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Luis Alberto Gallegos

Reflexiones para una Estrategia contra el Cambio Climático (I)

Reflexiones para una Estrategia contra el Cambio Climático (I)

Santiago, Chile, lunes 14 de Mayo de 2007, por Luis Alberto Gallegos, Editorial de Boletín GAL.- Hoy el tema del cambio climático se ha instalado en las agendas mediáticas de Chile y el planeta. Ya no se discuten ni se objetan los fundamentos científicos que le dan sustento, aunque siempre hay quienes defienden sus intereses corporativos y tratan de desvirtuar la ciencia climática y morigerar su impacto.

No obstante, en el tratamiento público de su diagnóstico hay un tema nodal que pasa desapercibido o simplemente se le trata de subsumir en otros: las causas profundas de este fenómeno.

El cambio climático es la expresión condensada de la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción de la modernidad y postmodernidad contemporáneas. A distinción de otros grandes temas ambientales, éste resume pristinamente en sí mismo las contradicciones insalvables de un capitalismo depredador del capital humano y del capital natural. Al llevar la acumulación de capital a su máxima expresión la expoliación de los recursos económicos, este sistema pone en riesgo inevitable la sobrevivencia no sólo de los actores productivos involucrados, sino del planeta en su conjunto. Al hacer un uso intensivo y extensivo de los combustibles fósiles como fuente energética y principales emisores de gases invernadero, este modo de crear bienes y servicios ha colocado en riesgo a toda la humanidad.

Esta contradicción vital se convierte, por tanto, en una contradicción transversal en la medida que atraviesa y afecta a todas las esferas de la vida de nuestras sociedades: el medio ambiente, la economía, la sociedad civil, la política, la cultura y la ciencia en su conjunto. Hoy por hoy no hay empresario, político, ciudadano o científico que honesta y conscientemente se pueda sentir lejano, extraño o ajeno a este tema. Todos estamos involucrados, querámoslo o no. Y si aún hay resistencia a aceptarlo y asumirlo, más tarde o más temprano todos lo haremos, debido a que su núcleo es la sobrevivencia o no de nosotros mismos y las generaciones futuras.

La razón de esta resistencia, indiferencia o inacción es entendible. Temas universales y complejos de este tipo van extendiendo su comprensión consciente en el mundo público, privado y social de manera lenta, desigual y diferenciada. El conocimiento científico sobre el cambio climático aún no se ha traducido suficientemente a un conocimiento masivo y en un lenguaje ciudadano que permita acelerar este proceso cognitivo. No se ha convertido aún en opinión pública. No dispone todavía de una masa crítica consciente. El debate y las iniciativas para su educación y comunicación interactiva, recién están larvándose.

Por tanto, la estrategia contra el cambio climático debe considerar medularmente el núcleo central que lo ha ocasionado, desde la revolución industrial a la fecha. Es decir, que se trata de una estrategia que, finalmente, debe imponerse como interpeladora y severamente crítica al sistema socioeconómico que ha predominado en el mundo como alterador del clima y generador de la inequidad y vulnerabilidad que todos conocemos. De no adoptar esta perspectiva, estaremos simplemente reeditando en materia climática las mismas fórmulas reformistas inviables con las que se ha maquillado la pobreza de nuestra gente.

Tiene razón el ex presidente Ricardo Lagos cuando dice que el tema del cambio climático es un tema político. Porque en definitiva son los decidores de las políticas públicas los que finalmente tienen la capacidad de generar las agendas, normativas y planes específicos para mitigar y adaptarse al cambio climático en cada país, región y planetariamente. Pero no sólo es político. Es también un tema económico que debe considerar la reestructuración de los sistemas productivos, matrices energéticas, modalidades de consumo y organización territorial del hábitat. Y allí está el meollo o el quid del asunto, porque está en cuestión el modelo neoliberal al que algunos apuestan como la panacea a nuestro sufrimiento y subdesarrollo.

Tiene razón Al Gore cuando dice que el tema del cambio climático es un tema moral y ético. Porque en definitiva se trata de un tema acerca del sentido y futuro de nuestra humanidad. Pero, precisamente por ser un tema ético, requiere de coherencia. Si una estrategia climática realmente pretende abordar de raíz el tema del cambio climático, no puede apelar a remedios que podrían ser peor que la enfermedad o, en el mejor de los casos, paliativos anestésicos. Porque, en rigor, los biocombustibles, tan preciados por el señor Al Gore, podrían provocar similares emisiones de gases invernadero, calamidades tóxicas, alteraciones transgénicas y, sobre todo, modificación de la estructura agrícola con severo impacto en las reservas alimentarias del planeta.

Finalmente, cuando hablemos y diseñemos una estrategia y planes que contemplen la densidad y la transversalidad ambiental, socio-económica, política y cultural del cambio climático, podremos entonces, al decir del señor Al Gore, convertir esta crisis planetaria en una oportunidad de transformación. Hoy, es imprescindible oponer a la crisis global, una estrategia integral.

Y si de transversalidad hablamos, entonces, por cierto estamos también hablando de voluntades políticas inclusivas en donde estén todos los que tienen que estar: ciudadanos, gobiernos y actores económicos. No hay agendas climáticas eficaces si no se establecen estrategias y planes en donde cada uno de ellos se involucre consciente y activamente. No hay salida posible si esta crisis climática no la transformamos en una oportunidad de cooperación transversal que contribuya a nuevas formas de gobernanza ambiental. Es más, no hay desafío global que no tenga un decisivo tratamiento local. Pero ésto es materia de una segunda entrega de este artículo.

EDITORIAL BOLETIN GAL DEL LUNES 2 DE OCTUBRE 2006: La participación ciudadana y la gestión ambiental

EDITORIAL BOLETIN GAL DEL LUNES 2 DE OCTUBRE 2006: La participación ciudadana y la gestión ambiental

En circunstancias de cumplir nuestro primer año de existencia como medio de comunicación ambiental este Martes 03 de Octubre próximo, es oportunidad propicia para reflexionar acerca de uno de los temas relevantes de la agenda pública actual: la participación ciudadana y la gestión ambiental

El marco inevitable de este asunto tiene que ver con lo que se ha venido a denominar gobierno ciudadano. Tal como lo señalábamos en ocasión anterior "el concepto mismo de gobierno ciudadano es una antinomia". En efecto, el gobierno está obligado a generar las herramientas y los recursos para la participación ciudadana, pero no por ello adquiere la nomenclatura de "ciudadano". Del mismo modo, la ciudadanía está llamada a participar activamente en la gestión pública y no por ello se transforma automáticamente en gobierno. (*)

Tal como lo ha señalado el Ministro Lagos Weber, gobierno ciudadano consiste mas bien en "aquellos ciudadanos que se organizan para participar en el diseño de la política pública, que se organizan espontáneamente para influir en el diseño final de las políticas y en la forma en que se aplican esas políticas (...) Lo anterior no supone un cogobierno, sino una institucionalidad que reconoce a la sociedad chilena una forma de expresarse paralela y simultánea a su ejercicio ciudadano del voto para la elección y renovación periódica de sus representantes". (**)

Ciudadanizar al gobierno, entonces, debe expresarse en el caso de la gestión ambiental local, en generar los instrumentos necesarios a través de: normativas y reglas de juego precisas; una institucionalidad con calidad, eficiencia y aptitud técnico-política; total transparencia en el ejercicio del poder; amplio e irrestricto acceso a la información de las políticas públicas; y provisión de sólidos recursos técnicos, humanos y financieros para organizar la gestión ciudadana.

Ciudadanizar el poder significa saber combinar la movilización social y el diálogo; los nuevos liderazgos con redes horizontales; la gestión de resolución del conflicto con la gestión de la cooperación; acciones presenciales con conectividad virtual. Solo así el rol del Estado podrá contribuir a la ciudadanización del poder político y de las decisiones públicas ambientales. Ciudadanizar la gobernabilidad ambiental significa construir una soberanía ciudadana, entendida como la capacidad autónoma de los ciudadanos y ciudadanas por participar en la gestión de las políticas públicas ambientales. Construir ciudadanía ambiental es, al mismo tiempo, construir soberanía ciudadana.

Empoderamiento socio-ambiental

Algunas cuestiones básicas. Sin información veraz, exacta, de calidad, actualizada y oportuna no hay decisión adecuada ni proyecto exitoso. Sin información no hay manera de formarse opinión propia, tomar las decisiones adecuadas y sentirse parte de un proceso de gestión ambiental. Sin información no hay identidad ni menos interés o motivación alguna para ejercer el derecho a la ciudadanía ambiental. Sin información no hay participación social alguna. La desinformación desincentiva la participación, engendra verticalismo, descontrol, ingobernabilidad y, finalmente, engendra formas de autoritarismo.

La capacidad de tomar decisiones sobre el medio ambiente expresa el grado de empoderamiento ciudadano. Y no hay empoderamiento sin facultades de decisiones.

No existe participación ciudadana ambiental alguna, sin empoderamiento, sin poder. A mayor poder político, mayor capacidad de decidir ambientalmente.

El empoderamiento ambiental tiene su expresión en tres rasgos centrales: empoderamiento del conocimiento, es decir, la adquisición de modo formal o no formal de las ciencias y tecnologías que nos posibilitan ampliar y profundizar nuestro horizonte cognoscitivo acerca de los temas ambientales; empoderamiento político, es decir, la adopción de formas orgánicas de poder social con capacidad de incidencia política real en las agendas públicas ambientales; y empoderamiento metodológico, o sea, el uso inteligente de herramientas adecuadas para la resolución de conflictos ambientales y, también, la búsqueda de formas de cooperación y consenso que sean operativas.

Participación ciudadana y acceso a la información ambiental: avances, pero también obstáculos

Chile tiene un gran desafío por abrir espacios de acceso ciudadano a la información ambiental en los servicios públicos del estado. Una de las barreras legales más restrictivas para el acceso a la información fue el Decreto N° 26 de 2001, que establecía normas de rango reglamentario o administrativo sobre casos de secreto o reserva de los actos de la administración. Este Decreto facultaba a los funcionarios públicos a tener la autoridad para determinar por sí solos qué información era considerada de acceso público (a disposición ciudadana), cuál era reservada (de acceso sólo para los miembros del servicio) y cuál era secreta. Era una disposición absolutamente limitante para acceder a la información ambiental.

Con fecha 26 de Agosto de 2005 se publicó en el Diario Oficial la modificación del Artículo 8º de la Constitución que dice: "Son públicos los actos y resoluciones de los órganos del Estado, así como sus fundamentos y los procedimientos que utilicen. Sin embargo, sólo una ley de quórum calificado podrá establecer la reserva o secreto de aquéllos o de éstos, cuando la publicidad afectare el debido cumplimiento de las funciones de dichos órganos, los derechos de las personas, la seguridad de la Nación o el interés nacional".

Desde el momento en que entró en vigencia el nuevo Artículo 8° de la Constitución, que garantiza la publicidad de los actos, resoluciones, fundamentos y procedimientos del Estado, constituye una derogación tácita del restrictivo Decreto N° 26.

Para aplicar este nuevo criterio legal, el 30 de enero de 2006, se distribuyó a todos los servicios la "Guía de reglas y criterios aplicables en materia de publicidad y acceso a la información administrativa", contenida en el oficio ORD (DJ) N° 072-2006 de Segpres, donde se dan nuevas instrucciones a los servicios en materia de Acceso a la Información Pública. Este Instructivo gubernamental es un avance significativo y puede llegar a constituirse en un muy buen primer paso para el desarrollo de un código de buenas prácticas en materia de acceso a la información ambiental.

