzano nos permitió visitar el entorno. Uno de ellos fue el Salto del Laja. Fuimos allá en familia junto con Paloma, una amiga peruana de la comunidad que se sumó a nuestra expedición familiar.

 

Llegamos –luego de los consabidos extravíos del conductor, yo- al famoso Salto del Laja. Habíamos estado allí hace una década y nos entusiasmaba poder verlo nuevamente en todo su esplendor con sus caídas de agua, su magnificencia natural y hermoso paisaje. Una desilusión. La sequía (9), la sobreexplotación hídrica de Endesa (10) y el cambio climático (11) habían convertido a este monumento natural de Chile en apenas unos escasos chorros hídricos en caída, unas pozas de agua estancada -al parecer contaminadas y con hartos desechos- y a una multitud de turistas chilenos y chilenas que clamaban y lloraban en silencio la pérdida de unos de los íconos hídricos emblemáticos del Sur de Chile.

 

Pensé. Lamentablemente, lo peor de la sequía por el cambio climático está por venir. Quizá en cinco o diez años más, el Salto del Laja ya no exista. Ni tampoco existan los riachuelos que alimentan a los pequeños embalses, lagunas y a las secas tierras de nuestra Región del Bío Bío.

 

Cambio climático

 

¿En qué nos podría ayudar la filosofía de la Permacultura y la experiencia de El Manzano para contribuir a enfrentar este flagelo de la sequía y el cambio climático? Algunas experiencias nos enseñan que la Permacultura “es una ciencia de diseño de asentamientos humanos sustentables, a través de una ética del uso de la tierra, que integra distintas estructuras y tecnologías con plantas y animales. Por ejemplo, un grupo de personas que habiten en un terreno urbano o rural, en donde se aplique esta ciencia de diseño, debería ser capaz de generar su propio alimento, maximizar el uso eficiente del agua, abastecerse de combustible, energía calórica o eléctrica (usando fuentes alternativas como energía solar, eólica, leña seca) y reutilizar sus desperdicios (lo que bota uno le sirve al otro y así sucesivamente). De esta manera se disminuye la dependencia del petróleo, reduce las emisiones de Dióxido de Carbono, amortigua el calentamiento global, y es una alternativa real, eficiente y resciliente frente al cambio climático”. (12)

 

El calentamiento global es un desafío que quizá sobrepasan las posibilidades de un solo centro como El Manzano. Incluso es posible que sobrepasen las opciones de la municipalidad de Cabrero, gobierno regional o gobierno nacional. Quizá es un desafío que principalmente la humanidad global y sus organismos internacionales representativos, puedan contribuir a resolver (13).

 

Otra Forma de Vida es Posible

 

Ahora ya no soy el mismo de antes. Entre nos… debo admitir que me cuesta dejar mis hábitos consumistas y comodones, pero El Manzano fue uno de esos mazazos, gratos por cierto, que a veces uno necesita para tomar consciencia de que Otra Forma de Vida es Posible, si nos lo proponemos y estamos dispuestos a asumirla. Y que las señales nuevas de la existencia, a veces se nos presentan de la manera más inesperada, sorpresiva, misteriosa, grata y afectuosa. Tal como la Buena Nueva.

 

Gracias Carolina, gracias Jorge, gracias amigos de El Manzano (14). Ahora sé, ahora sabemos en mi familia, que vuestra comunidad, su forma de vida, enseñanzas y su afecto es una de las maneras que ha adquirido la bendición de Dios y la Naturaleza en el Chile de hoy. (FIN)

 

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(1) La edificación de El Manzano con materiales de barro es una modalidad de construcción sustentable que combina las ventajas de la economía, antisismicidad, aislante térmico, entre otras virtudes.

(2) COCO es la sigla de Comedor y Cocina, una estructura amplia, de madera y en forma circular donde se desarrollan las actividades multifuncionales: preparar alimentos, comer en grupos, estudio, acceder a Internet, reuniones, charlas o asambleas de comunidad y otras que el programa de la semana considere.

(3) El Manzano es casi autosustentable, dispone de huertos y de aves que proveen de los alimentos de cada día.

(4) Los baños ecológicos funcionan procesando la materia orgánica a manera de compostaje.

(5) La clasificación de semillas tiene por objeto generar un banco de semillas, de modo similar a cómo algunos gobiernos e instituciones internacionales promueven la adaptación de las semillas ante el cambio climático y de generar reservas mundiales de alimentación para las generaciones del futuro.

(6) Ver https://www.veoverde.com/2012/04/sabes-lo-que-es-la-permacultura-te-lo-explicamos/ y también http://www.permaculturachile.org/que-es-permacultura

(7) Ver libro Permacultura Principios y Senderos más allá de la Sustentabilidad, David Holmgren, Más en www.holmgren.com.au

(8) B. Mollison, & D. Holmgren, Permacultura One, Corgi 1978, publicado en 5 idiomas.