Una herramienta importante de acceso a información ambiental está expresada en la propia Ley General de Bases del Medio Ambiente N° 19.300, Art. 54. Inciso 2, promulgada el 1º de marzo de 1994, por el Presidente de la República Patricio Aylwin Azocar y publicada en el Diario Oficial el día 9 de marzo de 1994, que dice: "Cualquier persona podrá requerir a la municipalidad en cuyo ámbito se desarrollen las actividades que causen daño al medio ambiente para que ésta, en su representación y sobre la base de los antecedentes que el requirente deberá proporcionarle, deduzca la respectiva acción ambiental". (...) "La municipalidad demandará en el término de 45 días, y si resolviere no hacerlo, emitirá dentro de igual plazo una resolución fundada que se notificará al requirente por carta certificada. La falta de pronunciamiento de la municipalidad en el término indicado la hará solidariamente responsable de los perjuicios que el hecho denunciado ocasionare al afectado".

Otro avance es la Ley 19.880 del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, del 14 de mayo del 2003, que establece Bases de los Procedimientos Administrativos que Rigen los Actos de los Órganos de la Administración del Estado, y dice en su Artículo N° 16:

"Principio de Transparencia y Publicidad. El procedimiento administrativo se realizará con transparencia, de manera que permita y promueva el conocimiento, contenidos y fundamentos de las decisiones que se adopten en él". (...) "En consecuencia, salvo las excepciones establecidas por la ley o el reglamento, son públicos los actos administrativos de los órganos de la Administración del Estado y los documentos que le sirvan de sustento o complemento directo o esencial".

La misma Ley 19.880, en su Artículo N° 17 dice: "Derechos de las personas. Las personas, en sus relaciones con la Administración tienen derecho a: a) Conocer, en cualquier momento, el estado de la tramitación de los procedimientos en los que tengan la condición de interesados, y obtener copia autorizada de los documentos que rolan en el expediente". (...) "d) Acceder a los actos administrativos y sus documentos"- (...) "e) Ser tratados con respeto y deferencia por las autoridades y funcionarios, que habrán de facilitarles el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones (...) h) Obtener información acerca de los requisitos jurídicos o técnicos que las disposiciones vigentes impongan a los proyectos, actuaciones o solicitudes que se proponga realizar".

La misma Ley 19.880, en su Artículo N° 39 dice: "Información pública. El órgano al que corresponda la resolución del procedimiento, cuando la naturaleza de éste lo requiera, podrá ordenar un período de información pública. Para tales efectos, se anunciará en el Diario Oficial o en un diario de circulación nacional, a fin de que cualquier persona pueda examinar el procedimiento, o la parte del mismo que se indique."(...) "El anuncio señalará el lugar de exhibición y determinará el plazo para formular observaciones, que en ningún caso podrá ser inferior a diez días. La falta de actuación en este trámite, no impedirá a los interesados interponer los recursos procedentes contra la resolución definitiva del procedimiento (...)".

Es decir, en Chile disponemos de algunos instrumentos normativos para producir un efectivo acceso ciudadano a la información ambiental, pero son poco conocidos por su escasa difusión. No son suficientes, pero operan.

Un instrumento clave: las OIRS

Por ejemplo, un instrumento escasamente potenciado son las OIRS. ¿Qué son las Oficinas de Informaciones, Reclamos y Sugerencias, OIRS? Son espacios de comunicación ciudadana que permiten a los ciudadanos y ciudadanas entrar en contacto con los diferentes servicios. Las OIRS permiten: la difusión de programas sociales y trámites propios de las reparticiones públicas; la comunicación de las prioridades gubernamentales; que la ciudadanía se exprese a través de sus reclamos, sugerencias, expectativas e intereses: facilitan la atención de toda persona que realice gestiones en las entidades públicas, garantizando la oportunidad de acceso y sin discriminación.

¿Qué normas rigen a las OIRS? La creación y el funcionamiento de las OIRS se rige por el decreto N° 680, del 21 de septiembre de 1990, del Ministerio del Interior, publicado en el diario oficial el 16 de octubre del mismo año. Este decreto señala que diversas entidades deben establecer OIRS

¿Dónde se crean OIRS? Ministerios, intendencias, gobernaciones, empresas publicas y diversos servicios públicos. Excepciones: contraloría general de la república, banco central, fuerzas armadas y fuerzas de orden y seguridad pública, municipalidades y el consejo nacional de televisión. No obstante, muchas municipalidades tienen OIRS, dándole de esa forma prioridad a sus usuarios.

¿Cuál es la misión de las OIRS? Ser un espacio de interacción y acceso de los ciudadanos con las reparticiones públicas que contribuya a la conformación de un gobierno moderno y al servicio de los ciudadanos. Las OIRS deben ayudar a garantizar el derecho de los ciudadanos a informarse, sugerir y reclamar, acerca de las diferentes materias, retroalimentando la gestión de las reparticiones públicas.

¿Cuáles son las funciones de la OIRS? Informar sobre: servicios que presta cada repartición; requisitos para obtener la prestación; formalidades para el acceso; plazos para la tramitación de la prestación; documentos y antecedentes que acompañan la solicitud; procedimientos para la tramitación; ubicación, competencia y horarios de otras entidades; y prioridades gubernamentales. Además: atender a los interesados; recibir y estudiar sugerencias; recibir responder y/o derivar reclamos; realizar encuestas y mediciones; establecer coordinación con dispositivos de información y comunicación; publicar la carta de derechos ciudadanos de la institución

Construyendo herramientas de participación ciudadana

Hoy en nuestro país está en debate la generación y perfeccionamiento de las normativas a la participación ciudadana. El movimiento socio-ambiental no puede estar ajeno a este importante proceso social y legislativo.

Este debate ha creado una importantísima "Moción ciudadana que incorpora indicaciones sustitutivas y complementarias al Proyecto de Ley sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública", en donde señala: "La tradicional participación ciudadana de nivel consultandi, que permite a las organizaciones de la sociedad civil ser escuchadas en determinadas materias, o ejercer determinados derechos de libertad de expresión o de formular peticiones a la autoridad, ha evolucionado a niveles de participación decidendi, en donde la ciudadanía toma decisiones sobre asuntos de interés público radicados institucionalmente en el marco de su autodeterminación, y de una noción de derechos colectivos." (...) "De esta forma, la Doctrina Constitucional ha avanzado, desde la simple consagración del derecho a voto individual, a modalidades de ejercicio del derecho de participación más colectivas, como el nombramiento de relatores nacionales, la posibilidad de interponer acciones de clase, las veedurías ciudadanas reconocidas institucionalmente, las cuotas sociales en la designación de autoridades, el referéndum etc." (...) "Creemos que el Proyecto debe regular la participación desde los siguientes principios: Principio de la Garantía del Estado en participación ciudadana; Principio de la Confianza Pública; Principio del Más Alto Estándar Posible; Principio de Nivel Constitucional; Principio de la No Discriminación y de la Promoción de la Multiculturalidad; y Principio de Reconocimiento del Estado a la autonomía jurídico-normativa, económica y de gestión de las organizaciones de la Sociedad Civil, procurando la no intervención en los actos de una organización". (***)

Hoy tenemos las condiciones propicias para avanzar en la institucionalización de la participación ciudadana social y ambiental. Sólo activando este diálogo creador y propositivo y colocándolo en la mesa local y nacional, podremos generar un escenario político-ciudadano ambiental nuevo y superior. El desafío y la iniciativa está ahora de parte nuestra. (Luis Alberto Gallegos).


NOTAS

(*) Ver Editorial del Boletín Gal N° 200 del 11 de Julio de 2006: "Sobre gobierno ciudadano y ciudadanía ambiental".

(**) Ministro Secretario General de Gobierno, Ricardo Lagos Weber, "Segundo Seminario sobre Políticas Públicas de Impacto Ciudadano", Santiago de Chile, Salón de Honor del Ex Congreso Nacional, 13 y 14 de julio 2006, Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Ver:
http://www.participemos.cl/index.php?option=content&task=view&id=376&Itemid=31

(***) Ver: Moción ciudadana que incorpora indicaciones sustitutivas y complementarias al Proyecto de Ley sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, Santiago, Jueves 21 de Septiembre de 2006, Portal Ciudadano: http://www.portalciudadano.cl/detalle_noticia.html?id=1522;id_seccion=130

¿De qué modo enfrentar el cambio climático en Ica, Perú?

¿De qué modo enfrentar el cambio climático en Ica, Perú?

Por: Luis Gallegos, Especial para la Revista de Codehica. Desde Santiago de Chile, Miércoles 25 de Octubre de 2006.

 

Es probable que Usted, amigo o amiga lectora, haya percibido que en Ica, los veranos son cada vez más calurosos, que los inviernos cada vez más fríos, que las alteraciones del fenómeno de El Niño se acentúan, que los problemas de desertificación y disponibilidad de agua se agravan. Pues bien, esos son sólo algunas de las expresiones del denominado cambio climático.

Según la Comisión Nacional del Cambio Climático del Perú (1) los impactos futuros del cambio climático en nuestro país significará la elevación de un metro del nivel del mar, que provocaría la inundación en las obras litorales, viviendas, clubes, plantas pesqueras e industriales; más de la mitad de la playa La Herradura en Lima quedaría inundada.

Según este informe, el cambio climático produciría cuantiosas pérdidas en infraestructura, maricultura, actividad langostinera, desaparición de humedales de la costa y pérdida en diversidad biológica para ocho localidades del Perú -incluida Pisco-Paracas-. El evento El Niño seguiría manifestándose en forma recurrente con graves consecuencias en la pesquería, transporte y recreación; los daños más importantes están en la pesca con la reducción de las especies comerciales predominantes, la afectación directa de la infraestructura de la pesca continental y marítima, la repercusión sobre el empleo local. El impacto del cambio climático en el fenómeno El Niño recrudecería la malaria y el cólera.

Los impactos sobre la agricultura agravarían las sequías o las precipitaciones fluviales excesivas que llegan a afectar directamente el desarrollo de los cultivos y el desarrollo de las plagas en condiciones de sequía y las enfermedades en las condiciones lluviosas.

Dicho informe indica que, en el caso del Sur de Cañete a la Región de Ica, los efectos del aumento de la temperatura ocasionó ya un aumento del 45 por ciento de las plagas de los cultivos en el periodo 1996-1997 y de 34 por ciento en el periodo 1996-1998. La incidencia de las enfermedades se incrementó en 42 y en 67 por ciento, respectivamente en los mismos periodos.

Como consecuencia de estos cambios el rendimiento del valle bajó en promedio durante el periodo 1996-1998 en 57 por ciento. En otras palabras, en Ica, debido al cambio climático nos hacemos más pobres.

 

PROCESO GLOBAL

El cambio climático no es sólo local, sino global. Afecta a todo el planeta. Según el Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), compuesto por 2500 científicos, la temperatura de la superficie terrestre ha aumentado aproximadamente 0.6°C en el último siglo. El consenso científico es que seguramente habrá un aumento global de la temperatura entre 1.5 y 4.5°C en los próximos 100 años. Este aumento de temperatura tendrá efectos en los patrones de lluvia y viento, el nivel del mar podría subir y amenazar islas y áreas costeras bajas.

El aumento de la temperatura global está provocando el deshielo de los grandes glaciares del planeta. En la cordillera Blanca el retroceso del glaciar Yanamarey es particularmente espectacular. Su frente ha regresado de 500 metros en 50 años es decir de 10 metros por año en promedio, esto está de acuerdo con las observaciones del Glaciar del Zongo en Bolivia el cual ha regresado de 140 metros en 12 años entre 1991 y 2002.

El aumento de la temperatura también está provocando el cambio del régimen hidrológico de las cuencas glaciares, como, por ejemplo, de la cuenca del Río Santa en la Cordillera Blanca, en donde el déficit de escurrimiento aparece más importante para las cuencas Nivo-pluviales que para las cuencas glaciares que producen ahora más agua que la recibida, ya que los glaciares se funden.

En resumen, estamos frente a un cambio climático, en donde las temperaturas suben y los glaciares tropicales de los Andes se reducen rápidamente. Como consecuencia, durante 50 años, el tiempo de derretimiento, las cuencas glaciares van a encontrar un buen recurso hídrico, pero después del 2050 este recurso se va a reducir, mientras que las poblaciones concernadas estarán acostumbradas a usar más agua. ¿Igualmente qué va a pasar con las ciudades como La Paz, Lima o Quito que dependen, en parte, del agua glaciar? El agua, en el siglo 21, aparece como un reto mayor! (Año I / Número 2
www.conam.gob.pe, Diciembre de 2004).

Según la Organización Mundial de la Salud, aun un pequeño aumento de temperatura puede causar un aumento dramático de muertes debido a eventos de temperaturas extremas; el esparcimiento de enfermedades tales como la malaria, dengue y cólera; sequías, falta de agua y alimentos. La IPCC lo plantea así: "El cambio climático con certeza conllevará una significativa pérdida de vidas".

CAUSAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

El cambio climático se debe a la actividad humana. La especie humana en su vida productiva, económica, de transporte o doméstica, usa como fuente de energía a los denominados combustibles fósiles provenientes del petróleo, principalmente. Este tipo de energía produce como residuo el dióxido de carbono (CO2), principal gas tóxico que provoca el efecto invernadero alrededor de la atmósfera.

El principal cambio ha sido en la atmósfera. Hemos cambiado el balance de gases que forman la atmósfera, especialmente en gases invernadero claves como el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O). Las emisiones de dióxido de carbono por quema de combustibles, han aumentado a 6.25 mil millones de toneladas en 1996, un nuevo récord. El metano es producido principalmente a través de procesos anaeróbicos tales como los cultivos de arroz o la digestión animal. El óxido nitroso es producido por procesos biológicos en océanos y suelos, también por procesos antropogénicos que incluyen combustión industrial, gases de escape de vehículos de combustión interna, etc.

Estos gases naturales son menos de una décima de un 1% del total de gases de la atmósfera, pero son vitales pues actúan como una "frazada" alrededor de la Tierra. Sin esta capa la temperatura mundial sería 30°C más baja. El problema radica en que estamos haciendo que esta "frazada" sea más gruesa. Esto a través de la quema de carbón, petróleo y gas natural que liberan grandes cantidades de CO2 a la atmósfera. Cuando talamos bosques y quemamos madera, reducimos la absorción de CO2 realizado por los árboles y conjuntamente liberamos el dióxido de carbono contenido en la madera. El criar bovinos y plantar arroz genera metano, óxidos nitrosos y otros gases invernadero. Si el crecimiento de la emisión de gases invernadero se mantiene en el ritmo actual los niveles en la atmósfera llegarán a duplicarse, comparados con la época preindustrial, durante el siglo XXI. Si no se toman medidas es posible hasta triplicar la cantidad antes del año 2100 (2).

La revolución industrial, el capitalismo y el neoliberalismo, que han desencadenado un "desarrollo" económico desenfrenado y predatorio de los recursos naturales, son los modos de producción que han incentivado notablemente el uso de combustibles fósiles que emiten gases tóxicos de efecto invernadero. Los países industrializados y las transnacionales constituyen las mayores fuentes de emisión de gases invernadero. Sólo los EEUU emiten el 25% de estos gases a nivel planetario. Esta es la causa fundamental del cambio climático.

MITIGACIÓN Y ADAPTACIÓN ESCALA GLOBAL

Del mismo modo en que el cambio climático se manifiesta a nivel global y local, de igual manera hay que enfrentarlo: a escala global y escala local.

Las Naciones Unidas han establecido para ello la Convención Marco sobre Cambio Climático que, firmada por 165 estados -entre ellos el Perú-, compromete a sus firmantes a la meta de estabilizar la concentración de gases invernadero en la atmósfera a niveles que eviten interferencias antrópicas con el sistema climático.

El Protocolo de Kyoto, de 1997, se inscribe dentro del Convenio Marco de la ONU sobre Cambio Climático y pide que los países industrializados -excepto los EE.UU., que se niega a suscribir este Protocolo- reduzcan sus emisiones de gases que contribuyen al calentamiento del globo en aproximadamente un 5% por debajo de los niveles de 1990 para el período 2008-2012.

El Protocolo de Kioto ha significado una larga y difícil serie de negociaciones, debido principalmente a la oposición de las industrias del carbón, petroleras y de automoción que consideran sus intereses comerciales amenazados. Los que se oponen a emprender acciones contra el cambio climático están preocupados porque las medidas para acabar con la contaminación causante del calentamiento del planeta pasan por un uso más eficaz de la energía y unos combustibles menos contaminantes, lo que se convertiría en un obstáculo para sus actuales operaciones comerciales. Optan por sus rentables negocios, antes que la salud de la población planetaria.

MITIGACIÓN Y ADAPTACIÓN A ESCALA NACIONAL

Según la Unidad de Cambio Climático y Calidad del Aire de la CONAM de Perú, nuestro país es muy vulnerable al cambio climático, como es el caso del retroceso de glaciares y el Fenómeno El Niño que ocasionó $3,500 millones en pérdidas al 2003 (4.5 % del PBI). Señala que es urgente identificar y ejecutar medidas de adaptación y realizar política y medidas destinadas a reducir la vulnerabilidad del país. El Perú es uno de los más riesgosos del mundo, después de Honduras y Bangladesh.

La CONAM, a través de la Comisión Nacional de Cambio Climático, ha promovido una estrategia que fue aprobada por D.S. 083-2003-PCM, del 27 de Octubre del 2003. El objetivo de esta estrategia es reducir los impactos adversos al cambio climático, a través de estudios integrados de vulnerabilidad y adaptación, que identificarán zonas y/o sectores vulnerables en el país, donde se implementarán proyectos de adaptación. Asimismo, es objetivo de dicha estrategia controlar las emisiones de contaminantes locales y de gases de efecto invernadero, a través de programas de energías renovables y de eficiencia energética en los diversos sectores productivos.

La adaptación al cambio climático a escala nacional hay que priorizarla en las zonas costeras más vulnerables. En España, por ejemplo, el informe Impactos en la costa española por el efecto del cambio climático encargado por el Ministerio de Medio Ambiente a expertos de la Universidad de Cantabria, ha recomendado a los ayuntamientos más amenazados como La Albufera de Valencia, Doñana, la Costa Brava, la Manga del Mar Menor, incorporar la variable del cambio climático en los planes urbanísticos y alejar las construcciones en marcha junto a la costa. Esta estrategia se aplica debido a que el nivel del mar sube a un ritmo de 2,5 milímetros al año y el aumento del nivel del mar se comerá 15 metros de playa promedio en España antes de 2050
(3).

Tuvalu es uno de los países más pequeños y remotos de la Tierra. A medio camino entre Hawai y Australia, es uno de los nueve minúsculos atolones del Pacífico Sur que representan al grupo insular de Oceanía. Son islas de playas blanquísimas, adornadas con cocoteros. Los ciudadanos de Tuvalu se preparan para la expatriación, porque su nación isleña está en vías de desaparecer por el aumento del nivel del mar (4).

MITIGACIÓN Y ADAPTACIÓN A ESCALA LOCAL

Dentro de dichos contextos globales y nacionales, en el caso específico de Ica es preciso considerar lo que en la Ley de Regionalización y Cambio Climático se señala en su Artículo 53 letra c): es función del Gobierno Regional "Formular, coordinar, conducir y supervisar la aplicación de las estrategias regionales respecto a la diversidad biológica y sobre cambio climático, dentro del marco de la estrategias nacionales respectivas".

La estrategia regional frente al cambio climático está dirigida a que cada región conozca la vulnerabilidad al cambio climático e incorpore en sus políticas y planes de desarrollo, las medidas de adaptación a los efectos adversos del cambio climático. Asimismo, se debe promover que la población sea consciente de los riesgos del cambio climático así como sus causas globales. Es necesario, según la estrategia, mejorar la competitividad nacional con un manejo responsable de los recursos, así como de sus emisiones de gases de efecto invernadero, sin comprometer el desarrollo sostenible.

En el caso de Ica, es urgente incluir el cambio climático en las políticas públicas ambientales, tal como se propone en la Agenda de Problemas Críticos:

  • Incluir sistemas ancestrales que fueron y siguen siendo beneficiosos para la conservación del agua.
  • Construcción de diques y represas de las quebradas y ríos en las diferentes provincias de Ica y así evitar que se pierda en el mar.
  • Limpieza de focos infecciosos y basura del río Ica a fin de evitar desbordes e inundaciones.
  • Forestación y reforestación de la Región Ica - Plan Huarango.
  • El estado debe velar por la conservación y protección de la naturaleza.
  • Educar a la población para que haga un buen uso de los recursos naturales.
  • Realizar un diagnostico regional sobre la contaminación ambiental.
  • Revisión de contratos sobre el oleoducto casos (Huancano, Shogan) por parte del gobierno regional sobre incidencias de contaminación ambiental.
  • Que se cumplan con todas las normas técnicas Internacionales sobre seguridad y contaminación ambiental y el uso de energías limpias.
  • Aplicar correctas sanciones por parte del gobierno regional y local para aquellas empresas publicas y privadas que no cumplan con las normatividad

Del mismo modo, es necesario articular las estrategias con campañas sobre el cambio climático, dirigidas a los hogares, centros de trabajo, escuelas y barrios, que puedan incluir instructivos precisos sobre:

  • Usar bombillas de luz de bajo consumo porque ahorran hasta un 75% de energía.
  • No olvidar apagar la luz cuando salga de una habitación o la luz diurna sea suficiente.
  • Usar la lavadora llena, así se ahorrará agua y electricidad.
  • Tapar las ollas: el agua se calentará más rápido y consumirá un 20% menos de combustible.
  • Limpiar regularmente los quemadores de la cocina: si se atascan consumen un 10% más de lo que debieran.
  • Descongelar el refrigerador: la escarcha crea un aislamiento que puede acarrear un 20% de consumo eléctrico suplementario.
  • Produzca menos basura: recicle, reutilice, repare. El papel, por ejemplo, es una de las principales fuentes de metano.
  • No use el inodoro como un canasto de basura, ni suelte el agua sin necesidad: un inodoro que continúa fluyendo puede desperdiciar hasta 200 mil litros de agua en un solo año.
  • Una ducha rápida utiliza menos agua caliente que una tina llena (y ahorra energía).
  • No deje la llave del agua abierta innecesariamente. Evitar el goteo.
  • Cuando pueda camine, monte en bicicleta o movilícese en transporte público en lugar de su utilizar su propio automóvil. Así contribuirá al ahorro de petróleo. Si realmente necesitar usarlo: Apaga el motor cuando estés esperando o parado durante más de 30 segundos y Comprueba la presión de los neumáticos: una mínima diferencia con lo correcto puede aumentar el consumo de combustible alrededor de un 5%.
  • Recuerde siempre que una conducción prudente y suave reduce el consumo de combustible evita los frenazos y las marchas más altas.
  • No caliente el carro dejándolo parado; el motor se calienta mucho más rápido mientras conduces el coche y además reduces el consumo de combustible.
  • Descargue el equipaje del carro si no lo necesitas tener ahí; con 100 kilos más de peso el coche consume alrededor de un litro más de combustible por cada 100 km.
  • Apague su computador si no lo está utilizando: un aparato en posición de espera puede representar hasta un 70% de su consumo diario.
  • Asegúrese de que apaga todo el mobiliario, las máquinas y el material de oficina antes de irse.
  • Procure reducir la cantidad de papel que usas en la oficina.
  • Use papel reciclado.
  • Compre material y equipos eléctricos de bajo consumo de energía

La responsabilidad por mitigar y adaptarnos al cambio climático recae no sólo en el Estado o las empresas, también en los ciudadanos y ciudadanas. La co-responsabilidad frente al cambio climático supone una estrategia triangular de los tres actores: Estado-Ciudadanía-Empresas. Sólo de esa manera construiremos gobernabilidad ambiental, climática e hídrica en Ica. Sólo así enfrentaremos con éxito esta tarea ambiental, global y local. (FIN)

Fortalezas y debilidades de los Sistemas de Información Ambiental Global, Nacional y Local

Fortalezas y debilidades de los Sistemas de Información Ambiental Global, Nacional y Local

TALLER SOBRE GESTIÓN AMBIENTAL LOCAL E INFORMACIÓN AMBIENTAL

 

"Fortalezas y debilidades de los Sistemas de Información Ambiental Global, Nacional y Local"

 

Por: Luis Alberto Gallegos

 

  1. LA GESTIÓN REQUIERE CONOCIMIENTO
  2. Uno de los capitales más valiosos en quienes trabajan en el medio ambiente, es el CONOCIMIENTO. Sin conocimiento técnico-científico no es posible cumplir con eficiencia nuestro trabajo.