(9) Ver http://www.biobiochile.cl/2015/02/07/intendente-del-bio-bio-aseguro-que-solicitaran-recursos-para-paliar-sequia-que-afecta-a-la-region.shtml

(10) Ver http://www.lasegunda.com/Noticias/Nacional/2014/04/926095/Dramatica-falta-de-agua-en-Salto-y-Laguna-del-Laja

(11) Ver http://portal.mma.gob.cl/cambio-climatico/

(12) Ver http://www.explora.cl/ohiggins/noticias-ohiggins/3099-reportaje-permacultura

(13) Este diciembre 2015 se realizará la COP 21 en París, Francia, que debe aprobar un acuerdo global para enfrentar el cambio climático. Ver http://www.cop21.gouv.fr/es

(14) Ver www.elmanzano.org

 

 

 

Las implicancias estratégicas de Propuestas Municipales sobre Agua en Antofagasta

Antofagasta, lunes 9 de febrero de 2015, por Luis Alberto Gallegos, editorial de Boletín GAL.- La Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) realizó entre el 26 y el 30 de enero recién pasado, un evento en Antofagasta sobre el Agua y el rol de los municipios. Aparte de una exitosa asistencia de alcaldes, concejales y funcionarios municipales, tratándose de un período pre vacacional, los logros técnicos y políticos obtenidos en este encuentro no dejan de llamar poderosamente la atención por la profundidad del análisis de las exposiciones y por la calidad de las propuestas de los asistentes.

 

La inauguración de esta actividad estuvo a cargo de Karen Rojo, Alcaldesa de Antofagasta; Marcelino Carvajal, Alcalde de Mejillones y Presidente de la Asociación de Municipalidades de la Región de Antofagasta; Rodrigo Sánchez, Alcalde de La Ligua y Presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la AChM; Orlando Morales, Presidente de la Comisión Nacional de Concejales de la AChM; Mario Gierke, Alcalde de Cabrero y Vicepresidente de la AChM; Santiago Rebolledo, Alcalde La Cisterna y Secretario General de la AChM; e Iván Borcoski, Secretario Ejecutivo de la AChM.

 

El evento contó con las presentaciones de Reinaldo Ruiz, Delegado Presidencial para los Recursos Hídricos; Jan Van Wambeke, de la FAO; Gladys Santis, del Ministerio del Medio Ambiente; Marcela Hernando, Diputada; Rodrigo Sánchez, Alcalde de La Ligua y Presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la AChM; Luis Alberto Gallegos, Secretario Técnico de la Comisión de Medio Ambiente de la ACHM; Hugo Ilabaca, consultor del PNUD y de la AChM; Marion Espinosa, del CIREN; Alejandro Salinas, de la Corporación El Canelo de Nos; y Sergio Espinoza, de la Subdere.

 

Este staff de expositores permitió disponer de presentaciones no solo con calidad técnica y política, sino sobre todo de lecturas diversas que permitió a los participantes disponer de un diagnóstico amplio y

actualizado del tema hídrico y los impactos del cambio climático hoy en Chile.

 

Sin embargo, lo más relevante fue el proceso de trabajo que denominamos gestión colaborativa del conocimiento de los asistentes, que supo asumir los insumos cognitivos y transformarlos en políticas públicas municipales para el corto y largo plazo.

 

Delegado Presidencial sobre Recursos Hídricos

 

Reynaldo Ruiz, Delegado Presidencial sobre los Recursos Hídricos, propuso en su exposición, las siguientes líneas de acción, según las propuestas de reforma al Código de Agua: los derechos de aprovechamiento del agua serán concesionados a 30 años, prorrogables, pero las condiciones bajo las cuales se otorgan pueden cambiar sustancialmente; se tendrá que hacer uso efectivo del derecho en un plazo de 4 años para derechos nuevos y de 12 a 14 para derechos antiguos; eliminación del remate para solicitudes sobre derechos con preferencia; los derechos de aprovechamiento son para un determinado objetivo y para ser ejercidos en un lugar preciso del territorio nacional; habrá causales de caducidad para que el Estado recupere derechos y los reasigne a quien los pueda utilizar de manera provechosa; establecido el caudal ecológico mínimo, la prioridad de uso es consumo humano, saneamiento y producción de alimentos para el autoabastecimiento, considerando las especificidades de cada cuenca; eliminación del remate para solicitudes sobre derechos con preferencia.

 

FAO

 

Las recomendaciones de la FAO sobre el cambio climático y la sequía se resumen en: trazar objetivos claros y alcanzables; no crear falsas expectativas; evaluar los costos y beneficios de cada acción y de su mantenimiento; necesidad de apoyo externo; mantener los servicios de apoyo (investigaciones, monitoreo climático, información); desarrollo de planes de acción integrales; organizar las comunidades; generar soluciones locales; evitar las acciones asistencialistas; elaborar planes integrales de convivencia (resiliencia); y desarrollar la autonomía de la gente.