    Sin embargo, este conocimiento moderno está impregnado de una virtud y un defecto. Su virtud reside en que ha permitido elevar a niveles nunca antes visto en la historia humana el pensamiento y la razón. Su defecto en que la racionalidad en sí misma ha sobredimensionado el instrumento de la abstracción, el aislamiento o disección de nuestro objeto de estudio. Esta predisposición a la abstracción del conocimiento cartesiano que inspira nuestra moderna racionalidad ha llevado a extremos insólitos la especialización y la compartimentación del conocimiento. Y con ello ha perdido una de las grandes virtudes que el pensamiento humano originario había desarrollado: la transversalidad y la interdisciplinaridad. En otras palabras, el pensamiento holístico.

    Y la especialización de nuestro conocimiento ha derivado obviamente en determinadas formas de procesarlo, organizarlo y almacenarlo. Asimismo, esta abstracción de nuestro conocimiento ha conducido a determinada forma de organizar nuestro trabajo, que se expresa -entre otras cosas-, en los sistemas de gestión ultraespecializados y segmentados en las unidades productivas, sean de bienes o servicios, sean de productos tangibles o intangibles. Al especializar y compartimentar estructural y orgánicamente el quehacer humano, reforzamos la abstracción, fragmentación o dispersión del conocimiento. La forma contemporánea de organizar la gestión municipal ambiental para el caso de Chile, es una de sus expresiones. Por ello es que los componentes ambientales están dispersos en una diversidad estructural a veces kafkiana de estamentos institucionales.

    Por ello es que una de las formas de contribuir a restablecer la unidad de pensamiento y acción, de generar articulaciones, co-laboraciones y vasos comunicantes en el ámbito ambiental, es la propuesta de VENTANILLA UNICA DE INFORMACIÓN AMBIENTAL, que luego explicaremos.

  3. CONOCIMIENTO PARA BUENAS DECISIONES
  4. Los trabajadores ambientales requerimos conocimientos técnico-científicos ambientales para adoptar las decisiones acertadas, oportunas y eficaces. Para tomar las decisiones adecuadas se necesita tener conocimientos exactos y suficientes acerca del objeto o del proyecto a ejecutar. Sin conocimiento veraz no hay decisión adecuada ni proyecto exitoso.

    La gestión ambiental requiere de un paso previo: la gestión del conocimiento. Este es un esfuerzo específico, sistemático y organizado que tiene tres fases: A) recopilación de amplios antecedentes locales, globales, genéricos y específicos; B) procesamiento de datos o la reflexión analítica sobre los mismos; y C) soluciones, diseños o decisiones a adoptar.

    En esta ocasión, los dos momentos últimos no los abordaremos, aunque en sí mismos son extraordinariamente importantes. Mas bien aquí veremos el primero, es decir, la recopilación de antecedentes, la generación de insumos o el acopio de INFORMACIÓN.

    Una precisión. No estamos hablando de la COMUNICACIÓN que es un proceso más complejo y que se inserta en la dinámica específica de interacción entre el emisor y el receptor. Hablamos de la INFORMACIÓN en cuanto insumo para el proceso de la gestión ambiental, sea para fines institucionales de las municipalidades, sea para fines propios de las organizaciones ciudadanas.

    3. ¿QUÉ ES INFORMACIÓN AMBIENTAL?

    Según la Guía para funcionarios públicos sobre la transparencia en la información ambiental de la CONAMA (http://www.conamarm.cl ), la legislación chilena no cuenta con una definición acerca de qué es información ambiental. Por ello es que se debe hacer referencia a las definiciones de la Convención de Aarhus (

    http://europa.eu/scadplus/leg/es/lvb/l28056.htm ), donde se señala que información ambiental es todo lo relativo al estado de los elementos del medio ambiente tales como el aire, atmósfera, agua, suelo, tierras, paisaje y los sitios naturales, diversidad biológica y sus componentes incluidos los organismos genéticamente modificados y la interacción entre éstos. Asimismo, se considera información ambiental todo lo relacionado con los factores que influyen sobre el medio ambiente, tales como las sustancias, la energía, el ruido y las radiaciones; también las actividades o medidas administrativas, los acuerdos relativos a medio ambiente, las políticas, leyes, planes y programas que tengan o puedan tener efecto sobre los elementos del medio. Finalmente, también se incluye como información ambiental lo referente al estado de salud del ser humano, su seguridad y condiciones de vida, así como el estado de los sitios culturales y de las construcciones en la medida que sean o puedan ser alteradas por el estado del medio ambiente.

    Dentro de esta definición y considerando los acuerdos suscritos por Chile y concordante con la legislación vigente, se considera información ambiental susceptible de ser solicitada, conocida, analizada y fiscalizada por la ciudadanía, a toda la documentación relativa a los procesos, expedientes, insumos, antecedentes, documentos, presupuestos, datos y evidencias tangibles en posesión de los servicios públicos con referencia ambiental.

    Es un derecho no sólo de abogados, periodistas, técnicos o especialistas, sino de cualquier ciudadano. Es un derecho que incluye tanto a la información que está a disposición pública de modo permanente en los índices o registros de los servicios públicos o el Diario Oficial, como también a aquella información que no está disponible al público de modo permanente. Y este concepto obliga a entregar información a ministerios, intendencias, gobernaciones, servicios públicos, Contraloría, Banco Central, Fuerzas Armadas, Orden y Seguridad, gobiernos regionales, municipalidades y empresas públicas. Se exceptúa al Congreso y Poder Judicial por tener sus propias normas.

  5. ¿QUÉ DEBILIDADES Y FORTALEZAS EXISTEN PARA EL ACCESO DE LOS USUARIOS A LA INFORMACIÓN AMBIENTAL?
  6. Sin información veraz, integral, de calidad, actualizada y oportuna, no hay gestión exitosa ni participación social alguna. Sin información de este tipo no hay manera de formarse opinión propia, tomar las decisiones adecuadas y sentirse parte de un proceso de gestión ambiental. No hay identidad ni interés o motivación alguna para ejercer el derecho a la ciudadanía ambiental. Es más, la desinformación o su deficiencia, es la mejor manera de desincentivar la participación social y de engendrar formas de verticalismo, descontrol, ingobernabilidad y autoritarismo. La desinformación es concomitante al silencio.

    La División de Organizaciones Sociales, DOS, (
    http://www.msgg.gov.cl ) ha identificado algunos obstáculos para acceder a la información ambiental: indefinición del concepto de información ambiental; información costosa; demora en la respuesta; indefinición de quién entrega la información; tecnicismo en la información; y barreras geográficas.

    DECRETO N° 26

    Una de las barreras normativas más severas para el acceso a la información ciudadana fue el Decreto N° 26, enero de 2001(
    http://www.proacceso.cl/documentos/normativa/2001_05_07_decreto26.pdf) en cuyo Artículo 9° señalaba que "los órganos de la Administración del Estado deberán clasificar los actos y documentos como secretos o reservados (...) corresponderá al respectivo Jefe Superior de Servicio (...) determinar los actos, documentos y antecedentes de la institución u órgano de la Administración del Estado que estarán afectos al secreto o reserva". Hoy, gracias a la acción pro-acceso de sectores ciudadanos, este arbitrario decreto se ha derogado.

    SECRETISMO

    En un estudio publicado en abril de 2005 por la Corporación Participa (
    http://www.participa.cl/archivos/Sintesis%20Prensa.ppt), Chile figura encabezando el ranking internacional del secretismo o negación de información pública a los ciudadanos. De los 10 países investigados en América, Europa y África, nuestro país resulta con el más alto porcentaje de peticiones de información pública SIN RESPUESTA por parte de la autoridad, con un 69% de respuestas negativas en 6 ministerios investigados, 8 municipalidades, 2 instituciones del Poder Judicial y dos empresas privadas. Transcurrido un año de ese estudio, es aún poco lo avanzado no digamos en normativas, sino en superar la CULTURA DEL SECRETISMO que ha calado hondo en nuestra tradición institucional republicana.


    ACCESO A LAS TIC EN LA ACHM Y MUNICIPALIDADES

    En un estudio del Instituto Libertad y Desarrollo de abril del 2006 titulado "Evaluación de la Transparencia Municipal", se señala que "la inmensa mayoría de los municipios del Gran Santiago, 32 de 34, no cumple con lo que establece la ley en materia de acceso a la información. El aspecto mejor evaluado en dicho estudio fue la calidad de la información recibida, mientras que los peor evaluados fueron la disponibilidad de información en la página electrónica y la facilidad para acceder a la información" (
    http://www.lyd.com/biblioteca/serie/Economico/168_serie_informe_economico.pdf).

    En efecto, una de las dificultades que agrava las dificultades de acceso ciudadano a la información proviene de la carencia, restricciones e insuficiencias respecto a las tecnologías de la información y comunicación (TIC), expresadas en el uso de la computación, acceso a Internet, mensajería electrónica y sistemas multimediales. Muchas veces se explica por falta de recursos técnico-financieros, pero también por debilidades en las destrezas de los recursos humanos.

    El portal de la Asociación Chilena de Municipalidades (
    http://www.munitel.cl ), paradojalmente, no dispone de una sección ambiental específica. Además, se actualiza según eventos y no por agendas o temporalidades; no publica las buenas prácticas de gestión municipal de sus afiliadas, no es interactiva y es poco amable en su operatividad.

    De otro lado, si bien es cierto que la gran mayoría de municipalidades del país dispone de su propio portal, sin embargo operan con grandes limitaciones de recursos para actualizarlas o administrarlas adecuadamente. En las Web municipales que existen, las informaciones locales ambientales, salvo excepciones, son débiles, escuetas o se encuentran recluidas, dispersas y desperfiladas –quizá reflejo de la propia institucionalidad ambiental municipal-, en otras áreas, departamentos y secciones, sin lograr destacar adecuadamente. De las 31 municipalidades que participaron en el Programa GAL en el 2005, sólo 25 disponen de Web.