 

Ministerio del Medio Ambiente

 

Por su parte, el Ministerio del Medio Ambiente propuso: gestión sustentable de los recursos hídricos; mejorar la institucionalidad para la planificación del recurso; prevenir y enfrentar la escasez: superar la escasez a corto plazo y abordarla de forma permanente, considerando el cambio climático; fortalecer y ampliar los sistemas de monitoreo, con especial atención en la instalación de estaciones en altura, calidad de las aguas y acuíferos, para estos últimos a través de un programa nacional de monitoreo; mantener y fortalecer el inventario, monitoreo y estudio de los glaciares; Ley de Glaciares, que permita la conservación de estos cuerpos, considerando los efectos del cambio climático; mejorar la satisfacción de la demanda de agua potable en las zonas de menor cobertura: comunidades rurales semi concentradas; reutilización del recurso; y educación de la población: cultura de conservación del agua en la comunidad y uso eficiente del recurso.

 

Diputada Marcela Hernando

 

La diputada Marcela Hernando señaló como desafíos respecto al tema del Agua lo siguiente: actualizar las normas en relación a recomendaciones de organismos internacionales (OMS, FAO, EPA, etc., privilegiando aquellos más estrictos); establecimiento de líneas base; mediciones periódicas de aguas superficiales o napas (pozos existentes); estudios destinados a relacionar la composición del agua de riego (elementos tóxicos) con su presencia en productos hortofrutícolas provenientes de zonas contaminadas; normas de emisiones químicas y bacteriológicas hacia aguas marinas; fiscalización de emisiones químicas y bacteriológicas hacia aguas marinas; medición de contaminación de sedimento marino en zonas industriales, cercanas al bordemar; y definición de agua (que incluya los estados físicos del agua: sólido, líquido y gaseoso), reconociendo usos generales (consumo humano prioritario) y usos especiales (otros usos subordinados), y que defina que el Estado es el propietario del agua (o sea, un bien nacional de uso público regulado por leyes nuevas).

 

Comisión de Medio Ambiente de la ACHM y Municipalidad de La Ligua

 

El alcalde Rodrigo Sánchez explicó las especificaciones técnicas sobre propuestas concretas de tecnologías sobre el Agua, como la Purificación por Condensación que condensa las partículas de H2O en el aire y las enfría hasta transformarlas en gotas de agua, las que luego son enfriadas y esterilizadas; el Sistema de Purificación por Plasma, donde los microorganismos se eliminan gracias a una combinación de efectos, que incluyen ondas de choque, campos magnéticos y eléctricos, electroporación, temperatura, radiación ultravioleta y ruptura de material genético; y la Purificación del Agua por Osmosis Inversa, que es un fenómeno físico relacionado con el movimiento de un solvente a través de una membrana semipermeable, donde si se aumenta la presión del lado de mayor concentración, puede lograrse que el agua pase desde el lado de alta concentración al de baja concentración de sales.

 

Comisión de Medio Ambiente de la ACHM

 

Por parte del expositor Luis Gallegos, señaló como tareas pendientes de los municipios: contribuir al desarrollo y ejecución de una Política Nacional de Recursos Hídricos, destacando los aspectos vinculados a los desafíos locales; fortalecer la institucionalidad municipal respecto a la gestión hídrica, ambiental y climática; consolidar la asociatividad municipal sobre el agua y/o generar innovadoras iniciativas colaborativas y solidarias; contribuir al diseño de líneas de acción, planes de trabajo, buenas prácticas a replicar, estímulo a la resiliencia, entre otras opciones, respecto a la gestión del agua a nivel comunal, intercomunal, regional y nacional; diseñar y actualizar el Mapa de Conflictos Socio Hídricos a nivel comunal y regional, que permitan estructurar un rol proactivo de las municipalidades a fin de promover resoluciones sustentables de los conflictos hídricos;  y explorar fuentes de recursos nacionales e internacionales que posibiliten la viabilidad y concreción de las iniciativas propuestas en este evento, en forma autónoma de cada municipio, en asociatividad o en triangulación en procesos de gestión.

 

El Canelo de Nos

 

Finalmente, Alejandro Salinas, de la Corporación El Canelo de Nos, señaló como aprendizajes del trabajo ciudadano sobre el Agua: las personas se movilizan por problemas concretos, por lo que ayudas  concretas siempre van a ser bien recibidas; los aprendizajes son recíprocos, tanto de las comunidades como de las instituciones técnicas; cuando a pesar de los esfuerzos a nivel local no se logran avances, corresponde la búsqueda de soluciones a nivel superior; ello implica la necesidad de articularse en alianzas diversas con premisas similares; el agua es un derecho humano vital, por lo que la lucha por su socialización debe ser reconocida como un acto de respeto y dignidad.

 

Acuerdos de los participantes como Líneas de Acción 2015

 

Las autoridades y funcionarios municipales de este evento consideraron, de modo relevante entre otras muchas propuestas, lo siguiente: crear Sistemas de Información Hídrica Municipal, estudios y bases de datos, que permitan generar diagnósticos certeros y actualizados, ejecutar políticas públicas sobre el Agua y acceder a recursos públicos disponibles y oportunos; fomentar la Asociatividad con Comunas con las mismas necesidades hídricas; desarrollar una Campaña de Información y Difusión sobre la Crisis Hídrica a nivel comunal; crear Comités de Vecinos con el fin de organizar la gestión de los recursos hídricos a nivel comunal; fomentar el papel del municipio como articulador, gestor y facilitador ante la emergencia; fortalecer la institucionalidad municipal respecto a la gestión hídrica, ambiental y climática, generando condiciones para la creación de Ordenanzas Municipales sobre el Derecho al Uso del Agua en nuestras comunas; explorar las posibilidades de establecer el rol de un Coordinador Comunal para la Sequía en nuestras respectivas municipalidades; crear una Mesa Hídrica Comunal, con actividades sobre sensibilización, concientización, capacitación, difusión, participación e innovación sobre el tema hídrico comunal; se explore la posibilidad que la CMA participe de las actividades de la Comisión de Recursos Hídricos del parlamento.

 

Declaración de Antofagasta sobre el Agua

 

Asimismo, los participantes se pronunciaron en la Declaración de Antofagasta por la nacionalización del Agua; considerar el agua como bien nacional de uso público; derogar o modificar el obsoleto e injusto Código de Agua actualmente vigente; elevando como garantía constitucional este derecho; generar condiciones para la creación de Ordenanzas Municipales sobre el Derecho al Uso del Agua; consolidar la Asociatividad Municipal sobre el Agua en base a la gestión integral de cuencas hidrográficas; fomentar la Educación Hídrica, Climática y Ambiental en la escolaridad y ciudadanía; explorar fuentes de recursos financieros y tecnológicos, públicos y privados, nacionales e internacionales; que la ACHM vele para que sus municipios asociados tengan potestad y sean garantes de los derechos sobre una necesidad básica, como lo es el agua; proteger los glaciares; y estudiar la necesidad y posibilidad de crear un Ministerio de Recursos Hídricos. (FIN)

Todas las formas de gestión globales y locales contra el cambio climático

Santiago, Chile, viernes 9 de enero de 2015, por Luis Alberto Gallegos, editorial Boletín GAL.- Parafraseando aquella expresión de “todas las formas de lucha” contra la dictadura en aquellos épicos episodios de nuestra historia Patria, hoy ella nos inspira para enfrentar a un enemigo distinto, pero igual o peor de letal, el cambio climático.

 

En estos nuevos modernos episodios de usar todas las herramientas disponibles contra el calentamiento global, hay tres componentes: el diplomático, el político y el social.

 

En el primer caso, el diplomático, el gobierno de Chile ha tenido un manejo sorprendentemente acertado. Sostener y defender en las cumbres climáticas el principio de las “responsabilidades comunes aunque diferenciadas”, ha sido una de las banderas exitosas de nuestra diplomacia en la COP 20. La preservación de este punto era clave y marcó el debate de esta cumbre en sus horas finales. Sin su reposición –que fue defendida por los países en desarrollo, a “capa y espada” ante su eliminación por los países desarrollados en el documento final-, no hubiera sido posible una COP 20 como la que resultó; hubiera sido peor. Ello, también, gracias al apoyo de la Asociación Independiente de América Latina y El Caribe (AILAC) y del bloque de Like Minded Development Countries (LMDC por sus siglas en inglés), de 48 países agrupados en el bloque de “países menos desarrollados”, con los que Chile supo articular alianzas.

 

En el segundo caso, el político, la estrategia se amplía y complejiza incluyendo ya no solo a los gobiernos, sino a una multitud de organizaciones nacionales, internacionales y locales, donde cada una tiene su propia visión, misión y objetivo específico. En este caso, naturalmente, las alianzas al hacerse necesariamente más amplias son más complejas. El tema fundamental en esta esfera política es sobre las decisiones vinculantes que deben asumir los gobiernos y jefes de Estado ante el cambio climático. Y ello no solo es un tema político, sino fundamentalmente refundacional para la ONU. Si la COP 21 y siguientes –entre otros eventos que se presenten-, logran política y jurídicamente comprometer a los 195 países en admitir la posibilidad de adoptar los acuerdos vinculantes, como forma de gobernabilidad global, estaremos avanzando un extraordinario paso adelante en materia no solo del cambio climático, sino fundamentalmente de democratización de la ONU y sus agencias.

 

Finalmente, desde la perspectiva social, el tema fundamental a dirimir en los eventos de este 2015 y en la COP 21, se refiere a democratizar los recursos financieros del Fondo Verde para el Clima, que hasta el momento ha obtenido US$10.200 millones en la COP 20 de Lima, de los US$100.000 comprometidos hasta el 2020. La directiva nombrada por la COP 20 ha acordado que la inversión en proyectos de hasta US$ 50 millones sea –desde el tercer cuatrimestre del 2015- para, en primer lugar, los países insulares, luego los de África y luego para los más vulnerables al cambio climático. Este tema socio económico tiene que ver básicamente con los recursos para mitigación y adaptación de las comunidades de los países en riesgo ante el calentamiento global. Y este tema no solo es tema de sus respectivos gobiernos, es un asunto de las sociedades civiles de cada uno de los países vulnerables que deben generar capacidades y fuerzas propias para acceder a estos fondos. Y, sobre todo, induce a producir asociatividades  intra nacionales, inter países, entre regiones y bloques de países en riesgo al cambio climático.

 

En este proceso diverso, simultáneo y coordinado, es posible que los países en desarrollo y los bloques que los representan, puedan presionar a las grandes potencias emisoras y conseguir logros importantes en la COP 21 y en los eventos previos que se desarrollarán este año 2015.