    MEDIOS NACIONALES

    De otro lado, en los medios de la prensa escrita de cobertura nacional encontramos pocas secciones en donde de manera focalizada y sistemática se aborde el tema ambiental. Lo que sí existen son notas ambientales como parte de las secciones denominadas crónicas o breves, cuyo foco de interés se activa cuando hay acontecimientos que lo ameritan. Eventualmente se destinan algunas secciones de ciencia para cubrir este tipo de noticias. Tal es el caso, por ejemplo, de la sección "Aldea Global" de La Nación (
    http://www.lanacion.cl); la de "Tendencias" de La Tercera (http://www.latercera.cl); o la de "Ciencia y Tecnología" de El Mercurio (http://diario.elmercurio.com). Nótese que, a diferencia de otros países donde expresamente las secciones pasan a denominarse AMBIENTALES, en nuestro caso se refugian bajo diversas generalidades. Salvo notables excepciones, la prensa escrita no tiene un tratamiento adecuado, más general y holístico del tema ambiental. Los canales de televisión y la radio, tampoco escapan a esta misma percepción que la ciudadanía tiene respecto a la temática ambiental y científica en los medios de comunicación. Hay excepcionales programas de televisión que destinan espacios a temas ambientales de relevancia, tales como canal 7 TVN (http://www.tvn.cl), canal 5 UCV (http://www.ucv.cl) y canal 11 Chilevisión (http://www.chilevision.cl/index_800.php). Pero la mayoría de las veces en horarios de escasa sintonía. En las radios afiliadas a la Asociación de Radiodifusores de Chile, ARCHI, sucede otro tanto (http://www.archiradios.cl).

    ONGs

    Respecto a las ONG el caso es particular. Estas instituciones son las que más han trabajado estos temas, pero lamentablemente debido a la escasez de recursos casi no tienen cobertura masiva ni en los grandes medios ni en medios de comunicación propios. Hay algunas ONG que acceden a medios radiales arrendados o de su propiedad, como es el caso de radio Tierra de La Morada (
    http://www.radiotierra.com), El Canelo de Nos (http://www.elcanelo.cl/elcanelo/index.htm)o la radio en Internet del IEP (http://www.iepe.org) entre otras. La información ambiental de las ONG se reduce en la mayoría de las veces a eventuales notas de prensa cuando la gravedad del asunto lo amerita, a inserciones pagadas cuando hay plata o a eventos para publicitar la imagen corporativa. No obstante, en donde sí las ONG han trabajado arduamente y con notable impacto es en el medio electrónico o en sus portales Web, en donde es de destacar a la Fundación Terram (http://www.terram.cl), Ecoceanos (http://www.ecoceanos.cl), Chile Sustentable (http://www.chilesustentable.cl) y el portal empresarial de Sustentable.cl (http://www.sustentable.cl/portada/home_portada_y_secciones.asp). La calidad informativa, la profundidad de sus textos, la facilidad de acceso y su amigable diseño, son las notas que las destacan, unas más que otras, por supuesto. No obstante, dos constantes se pueden percibir en la mayoría de ellas: la lenta actualización de sus secciones –excepto Terram- y la débil interactividad con los usuarios.

    ESTADO

    Desde la perspectiva del Estado, existe una rica experiencia con la Plataforma Web del Sistema Nacional de Información Ambiental de la CONAMA, SINIA (
    http://www.sinia.cl/portal/index.php). Allí se puede encontrar una gran cantidad de información técnica ambiental a escala nacional y regional administrativa, en múltiples formatos, provenientes de diversas fuentes y con información disponible en forma dinámica. El servidor permite utilizar herramientas de manipulación de coberturas, activar capas, hacer zoom, consultar bases de datos y todas las regiones administrativas disponen con las siguientes capas de información geográfica: Carta Base, Centros poblados, Sociocultural, Agua, Biodiversidad y Suelo. No obstante, el alto grado de tecnicidad de este portal tiene la virtud de poder ser utilizado óptimamente por especialistas, pero el acceso y la facilidad de navegación para el público en general son complicadas. Asimismo, no dispone de herramientas de consultas, interacción y diálogo fluido.

    CONAMA

    En el caso del portal de la CONAMA Nacional (
    http://www.conama.cl/portal/1255/channel.html) y la CONAMA Metropolitana (http://www.conamarm.cl/propertyvalue-11638.html), disponen de portales con abundante información técnico-científica. Su actualización informativa se realiza al compás de eventos y no de agendas establecidas o temporalidades. El acceso de los usuarios en ambos casos está canalizado mediante publicación de teléfonos y correos electrónico, e incluso de una Oficina Nacional de Información Reclamos y Sugerencias (ONIRS) con su respectivo Formulario Consulta, Opinión, Felicitación, Sugerencia y Reclamos. No obstante, el principal defecto es su insuficiente visibilidad ante la ciudadanía y, por tanto, de la facilidad de acceso que los usuarios puedan disponer. Asimismo, podemos inferir que otro de sus defectos es no sujetar sus actualizaciones a las agendas ambientales que la propia institución ha establecido; componente que la CONAMA RM recién ha empezado a revertir respecto al tema de la contaminación del aire y el PPDA.

    CIUDADANÍA

    Las organizaciones ciudadanas en Chile muy débilmente han creado sus propios sistemas de información ambiental. La prensa escrita ciudadana es costosa, por lo que los ciudadanos y ciudadanas han optado por utilizar los medios electrónicos para la publicación de sus informaciones, convocatorias a eventos y articulación en red. Este proceso ha ido creciendo en los últimos años. Una valiosa experiencia al respecto es la de la comuna de Peñalolén (http://www.penalolen.cl ) y sus avances en el acceso a las TIC a nivel municipal y ciudadano, mediante la creación de telecentros comunitarios en alianza con la Corporación Encuentro, universidades y empresas. Otros avances podemos identificar en el Diario de la Sociedad Civil (http://www.sociedadcivil.cl/nuevodiario/default.asp ) en cuyas páginas podemos encontrar abundante información sobre actividades ambientales particularmente del Sur del país; y el Foro Ciudadano (http://www.forociudadano.cl ) y su propuesta multimedial que combina Internet con radio. Un caso de relevancia son las emisoras comunitarias agrupadas en la Red de Radios Comunitarias, Ciudadanas y Populares de Chile (http://www.nuestroterritorio.cl ) en cuyas programaciones esporádicamente se emiten reportajes relacionados con temas como medicina natural, salud, agua, huertos familiares y residuos sólidos, debido a que responden a las inquietudes locales de la gente. Una interesante experiencia que podría ser una potente plataforma de información ambiental es el Fondo Mixto para el Fortalecimiento de las Instituciones de la Sociedad Civil (

    http://www.portalciudadano.cl/login.html ), que está compuesta por organizaciones comunitarias, fundaciones, corporaciones y ONGs. Su misión es el fortalecimiento de las organizaciones sociales, OSCs, abordando áreas de capacitación, asistencia técnica, infraestructura y equipamiento y construcción de redes. Desde septiembre del 2002 este Fondo para el Desarrollo de la Sociedad Civil, está integrado por personas del mundo de la sociedad civil y del gobierno. Su tarea es instalar una institución que apoye el desarrollo de las organizaciones de la sociedad civil, mejore sustancialmente el papel que juega la sociedad civil, innovando acciones de interés público, promoviendo la solidaridad y la participación ciudadana. Participan en esta iniciativa: la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales; los Consejos Económicos y Sociales de la Región Metropolitana; el Hogar de Cristo; la Unión Nacional de Padres y Amigos de Personas con Discapacidad Mental; la Confederación de Uniones Comunales de Juntas de Vecinos; el Fondo de Las Américas; la Casa de la Paz; la Federación Metropolitana de Uniones Comunales y de Juntas de Vecinos; el Ministerio de Hacienda; la Secretaría General de Gobierno y la División de Organizaciones Sociales, DOS.

    Esta interesante iniciativa es, lo que más adelante detallaremos, una de las experiencias de participación ciudadana de carácter COOPERATIVO.

    AMÉRICA LATINA

    A nivel Regional en América Latina, los medios de prensa multimediales (impresos, digitales y audiovisuales) tienen las mismas características que hemos señalado para los medios de comunicación nacionales. Los grandes diarios latinoamericanos tienen el mismo perfil en la jerarquización y cobertura de las informaciones ambientales en cuanto a no disponer de secciones específicas, activarse al compás de los acontecimientos y no estimular suficientemente el periodismo ciudadano, salvo contadas excepciones. Dentro de las agencias una notable excepción es Inter Press Service, IPS (
    http://www.ipsnoticias.net), que con sus alianzas con organismos internacionales, alimenta plataformas como TerraViva (http://www.ipsterraviva.net/tv/wsf2005) y Tierramérica (http://www.tierramerica.net/2006/0114/index.shtml) con información ambiental. En la institucionalidad internacional, los portales de la ONU (http://www.un.org/spanish), OEA (http://www.oea.org/main/spanish) y CEPAL (http://www.eclac.cl) disponen de una vasta y permanente actualización informativa, brindando una ágil cobertura. Paradojalmente, el portal del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA (http://www.pnuma.org), aunque dispone de un boletín electrónico diario, adolece de fallas técnicas y dificultades de acceso.

    Podemos considerar que en el año 2005 se lograron avances normativos muy importantes. Uno de ellos fue la incorporación del Artículo 8º en la Constitución, que establece la publicidad de los actos públicos, y la derogación del Decreto Supremo Nº 26. No obstante, lo más importante en cuanto avance es haber iniciado un amplio proceso de sensibilización en la ciudadanía y específicamente las ONGs y organizaciones sociales, habiendo colocado como parte de la agenda pública el acceso a la información como un tema crucial de nuestra democracia. La realización de este propio evento es una muestra de ello.

  7. POR UNA CIUDADANÍA AMBIENTAL
  8. El propósito de la CONAMA RM, en esta perspectiva del acceso ciudadano a las informaciones ambientales, se inscribe en el contexto de la Modernización del Estado al Servicio de la Ciudadanía. Específicamente se trata de contribuir en generar sistemas, instrumentos, metodologías y espacios de participación e información en la esfera de la gestión ambiental local.

    La gestión ciudadana es una sola, integral y unívoca. Aunque el modernismo racionalista y abstracto la segmenta en ciudadanía civil (derechos humanos básicos de libertad, propiedad y justicia); ciudadanía política (derecho a la participación del poder y al ejercicio del voto); ciudadanía social (derecho al bienestar y a una calidad de vida saludable) y la ciudadanía económica (derecho a la producción y al consumo de mercado).

    La participación ciudadana ambiental tiene como fin último el acceso e involucramiento en la GOBERNABILIDAD ambiental. Ese es el sentido de la ciudadanía ambiental. Es lo que usualmente se conoce como empoderamiento ambiental, es decir, el ejercicio del derecho a la participación del poder en las decisiones de gobernabilidad ambiental. Ese es el tema central.

    En la misma medida que los usuarios ejercen su ciudadanía POLÍTICA ambiental, también podrán ejercer por tanto, su ciudadanía civil, social y económica. De las cuatro, la política es la que define el norte del proceso. El quehacer político de la participación ciudadana es, por tanto, el elemento clave.

    Ahora bien, pero ¿qué significa el ejercicio de una ciudadanía de gobernabilidad ambiental o una ciudadanía de empoderamiento ambiental? Tiene tres aristas o expresiones. La ciudadanía ambiental puede expresarse en forma de CONFLICTO, es decir, de la manera cómo por lo general se han manifestado los problemas ambientales (caso Celco, Pascua Lama, planes reguladores, etc.). Es la forma primaria de manifestarse y no hay porqué alarmarse por ello. Las crisis ambientales no sólo son la agudización de un problema ambiental no resuelto, sino sobre todo es una posibilidad de resolver un problema ambiental pendiente.