 

Es más, es posible que se pueda reformular el paradigma hasta ahora vigente de que los países líderes en las negociaciones globales sobre el cambio climático, sean siempre aquellos que simultáneamente son las grandes potencias económicas y enormes emisores de GEI. ¿Será posible que un sistema de alianzas globales entre los diversos bloques mundiales pudiera disputarle a los EEUU, China y UE, el liderazgo en la conducción de las cumbres futuras? Lo ocurrido en las horas finales de la COP 20 es una sana lección que debiéramos aprender a desplegar para París y las siguientes COP. (FIN)

COP 20: Aprender de la derrota y desplegar amplias alianzas en el 2015 con miras a Cumbre de París

Santiago, Chile, miércoles 31 de diciembre de 2014, por Luis Alberto Gallegos, editorial Boletín GAL.- No vamos a reiterar lo que, de diverso modo y desde distintas latitudes del Planeta, se ha hablado acerca del fracaso de la COP 20 de Lima. Más bien conviene indagar brevemente en las causas o razones que derivaron en dicho resultado y, sobre todo, en extraer las enseñanzas que nos permitan enfrentar la COP 21 de París de un modo distinto y con logros más exitosos.

 

Los tres objetivos fundamentales que la mayoría de los bloques globales se habían trazado para plasmarlos en el documento borrador para la COP 21 eran: obtener un compromiso responsable y ambicioso de reducción de emisiones de GEI, acorde con lo que el IPCC proponía de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 40% y un 70% hasta 2050; una actitud favorable de las grandes potencias emisoras a contribuir financieramente con la meta de US$100.000 mil millones para la adaptación de los países más vulnerables al cambio climático; y un sustancial avance en la adopción de la modalidad de acuerdos vinculantes para la Cumbre COP 21 de París.

 

Por cierto, en Lima hubo algunos logros como, por ejemplo, se obtuvo US$ 10.200 millones para el Fondo Verde; se avanzó en los Planes Nacionales de Adaptación (NAP), se incluyó la participación de las mujeres en los procesos de adaptación al cambio climático; se afinó los mecanismos del REDD+ respecto a la deforestación; y se lanzó el Lima Information Hub, como una base de datos de los Planes o Estrategias Nacionales.

 

Pero nada más. Algunas lecturas del “Llamado de Lima para la Acción climática” que incluye estos pequeños logros, le quieren atribuir a estos acuerdos el carácter de éxito y de un gran paso hacia la COP 21. Lo entendemos. Evidentemente, Perú no puede aparecer como anfitrión de un evento fracasado y la ONU –quién se cuidó prolijamente de calificar a la COP 20 de “éxito”- no puede tampoco emitir evaluaciones negativas de este proceso.

 

¿Por qué fracasa la COP 20?

 

Fundamentalmente, debido a que, ya desde la COP 15 de Copenhague, se ha ido instalando una tendencia de conducción del proceso de negociaciones globales sobre el cambio climático que se ha dado en denominar “minimalista y cortoplacista”.

 

¿En qué consiste esta modalidad? Como su nombre lo indica, el minimalismo consiste en proponerse un programa político que exprese las mínimas demandas, promesas y compromisos frente a un determinado tema y en cierto período de tiempo.

 

En este caso, las grandes potencias no apostaron más allá de lo que ya habían anunciado meses antes: EEUU a una reducción de emisiones entre el 24% y el 26% para el 2025; China, a una reducción del 40% a partir del 2030; y la UE al menos a un 40% para el 2030. Incluso, el acuerdo EEUU-China semanas antes elevó las expectativas y presunciones de que podrían haber sorpresas en la cita de Lima.

 

Vanas esperanzas que jugó con las expectativas y confianzas de la ciudadanía global. Ninguna potencia movió un dedo más allá de lo adelantado previamente. Incluso, ni lo mencionaron explícitamente en las negociaciones de la COP 20. En otras palabras, les dijeron al Planeta: es lo que hay y punto.

 

Pero, ¿por qué los grandes decidores –por ahora- de las políticas públicas de la COP 20 se comportaron como lo hicieron? Debido a procesos internos dentro de cada uno de los países y comunidades involucradas.

 

Los EEUU, en primer lugar, debido a lo ya sabido. En breves semanas la derecha ultraconservadora controlará la Cámara de Representantes y el Senado, y el Presidente Obama no puede arriesgarse a compromisos que luego le sean desautorizados y revertidos. Ya hizo lo suyo con su decisión, vía decreto, de una reducción de emisiones entre el 24% y el 26% para el 2025. Y ya tiene suficiente lío con su decisión respecto a los inmigrantes que ha despertado las iras de los republicanos. Además, Obama ya tenía planificada en la primera semana de diciembre 2014, la restauración diplomática con Cuba. Y este tema –que pasará a la historia de ambos países-, debía resguardarse debidamente, sin mediáticos anuncios climáticos que hubieran enrarecido aún más el ambiente político interno del país del norte. Obama, quizá, antes de terminar su período presidencial, pudiera sorprender en diciembre 2015 en la COP 21 con alguna carta bajo la manga. Pero, esto quizá es una presunción o política ficción.