    La ciudadanía ambiental también puede manifestarse como COOPERACIÓN, que por lo general es la fase que sigue a la del CONFLICTO –aunque no necesariamente- y es el surgimiento del acuerdo, el consenso y las alianzas. Una cooperación que nos llama poderosamente la atención -que precisamente no ha surgido del conflicto-, es la que más arriba señalábamos en el caso del Fondo Mixto para el Fortalecimiento de las Instituciones de la Sociedad Civil, en donde confluyen las organizaciones de la sociedad civil, el Estado y las empresas. Otro ejercicio de ciudadanía ambiental como COOPERACIÓN de diversos actores públicos, privados y ciudadanos, fue el desarrollo de las dos fases del Programa GAL en el 2004 y 2005, tanto a nivel local-comunal, como a nivel Regional Metropolitano. Finalmente, otra forma de expresión de la ciudadanía ambiental es la denominada de AUTOGESTIÓN, en donde la sociedad civil ejerce soberana e independientemente su capacidad de gestión ambiental en forma autónoma sobre proyectos locales o regionales.

    Estas tres formas de participación o gobernabilidad ciudadana ambiental pueden ser sucesivas, simultáneas y complementarias. Ninguna excluye a la otra y se suscitan en la medida que los interlocutores produzcan consensos o disensos.

    Ahora bien, ¿de qué manera la información interviene en este proceso de participación y gobernabilidad ambiental? Lo hace proporcionando tres tipos de insumos. Primero son los insumos de información en el ámbito de la GESTIÓN TÉCNICO-CIENTÍFICA, que en el caso de la esfera municipal tienen que ver con el conocimiento riguroso de los problemas ambientales locales (aire, residuos, planes reguladores, calidad del agua, EIA, etc.). Segundo son los insumos de información en el ámbito de la GESTIÓN DE GOBERNABILIDAD POLÍTICA, que tienen que ver con el conocimiento sobre otros actores involucrados en los temas ambientales locales y las reglas de juego vigentes (intereses comunes, demandas particulares, normativas y leyes, etc.). Y tercero, son los insumos de información del ámbito de la GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO y se refiere a la metodología de análisis y reflexión sobre la acción ejecutada, que permita superar la actividad reiterativa, espontánea o estéril, y convertirla en praxis transformadora.

  9. POR UNA INFORMACIÓN ÚTIL PARA LA GESTIÓN AMBIENTAL LOCAL
  10. La información ambiental, por tanto, tendrá sentido en la medida que proporciona insumos de datos de calidad, exactos, veraces, actualizados y oportunos, de modo que posibilite que las decisiones de gobernabilidad ambiental sean certeras y exitosas.

    El PRINCIPIO 10 señala que "el mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes".

  11. EL ESTADO DEBE FACILITAR Y PROMOVER EL ACCESO CIUDADANO A LA INFORMACIÓN AMBIENTAL
  12.  

    Los medios que hasta el momento el Estado ha utilizado para estos fines son el registro de las oficinas de información de los servicios, el Diario Oficial, las inserciones de prensa, la Biblioteca del Congreso y la documentación impresa o digitalizada en Internet. Pero obviamente son insuficientes. El índice o registro de las oficinas de información muy pocos lo conocen, están desactualizados o no existen; el Diario Oficial lo leen los expertos; las inserciones pasan desapercibidas; la Biblioteca del Congreso es compleja; y la documentación impresa y digital no es de alcance masivo y se hace más distante con la aún persistente "brecha digital".

    La ciudadanía no tiene posibilidades de crear sus propios medios o sistemas de comunicación debido fundamentalmente a recursos. Ello es tarea del Estado. En la gobernabilidad moderna el Estado no sólo está llamado a facilitar el acceso a la información ciudadana acerca de la administración pública, sino además está obligado a PROMOVER dicho acceso. Y en la promoción del acceso ciudadano a la información ambiental debe, por tanto, hacerse cargo de CREAR LOS MEDIOS apropiados para que dicho derecho ciudadano se ejerza de la manera más eficaz y participativa posible.

    El acceso de la ciudadanía a la información ambiental hay que verlo entonces en una doble dimensión. Por un lado, de recabar datos respecto a la gestión ambiental local, regional o nacional, a efecto de participar lúcidamente en las decisiones de un desarrollo sustentable que permita una mejor calidad de vida y un entorno armónico y saludable. Por otro, se trata de un ejercicio democrático para adquirir destrezas en la gobernabilidad ambiental y en la gobernabilidad de las agendas políticas, económicas y sociales del país. El proyecto democrático de Chile no sólo es construir un CIUDADANO(A) AMBIENTAL sino construir un CIUDADANO(A) INTEGRAL, con aptitudes de gobernabilidad local y global. Esto es lo que se denomina promover el empoderamiento ciudadano.

    7. LA PROPUESTA

    Nuestra propuesta buscar abordar la insuficiencia que existe en los gobiernos locales de la Región Metropolitana para garantizar el derecho ciudadano a la información ambiental y al involucramiento ciudadano en la gestión ambiental local. La vía por la cual pretende apoyar a la solución es la instalación de capacidades en funcionarios municipales, dirigentes y organizaciones vecinales en estas materias; el fortalecimiento de la Institucionalidad ambiental local (departamentos de medio ambiente, ordenanzas municipales u otras); y el fortalecimiento de las redes ciudadanas (animación informática y presencial de redes, elaboración de materiales de divulgación ad hoc a los contenidos del proyecto, realización de seminarios y talleres).

    Nuestra propuesta estriba en avanzar en la instalación de mejores sistemas de gestión ambiental en el nivel local municipal y ciudadano, con énfasis en la gestión ambiental local informativa. El objetivo específico de nuestra propuesta consiste en fortalecer el vínculo y articulación entre las instancias regionales del Estado en materia ambiental, y las instancias locales municipales y ciudadanas en comunas de la Región Metropolitana de Santiago, de modo de garantizar el acceso a información ambiental expedita y oportuna para su involucramiento en la gestión ambiental y la toma de decisiones a nivel local. Esto es lo que denominamos más arriba como una CIUDADANÍA AMBIENTAL COOPERATIVA.

    En este sentido, nuestro objetivo reside en contribuir al proceso de Modernización del Estado chileno, a través del desarrollo de iniciativas que contribuyan a consolidar la institucionalización de un Estado y la Gestión Ambiental Local al servicio de la ciudadanía y centrado en la participación.

    Nuestra propuesta considera que están dadas las condiciones propicias para avanzar en instalar capacidades en determinado número de comunas de la Región Metropolitana de estructuras municipales bajo el formato de VENTANILLA ÚNICA DE GESTIÓN AMBIENTAL LOCAL INFORMATIVA CIUDADANA. Asimismo, están dadas las oportunidades para apoyar la elaboración, sistematización y/o acceso de INSTRUMENTOS DE GESTIÓN de alcance local para la participación ciudadana y el resguardo al derecho ciudadano de acceder a información ambiental.

    Simultáneamente a ello, es posible avanzar en fortalecer las REDES AMBIENTALES MUNICIPALES Y CIUDADANAS para facilitar el flujo de información en todos los niveles de la gestión ambiental de la Región Metropolitana (Regional, Local Municipal y Local Ciudadano). Finalmente, consideramos que es imprescindible VISIBILIZAR EXPERIENCIAS EXITOSAS en materia de involucramiento ciudadano para la gestión ambiental local y suministrar asistencia a UMAs para la transferencia de esas experiencias

    Santiago, 11 de mayo de 2006.

    Gracias.

ATENCIÓN PRIMARIA AMBIENTAL: Una Educación Local y Global

ATENCIÓN PRIMARIA AMBIENTAL: Una Educación Local y Global

JORNADA EDUCACION AMBIENTAL

RED MUNICIPAL DE ATENCION PRIMARIA AMBIENTAL

Jueves 22 de Agosto 2002

Salón Isla Negra Hotel Tupahue

 

 

ATENCIÓN PRIMARIA AMBIENTAL: Una Educación Local y Global

 

 

 

POR: Luis Gallegos M.

 

Quiero hacerles llegar los saludos y las excusas de la Dra. Ana Cristina Nogueira, representante en Chile de la OPS-OMS, quien lamentablemente por razones de fuerza mayor no ha podido estar ahora con nosotros.

Asimismo, reciban desde Brasil el saludo de Rodrigo Cerda, donde está trabajando por esta red de Atención Primaria Ambiental. Rodrigo señala estar contento porque en Río de Janeiro empezará a operar un Centro de Atención Primaria Ambiental y un programa de APA en el municipio de Niteroi.

 

 

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, acaba de publicar un estudio denominado Perspectivas del Medio Ambiente Mundial GEO-3. Allí se dice que, de proseguir el ritmo de depredación ambiental en el planeta, dentro de 30 años, más del 70 por ciento de la superficie terrestre estará afectada por la expansión de infraestructura urbana; el número de personas que habita zonas con grave escasez de agua potable se empinará al 60 por ciento de la población, mientras que la biodiversidad se verá afectada en un 72 por ciento.

Según el estudio del PNUMA, estamos frente a un inminente colapso ambiental. Algunos de los problemas crecientes son:

  • La contaminación de la atmósfera
  • La degradación de suelos
  • La deforestación y degradación de bosques
  • La pérdida de recursos hídricos y de calidad del agua
  • La eliminación de recursos marinos
  • La producción creciente de residuos y contaminantes
  • La pérdida rápida de biodiversidad
  • El aumento de los gases invernaderos que contribuyen al calentamiento global.

Según el PNUMA, 147 millones de habitantes del planeta fueron afectados por desastres naturales en los años 80. Esa cifra subió a 211 millones afectados en los años 90. El informe constata que el número de desastres hidrometerológicos, como las sequías, huracanes e inundaciones, aumentaron notablemente. Del total de personas fallecidas en desastres naturales, el 90% murieron en desastres hidrometerológicos. Hay una clara tendencia al aumento de eventos extremos, como las olas de calor, inundaciones y sequías, debido al calentamiento global.

No obstante, según este estudio, el desafío social más grande y urgente es la de cerrar la brecha en cuanto a vulnerabilidad entre ricos y pobres para lograr un impacto positivo sobre el ambiente. El informe constata que los pobres tienen menos capacidad de adaptación al cambio global y son más vulnerables a las amenazas ambientales. Por ende, se debe dar prioridad a las políticas de reducción de la vulnerabilidad como parte de las estrategias generales de reducción de la pobreza. También se ha constatado que la salud humana está crecientemente determinada por condiciones ambientales. Una de las respuestas más eficientes para proteger la vida y la propiedad sería, según este estudio, la implementación de sistemas de "alerta temprana", que debe traducirse en acción preventiva.

El modelo económico imperante en la región no ha logrado hasta el momento sortear con éxito el anhelado equilibrio entre el denominado libre mercado y políticas ambientales sanas y limpias. Eso lo indican los estudios elaborados por organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas. Al parecer, el modelo neoliberal es consustancial a una gestión ambiental precaria, vulnerable y adversa a un desarrollo efectivamente sustentable.

Las perspectivas futuras, según el estudio del PNUMA, residen en que los viejos problemas persistirán y al mismo tiempo emergerán nuevos desafíos.