 

China, por su lado, experta en fuegos artificiales, nos deleitó con su anuncio de que para el 2030 iba a empezar a reducir sus emisiones en un 40%. Buen gol. Todos nos lo creímos. Pero el verdadero rostro de China se manifestó en esta COP 20: no ha sido preciso en cuanto a cantidades y se ha negado a que observadores internacionales supervisen ese proceso. En otras palabras, China ha sido una piedra en el zapato de la Cumbre de Lima. ¿Por qué? Sencillamente porque China está, como suele decirse, en otra onda. El Gobierno y el Partido Comunista de China tienen como prioridad –y están en su derecho- en un despliegue económico que les permita consolidarse en el 2030 como potencia económica de primer orden en el Mundo. Aunque ello signifique aumentar sus emisiones, la contaminación de sus ciudades y la calidad de vida de su gente. A China no le interesa el clima ni la sobrevivencia del Planeta en estos momentos. Le interesa demostrar al Mundo que el modelo político, económico y cultural que sostiene, es el mejor y el más eficaz a fin de expandirse en diversos continentes del Planeta. Por ello aumenta su mercado interno –natalidad incluida-, limpia su imagen de la corrupción e incrementa la exportación masiva de sus mercancías, incluido productos y tecnología de ERNC; una paradoja. ¿Qué  podemos esperar de China en la COP 21 de París? Nada más de lo que ya ha mostrado en Lima, así de simple.

 

La Unión Europea, en cambio está en otro proceso. Teniendo a Alemania y Francia como los líderes de este conglomerado, la UE se ha convertido en uno de los bloques de gran potencia más ambiciosos, audaces y propositivos del Planeta en materia climática. Su  paquete de medidas a 2030 incluye un objetivo de reducción de emisiones interno y obligatorio de, al menos, un 40%, un objetivo de energía renovable de, al menos, un 27% sólo en el marco europeo y un objetivo indicativo de eficiencia energética de, al menos, el 27% que será revisado en el año 2020 con la opción para aumentarlo hasta un 30%. Su compromiso es uno de los más significativos de este período.

 

La UE –Alemania en particular- busca constituirse en el referente clave de mitigación y adaptación respecto al cambio climático. En mitigación porque la ciudadanía europea –con alto nivel cultural-ambiental- le exige a sus gobernantes coherencia en sus políticas públicas ambientales y climáticas. Por ello, los partidos Verdes van adquiriendo relevancia y escaños parlamentarios. En adaptación porque la industria verde europea ha producido sustantivos avances en tratamiento y valorización de residuos, tecnologías de ERNC y sistemas de adaptación al calentamiento global, que requieren ser exportados a los países vulnerables del planeta. Por todo esto, la UE disputa el liderazgo climático global y promete –siendo anfitrión de la COP 21- producir un golpe de timón en la conducción del proceso durante 2015. Ojo, atención EEUU y China: París puede ser su Waterloo en este tema.

 

Cortoplacista

 

Esta tendencia minimalista se conjuga con otra expresión política que denominamos “cortoplacista”. En realidad, se complementan y retroalimentan mutuamente. Si un programa se propone el mínimo de logros dentro de un proceso político, es inevitable que su manifestación en términos de tiempo sea en el plazo más breve posible. Las potencias indicadas saben perfectamente que la COP 21 no les constituye ninguna presión alguna. Perfectamente en París podría ocurrir lo de Lima. Y, así, tengamos que esperar la COP 22 para poder tener alguna nueva expectativa. Y así, indefinidamente. Los tiempos cronológicos no son correlativos a los tiempos políticos.

 

Chile

 

Nuestro país, Chile, ha tenido un desempeño razonable y exitoso. Internamente ha desarrollado excelentes iniciativas en políticas climáticas expresadas en el Plan de Adaptación al Cambio Climático del Sector Silvoagropecuario, en el Plan de Adaptación al Cambio Climático para la Biodiversidad, en el programa de Mitigación del Cambio Climático y Desarrollo Bajo en Carbono (MAPS), en el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, y en aprobar recientemente la licitación de elaboración del Plan de Acción Nacional de Cambio Climático (2015-2020).

 

También ha estructurado una acertada política de alianzas globales dentro de la COP 20 que le ha permitido acercarse al bloque Like Minded Development Countries (LMDC) que agrupa a 48 países menos desarrollados de África y Asia muy vulnerables al cambio climático, y consolidar la AILAC conformada por Chile, Perú, Colombia, Panamá, Guatemala y Costa Rica. Estas dos plataformas son una herramienta clave para la construcción de bloques planetarios que impulsen un contrapeso a las grandes potencias emisoras del mundo.

 

No obstante, una potente señal que ha abonado para visibilizar el compromiso de Chile contra el cambio climático fue la presencia de la Presidenta Michelle Bachelet en la COP 20 el 10 de diciembre, donde expresó que “Chile se ha comprometido de manera voluntaria a reducir en un 20% su trayectoria de emisiones hacia el 2020, teniendo como año base el 2007. Para ello, tenemos políticas energéticas coherentes y nos hemos fijado que de aquí al 2020 el 45% de los nuevos proyectos de energía tienen que prevenir de energías renovables no convencionales”.

 

Este escenario y productos instalan a Chile como uno de los países coherentes en su política climática interna y externamente, calificándolo para ejercer un positivo y constructivo rol de liderazgo en la región y en las diversas cumbres globales del 2015.

 

Nuestro país, igualmente, ha desarrollado en la COP 20 una apropiada política de convenios entre municipalidades mediante la estructuración de un Declaración de Intenciones entre la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) y la Asociación de Municipalidades de Perú (AMPE). En dicho acuerdo se establecen 4 compromisos básicos: (1) voluntad política de avanzar en mecanismos de asociatividad que se manifiesten en formas concretas de alianzas, colaboración y apoyos políticos, técnicos e institucionales sobre el cambio climático en nuestros; (2) generar herramientas específicas de gestión e intercambio de conocimientos, buenas prácticas y replicabilidad de experiencias sobre mitigación, adaptación y generación de capacidades, frente al cambio climático; (3) priorizar como temas relevantes en una primera fase de colaboración entre ambas entidades, el de agua, energía, residuos sólidos y la resiliencia; y (4) unir los esfuerzos por acceder al apoyo y generación de recursos técnicos, académicos y financieros de organismos internacionales, agencias de la ONU y la UNFCCC, que contribuyan a proyectos comunes en torno a los temas relevantes del cambio climático.

 

Este 2015, este acuerdo marco municipal es la plataforma fundamental de acción de asociatividad climática a nivel de los gobiernos locales de Chile y Perú.

 

Cumbre Mundial de los Pueblos

 

Ahora bien. Si las potencias mundiales neutralizaron acuerdos de avances sustanciales en la COP 20, los diversos bloques globales representantes de las grandes mayorías del Planeta, lograron incidir muy tibiamente con sus propuestas en las políticas públicas globales sobre el cambio climático, indicados en los logros arriba descritos.

 

África, India, América Latina, los países insulares y los integrantes de los diversos bloques mundiales vulnerables ante el cambio climático, no pudieron vencer a las grandes potencias emisoras de GEI, pero tampoco se permitió que el fracaso sea similar al mazazo de Copenhague en la COP 15. La correlación de fuerzas aún es débil para las naciones en riesgo y la ciudadanía global sobre este tema.

 

En esta línea, la Cumbre Mundial de los Pueblos emergió como la voz de la ciudadanía global desprovista de espacios de participación vinculante en las políticas planetarias sobre el cambio climático, y denunció que la COP 20 se convirtiera en la ocasión para acordar medidas que tienen por único fin limpiar de responsabilidades a los países industrializados por sus emisiones de gases de efecto invernadero, siendo los principales responsables del cambio climático.

 

La Cumbre Mundial de los Pueblos, que congregó a una multitudinaria masa de organizaciones sociales, indígenas, género, no gubernamentales, gobiernos locales, entre otros, generó dos potentes instrumentos: la Marcha Mundial de los Pueblos contra el Cambio Climático, como la más grande expresión ciudadana de los últimos tiempos; y la Declaración de Lima, como una lúcida propuesta ciudadana sobre el calentamiento global.

 

Cronograma de la ciudadanía global

 

El calendario oficial de la ONU en el 2015 es: 8−13 de febrero: Reunión de la Convención Marco de Naciones Unida sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en Ginebra para avanzar en más detalles del borrador aprobado en Lima luego de casi dos semanas de discusiones; primer trimestre de 2015 para que las naciones presenten sus promesas de reducción de emisiones de carbono; mayo 2015, fecha límite fijada en Lima para establecer el anteproyecto que será la base sobre la que se iniciarán negociaciones para el pacto en París; 3−4 de junio: reunión anual de la CMNUCC, balance de mitad de año en Bonn; segunda mitad de 2015: tercera ronda de conversaciones de la CMNUCC antes de París; 1 de noviembre de 2015: la secretaría de la a la CMNUCC prepara un informe sobre el efecto de las promesas dispuestas por los países para el objetivo de mantener el aumento de temperatura de la tierra por debajo de los 2ºC; y 30 de noviembre−11 de diciembre se realiza la 21ª Conferencia de las Partes de la CMNUCC, COP21, en París, donde debe concretarse el nuevo pacto global contra el calentamiento.

 

Ante este itinerario oficial, África, India, América Latina, los países insulares y los integrantes de los diversos bloques mundiales vulnerables ante el cambio climático podrían, igualmente, planificar un calendario propio y complementario a fin de diseñar objetivos específicos para cada evento en agenda y construir y/o fortalecer las alianzas pertinentes.

 

Del mismo modo, la ciudadanía climática global debe diseñar su propio itinerario de movilizaciones nacionales y globales.