El estudio GEO-3 visualiza y analiza 4 escenarios posibles para el próximo período de 30 años. Los tres primeros escenarios donde predomina el mercado, la seguridad y la política, respectivamente, se obtendrían resultados muy parecidos y convergentes:

  • La superficie terrestre estará severamente afectada por la expansión de infraestructura
  • La población carecerá de agua
  • La biodiversidad estará afectada sustancialmente
  • Aumentará la presión a los recursos naturales, en particular al recurso hídrico
  • Aumentará la degradación y erosión de suelos
  • Prevalecerá la inseguridad y el conflicto
  • Las tensiones socioeconómicas y ambientales provocarán olas de protestas
  • Los grupos poderosos y ricos se centrarán en la autoprotección

Sin embargo, según dicho estudio, solo en el escenario del respeto a la sustentabilidad donde podremos obtener:

  • Cambio radical en la interacción entre las personas
  • Cambios en el estilo de vida
  • Se respaldarán las políticas sostenibles
  • El empresariado actuaría responsablemente
  • La reducción de la pobreza será la meta clave
  • Se promoverá un desarrollo más equilibrado entre las regiones

 

Anótese que los dos primeros logros que señala el PNUMA en sus posibles proyecciones ambientales para los próximos 30 años, hablan de un "cambio radical en la interacción entre las personas" y de "cambios en el estilo de vida". Ello no es casual. Tiene que ver con el tema que nos convoca en esta ocasión: la educación ambiental.

En otras palabras, lo que este organismo de las NN.UU. nos dice es que un eventual escenario sustentable en el futuro, debe incluir una educación distinta, estilos de vida, hábitos cotidianos, interacción entre las personas que sea de respeto hacia sí mismas, hacia los demás y hacia el entorno. La sustentabilidad reposaría, desde esta perspectiva, en una manera diferente de tratarnos entre los seres humanos.

 

Uno de nuestros observadores contemporáneos más sensibles y agudos ante lo que ocurre en nuestro mundo actual, Eduardo Galeano, señala que las empresas más exitosas del mundo son también las más eficaces contra el mundo. Esas empresas, las más desvastadoras del planeta, figuran entre las que más dinero ganan. El exterminio del planeta -continúa Galeano-, ya no perdona a nadie. Ni siquiera al norte triunfal, que es el que más contribuye a la catástrofe y, a la hora de la verdad, silva y mira para otro lado.

El resultado -indica Galeano-, es la profundización del proceso de expansión planetaria depredatoria de la civilización occidental. La globalización -otra denominación que ahora se le da al capitalismo- tendría como una de sus aristas, una agenda anti-ambientalista en proceso. Una agenda impuesta, moderada y animada por las grandes potencias.

 

 

David Icke, ese brillante e ingenioso guionista de la película Matrix, dice que el progreso contemporáneo se hace en la medida que las sociedades se dan cuenta que el mundo está rápidamente yendo en una dirección que no es buena para la gente.

Según Icke, somos gente que crea este mundo con nuestros pensamientos. Cambiamos los pensamientos, cambiamos el mundo. Somos la imaginación de nosotros mismos y, más aún, este mundo es una "imaginación colectiva de nosotros mismos". Así, entenderemos la manera que tenemos para cambiar la prisión en paraíso. Trabajar sobre nosotros mismos es también trabajar en el mundo, porque somos el mundo, y el mundo somos nosotros.

Esa es, desde nuestra perspectiva ambiental, la clave del proceso educativo. El conocimiento y la educación son de por sí intrínsecamente transformadores de la realidad. La cuestionan e interpelan constantemente. Y para los sostenedores del orden ambiental establecido y de las agendas públicas cotidianas, ello no es permisible porque el conocimiento perturba la anormalidad del status quo.

Educar ambientalmente es transformar al individuo y a la sociedad. No es solo un trasvasije de ilustración e información ecológica. Educar en la sustentabilidad es renovar y reciclar permanentemente la visión que tenemos de las cosas y de nosotros mismos, y es comprometernos a su transformación en armonía con los cambios que suceden a cada segundo en el mundo. Es transitar desde lo fenoménico a lo sustancial, de lo superficial a lo profundo.

El cambio proviene de nosotros mismos, no de vectores externos a nuestro ser. La educación ambiental es, desde esta perspectiva, un instrumento o herramienta que gatilla toda la vitalidad y armonía que reside en nuestra propia vivencia personal. La concientización ambiental es, en definitiva, el primer paso para la transformación de nosotros mismos y de nuestro entorno. Tal como nos invita la perspicaz escritora chilena Patricia May: "la conciencia sistémica es como si después de ascender por tres millones de años llegáramos a la cima de un monte y viéramos, por primera vez desde arriba, como un nodo de una red multidimensional, visión del todo, como células que se dan cuenta que forman parte del mismo órgano, de un sistema, de un cuerpo, y comenzaran a vibrar ya no con un propósito separado, sino con un sentido que se engrana en el propósito del cuerpo. En este caso, ese cuerpo es la humanidad y el planeta entero como una unidad, nos enlazamos, ya no nos importa solo nuestra vida, sino la vida de todo, de todos y comenzamos a vibrar con las necesidades de todos los seres".

 

 

Entre la dramática situación que nos describen los estudios del PNUMA, y las esperanzas de los visionarios y estudiosos, se nos presenta una nueva oportunidad de reconciliarnos con la naturaleza y con nosotros mismos. Esa ocasión es la próxima Cumbre de la Tierra a realizarse este 26 de agosto en Johannesburgo, Sudáfrica. Allí, la humanidad espera que lo acordado hace 10 años en Río de Janeiro, se evalúe, se asuman las correspondientes responsabilidades y se renueven los compromisos adquiridos de cara al nuevo siglo.

La grave obstaculización de los EE.UU. y los intereses de las grandes compañías transnacionales vinculadas a la utilización intensiva de los recursos naturales atenta contra el espíritu de la ciudadanía planetaria por avanzar en el cumplimiento de la Agenda 21. Aquí radica una de las principales razones para el actual estancamiento e incluso retroceso ambiental global que se evidencia a 10 años de la Agenda 21.

Sin embargo, todo ello constituyen las acciones globales que en Sudáfrica y en algunos eventos se juega la vida del planeta. Pero donde se decide en lo sustancial el futuro de la humanidad es en el trabajo cotidiano, en la comuna, en la organización social, en el barrio, en definitiva, en las acciones locales. Y ese es el trabajo en la Atención Primaria Ambiental y de las organizaciones que de ahí surgen. Y, sobre todo, del trabajo de educación local, donde ustedes, junto a la comunidad, construyen día a día una acción ambiental, proyectos de calidad de vida y de futuro para las nuevas generaciones.

En la OPS estamos preocupados por esta situación. Por ello es que apoyamos decididamente los esfuerzos del trabajo en APA y su red nacional. Red que estamos construyendo en conjunto con las regiones y donde vamos a mantener un programa de capacitación, información y divulgación de experiencias de aquí en adelante.

Deseamos en la OPS que esta Jornada de Educación Ambiental contribuya a optimizar vuestro trabajo en la Atención Primaria Ambiental. Gracias.

La Gestión Ambiental Local y la Atención Primaria Ambiental

La Gestión Ambiental Local y la Atención Primaria Ambiental

La Gestión Ambiental Local y la Atención Primaria Ambiental: La Experiencia de la Red Municipal de Atención Primaria Ambiental, Red APA-Chile

Cuadernillo 10: CONAMA Metropolitana de Santiago

Documento preparado por: Luis Gallegos, Secretario Técnico de la Red Municipal de Atención Primaria Ambiental, Red APA-Chile, Santiago de Chile, Agosto de 2005.


Introducción

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, publicó un estudio denominado Perspectivas del Medio Ambiente Mundial GEO-3. Allí se dice que, de proseguir el ritmo de depredación ambiental en el planeta, dentro de 30 años, más del 70 por ciento de la superficie terrestre estará afectada por la expansión de infraestructura urbana; el número de personas que habita zonas con grave escasez de agua potable se empinará al 60 por ciento de la población, mientras que la biodiversidad se verá afectada en un 72 por ciento.

Según el estudio del PNUMA, estamos frente a un inminente colapso ambiental. Algunos de los problemas crecientes son:
 La contaminación de la atmósfera
 La degradación de suelos
 La deforestación y degradación de bosques
 La pérdida de recursos hídricos y de calidad del agua
 La eliminación de recursos marinos
 La producción creciente de residuos y contaminantes
 La pérdida rápida de biodiversidad
 El aumento de los gases invernaderos que contribuyen al calentamiento global.

Según el PNUMA, 147 millones de habitantes del planeta fueron afectados por desastres naturales en los años 80. Esa cifra subió a 211 millones afectados en los años 90. El informe constata que el número de desastres hidrometerológicos, como las sequías, huracanes e inundaciones, aumentaron notablemente. Del total de personas fallecidas en desastres naturales, el 90% murieron en desastres hidrometerológicos. Hay una clara tendencia al aumento de eventos extremos, como las olas de calor, inundaciones y sequías, debido al calentamiento global.

No obstante, según este estudio, el desafío social más grande y urgente es la de cerrar la brecha en cuanto a vulnerabilidad entre ricos y pobres para lograr un impacto positivo sobre el ambiente. El informe constata que los pobres tienen menos capacidad de adaptación al cambio global y son más vulnerables a las amenazas ambientales. Por ende, se debe dar prioridad a las políticas de reducción de la vulnerabilidad como parte de las estrategias generales de reducción de la pobreza. También se ha constatado que la salud humana está crecientemente determinada por condiciones ambientales. Una de las respuestas más eficientes para proteger la vida y la propiedad sería, según este estudio, la implementación de sistemas de “alerta temprana”, que debe traducirse en acción preventiva.

El modelo económico imperante en la región no ha logrado hasta el momento sortear con éxito el anhelado equilibrio entre el denominado libre mercado y políticas ambientales sanas y limpias. Eso lo indican los estudios elaborados por organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas. Al parecer, el modelo neoliberal es consustancial a una gestión ambiental precaria, vulnerable y adversa a un desarrollo efectivamente sustentable.

Las perspectivas futuras, según el estudio del PNUMA, residen en que los viejos problemas persistirán y al mismo tiempo emergerán nuevos desafíos.

El estudio GEO-3 visualiza y analiza 4 escenarios posibles para el próximo período de 30 años. Los tres primeros escenarios donde predomina el mercado, la seguridad y la política, respectivamente, se obtendrían resultados muy parecidos y convergentes:

 La superficie terrestre estará severamente afectada por la expansión de infraestructura
 La población carecerá de agua
 La biodiversidad estará afectada sustancialmente
 Aumentará la presión a los recursos naturales, en particular al recurso hídrico
 Aumentará la degradación y erosión de suelos
 Prevalecerá la inseguridad y el conflicto
 Las tensiones socioeconómicas y ambientales provocarán olas de protestas
 Los grupos poderosos y ricos se centrarán en la autoprotección

Sin embargo, según dicho estudio, sólo en el escenario del respeto a la sustentabilidad es donde podremos obtener:

 Cambio radical en la interacción entre las personas
 Cambios en el estilo de vida
 Se respaldarán las políticas sostenibles
 El empresariado actuaría responsablemente
 La reducción de la pobreza será la meta clave
 Se promoverá un desarrollo más equilibrado entre las regiones

Anótese que los dos primeros logros que señala el PNUMA en sus posibles proyecciones ambientales para los próximos 30 años, hablan de un “cambio radical en la interacción entre las personas” y de “cambios en el estilo de vida”. Ello no es casual. Tiene que ver con el tema que aborda la gestión ambiental local: la educación ambiental.
En otras palabras, lo que este organismo de las NN.UU. nos dice es que un eventual escenario sustentable en el futuro, debe incluir una educación distinta, estilos de vida, hábitos cotidianos, interacción entre las personas que sea de respeto hacia sí mismas, hacia los demás y hacia el entorno. La sustentabilidad reposaría, desde esta perspectiva, en una manera diferente de tratarnos entre los seres humanos.