 

Hoy, más que nunca, es indispensable que nuestras organizaciones ciudadanas presionen a sus respectivos gobiernos nacionales con programas y estrategias definidas respecto a la mitigación, adaptación, generación de capacidades y financiamiento de proyectos nacionales y regionales. Y, sobre todo, presionen a que sus gobiernos respalden en los diversos eventos globales del 2015 y en la COP 21, respecto a los tres objetivos fundamentales para la COP 21: compromiso de reducción de emisiones de GE entre un 40% y un 70% hasta 2050; exigir a las grandes potencias emisoras a contribuir financieramente con la meta de US$100.000 mil millones para la adaptación de los países más vulnerables al cambio climático; y la adopción de la modalidad de acuerdos vinculantes para la Cumbre COP 21 de París.

 

La COP 21 ya no debería ser el escenario de las decisiones solo de las grandes potencias. Ahora podría ser el momento propicio para un cambio sustancial en las políticas climáticas vinculantes de la ONU respecto al calentamiento global.

 

El desafío ciudadano global está claro: movilizaciones nacionales y globales potentes que configuren una COP 21 con una presencia decisiva de la ciudadanía global.

 

Una primera y positiva iniciativa en este sentido es el reciente anuncio de los países del ALBA de organizar para septiembre-octubre del 2015 un Encuentro Mundial de los Movimientos Sociales sobre el Cambio Climático a fin de diseñar propuestas ciudadanas con miras a la COP 21 de París.

 

Si Perú organizó la COP 20 en una sede alejada de toda posibilidad de presencia ciudadana climática –en el Pentagonito de San Borja, a las afueras de Lima e inaccesible a la ciudadanía-, hagamos de la sede de París un espacio donde los gobiernos y los ciudadanos y ciudadanas puedan dialogar, manifestar sus opiniones y propuestas. O tomemos el centro de París como sede ciudadana climática global.

 

El 2015, la ciudadanía local y global climática tiene la palabra (FIN).

 

Municipalidades de Chile y Perú suscriben Declaración de Intenciones sobre cambio climático en la COP 20

Lima, Perú, jueves 11 de diciembre de 2014, Comisión de Medio Ambiente de la Asociación Chilena de Municipalidades.- Las entidades representativas de los gobiernos locales de Chile y Perú, suscribieron este jueves 10 de diciembre un acuerdo de colaboración mutua en el marco de la COP 20. Esta Declaración de Intenciones se firmó en la sede del Pabellón Ciudades Sostenibles del evento paralelo a la COP 20, denominado Voces por el Clima, que se desarrolla en el Jockey Club de la capital peruana. A continuación el texto completo de la Declaración:

 

DECLARACION DE INTENCIONES

ASOCIACIÓN CHILENA DE MUNICIPALIDADES (ACHM)

ASOCIACIÓN DE MUNICIPALIDADES DEL PERÚ (AMPE)

 

CONSIDERANDO:

 

  1. Que el cambio climático es un fenómeno antropogénico de carácter global que impacta severamente las realidades locales de los países de América Latina.
  2. Que tanto Chile como Perú son países altamente vulnerables al calentamiento global, particularmente en lo que se refiere al agua, energía, residuos sólidos y aumento del nivel del mar.
  3. Que los gobiernos locales tienen un rol de primer orden en cuanto a incentivar la mitigación de gases de efecto invernadero, de adaptación y generación de capacidades y de resilencia ante el  cambio climático.
  4. Que las municipalidades de Chile y Perú tienen la disponibilidad de conjugar esfuerzos colaborativos y solidarios en enfrentar juntos los impactos del calentamiento global.

 

CONVIENEN EN:

 

  1. Expresar nuestra plena voluntad política de avanzar en mecanismos de asociatividad que se manifiesten en formas concretas de alianzas, colaboración y apoyos políticos, técnicos e institucionales que nos permitan enfrentar de mejor forma posible los impactos del cambio climático en nuestros respectivos países.
  2. Generar herramientas específicas de gestión e intercambio de conocimientos, buenas prácticas y replicabilidad de experiencias sobre mitigación, adaptación y generación de capacidades, frente al cambio climático, como, por ejemplo, talleres, seminarios, investigaciones, monitoreos, foros, etc.
  3. Priorizar como temas relevantes en una primera fase de colaboración entre ambas entidades, el de agua, energía, residuos sólidos y la resiliencia.
  4. Unir nuestros esfuerzos por acceder al apoyo y generación de recursos técnicos, académicos y financieros de organismos internacionales, agencias de la ONU y la UNFCCC, que contribuyan a proyectos comunes en torno a los temas relevantes que nos convoca.

 

Lima, Perú, 10 de diciembre de 2014.

 

FIRMAS:

 

Por Chile: 

Sr. Mario Gierke, Alcalde de la Comuna de Cabrero, Vicepresidente de la ACHM

Sr. Rodrigo Sánchez, Alcalde de la Comuna de La Ligua, Presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la ACHM 

Sr. Marco Quintanilla, Concejal de la Comuna de San José de Maipo

Sr. Pablo Opazo, Concejal de la Comuna de Maule. 

Sr. Julio Abelleira, Concejal de la Comuna de Peñalolén

 

Por Perú: 

Dra. Gloria Montenegro, Presidenta de la Asociación de Municipalidades del Perú

Sr. Eduardo Carhuaricra, Gerente General de la Asociación de Municipalidades del Perú