Uno de nuestros observadores contemporáneos más sensibles y agudos ante lo que ocurre en nuestro mundo actual, Eduardo Galeano, señala que las empresas más exitosas del mundo son también las más eficaces contra el mundo. Esas empresas, las más desvastadoras del planeta, figuran entre las que más dinero ganan. El exterminio del planeta -continúa Galeano-, ya no perdona a nadie. Ni siquiera al norte triunfal, que es el que más contribuye a la catástrofe y, a la hora de la verdad, silva y mira para otro lado.

El resultado -indica Galeano-, es la profundización del proceso de expansión planetaria depredatoria de la civilización occidental. La globalización -otra denominación que ahora se le da al capitalismo- tendría como una de sus aristas, una agenda anti-ambientalista en proceso. Una agenda impuesta, moderada y animada por las grandes potencias.

David Icke, ese brillante e ingenioso guionista de la película Matrix, dice que el progreso contemporáneo se hace en la medida que las sociedades se dan cuenta que el mundo está rápidamente yendo en una dirección que no es buena para la gente.

Según Icke, somos gente que crea este mundo con nuestros pensamientos. Cambiamos los pensamientos, cambiamos el mundo. Somos la imaginación de nosotros mismos y, más aún, este mundo es una "imaginación colectiva de nosotros mismos". Así, entenderemos la manera que tenemos para cambiar la prisión en paraíso. Trabajar sobre nosotros mismos es también trabajar en el mundo, porque somos el mundo, y el mundo somos nosotros.

Esa es, desde nuestra perspectiva ambiental, la clave del proceso educativo. El conocimiento y la educación son de por sí intrínsecamente transformadores de la realidad. La cuestionan e interpelan constantemente. Y para los sostenedores del orden ambiental establecido y de las agendas públicas cotidianas, ello no es permisible porque el conocimiento perturba la anormalidad del status quo.

Educar ambientalmente es transformar al individuo y a la sociedad. No es solo un trasvasije de ilustración e información ecológica. Educar en la sustentabilidad es renovar y reciclar permanentemente la visión que tenemos de las cosas y de nosotros mismos, y es comprometernos a su transformación en armonía con los cambios que suceden a cada segundo en el mundo. Es transitar desde lo fenoménico a lo sustancial, de lo superficial a lo profundo.

El cambio proviene de nosotros mismos, no de vectores externos a nuestro ser. La educación ambiental es, desde esta perspectiva, un instrumento o herramienta que gatilla toda la vitalidad y armonía que reside en nuestra propia vivencia personal. La concientización ambiental es, en definitiva, el primer paso para la transformación de nosotros mismos y de nuestro entorno. Tal como nos invita la perspicaz escritora chilena Patricia May: “la conciencia sistémica es como si después de ascender por tres millones de años llegáramos a la cima de un monte y viéramos, por primera vez desde arriba, como un nodo de una red multidimensional, visión del todo, como células que se dan cuenta que forman parte del mismo órgano, de un sistema, de un cuerpo, y comenzaran a vibrar ya no con un propósito separado, sino con un sentido que se engrana en el propósito del cuerpo. En este caso, ese cuerpo es la humanidad y el planeta entero como una unidad, nos enlazamos, ya no nos importa solo nuestra vida, sino la vida de todo, de todos y comenzamos a vibrar con las necesidades de todos los seres”.

Entre la dramática situación que nos describen los estudios del PNUMA, y las esperanzas de los visionarios y estudiosos, se nos presentan nuevas oportunidades de reconciliarnos con la naturaleza y con nosotros mismos. La humanidad espera que lo acordado hace más de 10 años en Río de Janeiro, se evalúe, se asuman las correspondientes responsabilidades y se renueven los compromisos adquiridos de cara al nuevo siglo.

Los intereses de las grandes compañías transnacionales vinculadas a la utilización y explotación intensiva de los recursos naturales atenta contra el espíritu de la ciudadanía planetaria por avanzar en el cumplimiento de la Agenda 21. Aquí radica una de las principales razones para el actual estancamiento e incluso retroceso ambiental global que se evidencia a más de una década de la Agenda 21.

En las acciones globales se juega la vida del planeta. Pero donde se decide en rigor el futuro de la humanidad es en el trabajo cotidiano, en la comuna, en la organización social, en el barrio, en definitiva, en las acciones locales. Y ese es el trabajo en la Atención Primaria Ambiental y de las organizaciones que de ahí surgen. Y, sobre todo, del trabajo de educación local, donde las municipalidades junto a la comunidad, construyen día a día una acción ambiental, proyectos de calidad de vida y de futuro para las nuevas generaciones.

En la Red APA estamos preocupados pero también esperanzados en medio de esta situación. Por ello es que apoyamos decididamente los esfuerzos del Programa de Gestión Ambiental Local, GAL.

Comunicación y Gestión Ambiental Local

Comunicación y Gestión Ambiental Local

Comunicación y Gestión Ambiental Local (GAL)

Por: Luis Gallegos M.
Periodista y Docente
Material de trabajo para los talleres de comunicación ambiental del
Programa GAL II de la CONAMA, PNUD, ACHM, GORE y UAHC
Email: luisalbertogmz@terra.cl
Weblog: http://luisalbertogmz.blogia.com
Santiago, 8 de Agosto de 2005

1. ¿Porqué comunicación y gestión ambiental local?

Cinco ideas subyacen en estas notas.

En primer lugar, la gestión de los servicios públicos ambientales sólo puede garantizar eficiencia y éxito en sus estrategias, en la medida que se produzca una articulación entre los gobiernos locales y las organizaciones ciudadanas. Estas articulaciones se construyen bajo el concepto de redes territoriales o temáticas que comparten la co-responsabilidad del cumplimiento de proyectos, planes y estrategias de bien común.

En segundo lugar, la articulación en red de los gobiernos locales y la sociedad civil se operativiza en torno a espacios y herramientas de comunicación permanentes, adaptables y diversificables según el carácter de las redes y los desafíos comunes que se asuman. La gestión ambiental sólo es posible si se crean e instrumentalizan mecanismos de comunicación específicos que se constituyan en componentes básicos de la gerencia ambiental local.

En tercer lugar, si bien la información ambiental, su acceso y libre disponibilidad es un componente indispensable para la construcción de estas redes de gobernabilidad ambiental, no es suficiente. Una gobernabilidad eficiente y que empodere a la sociedad civil requiere una dinámica interactiva entre los distintos actores involucrados y ello sólo lo puede brindar el uso de herramientas de comunicación entendidas como un sistema de gestión proactiva a nivel local.

En cuarto lugar, la única forma de cristalizar los nuevos conocimientos adquiridos en procesos de capacitación y de gestión del conocimiento, es produciendo sincronías articuladas en red de los diversos actores partícipes de dicho proceso: docentes, alumnos y animadores. Estas sincronías articuladas en red garantizan un seguimiento, acompañamiento, validación y retroalimentación a la teoría elaborada y socializada -in situ, a distancia y a nivel local/global-, que le confieren eficacia, validez y concreción a dicho proceso de conocimiento.

En quinto lugar, el Capítulo 28 de la Agenda 21 (Río de Janeiro, 1992) sobre “Iniciativas de las Autoridades Locales en Apoyo del Programa 21”, señala que “Las autoridades locales se ocupan de la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de la infraestructura económica, social y ecológica, supervisan los procesos de planificación, establecen las políticas y reglamentaciones ecológicas locales y contribuyen a la ejecución de las políticas ambientales en los planos nacional y subnacional. En su carácter de autoridad más cercana al pueblo, desempeñan una función importantísima en la educación y movilización del público en pro del desarrollo sostenible”. Además, recomienda que “Cada autoridad local debería iniciar un diálogo con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas y aprobar un "Programa 21 local". Mediante la celebración de consultas y la promoción de un consenso, las autoridades locales recibirían aportes de la ciudadanía y las organizaciones cívicas, empresariales e industriales locales y obtendrían la información necesaria para formular las mejores estrategias. El proceso de consultas aumentaría la conciencia de los hogares respecto de las cuestiones relativas al desarrollo sostenible”.

2. ¿Qué es información ambiental?

La normativa actualmente vigente en Chile no dispone de una definición exacta de información ambiental. La Convención de Aarhus (Dinamarca, 1998, Art. Nº2, Inc. 3) la define como todo lo relativo al estado de los elementos del medio ambiente tales como el aire, atmósfera, agua, suelo, tierras, paisaje y los sitios naturales, diversidad biológica y sus componentes incluidos los organismos genéticamente modificados y la interacción entre éstos. Asimismo, es información ambiental todo lo relacionado con los factores que influyen sobre el medio ambiente, tales como las sustancias, la energía, el ruido y las radiaciones; también las actividades o medidas administrativas, los acuerdos relativos a medio ambiente, las políticas, leyes, planes y programas que tengan o puedan tener efecto sobre los elementos del medio. Finalmente, es todo lo referente al estado de salud del ser humano, su seguridad y condiciones de vida, así como el estado de los sitios culturales y de las construcciones en la medida que sean o puedan ser alteradas por el estado del medio ambiente.

Según esta definición y considerando los acuerdos suscritos por Chile y la legislación vigente, información ambiental es toda la documentación relativa a los procesos, expedientes, insumos, antecedentes, documentos, presupuestos, datos y evidencias tangibles en posesión de los servicios públicos con referencia ambiental. Su acceso es un derecho no sólo de abogados, periodistas, técnicos o especialistas, sino de cualquier ciudadano. Es un derecho que incluye tanto a la información que está a disposición pública de modo permanente en los índices o registros de los servicios públicos o el Diario Oficial, como también a aquella información que no está disponible al público de modo permanente. Este concepto obliga a entregar información a ministerios, intendencias, gobernaciones, servicios públicos, Contraloría, Banco Central, Fuerzas Armadas, Orden y Seguridad, gobiernos regionales, municipalidades y empresas públicas. Se exceptúa al Congreso y Poder Judicial por tener sus propias normas.

3. Información para tomar decisiones adecuadas y empoderar a la ciudadanía

Para realizar sus proyectos y planes, los gobiernos locales y la ciudadanía requieren adoptar decisiones acertadas y oportunas. Para tomar decisiones adecuadas se necesita tener información exacta y suficiente acerca del propósito, circunstancias y entorno del proyecto o actividad a ejecutar. Sin información veraz, integral, de calidad, actualizada y oportuna no hay decisión adecuada ni proyecto exitoso. Sin información no hay manera de formarse opinión propia, tomar las decisiones adecuadas y sentirse parte de un proceso de gestión ambiental. No hay identidad ni menos interés o motivación alguna para ejercer el derecho a la ciudadanía ambiental. Sin información no hay participación social alguna. Es más, la desinformación, expresa, encubierta o por ineficiencia, es la mejor manera de desincentivar la participación social y de engendrar formas de verticalismo, descontrol, ingobernabilidad y finalmente de autoritarismo.

La capacidad de tomar decisiones sobre el medio ambiente expresa el grado de empoderamiento ciudadano. Y no hay empoderamiento sin facultades de decisiones. No existe participación ciudadana ambiental alguna, sin empoderamiento, sin poder. A mayor poder político, mayor capacidad de decidir ambientalmente. De no disponer la ciudadanía de estas atribuciones de decisión sobre temas ambientales, su participación resulta irrelevante y estéril. En la misma medida que la ciudadanía dispone de información veraz, de facultades de decisión y de empoderamiento, entonces su accionar tendrá impacto en las agendas públicas ambientales.

Según el Principio 10 (Río de Janeiro, 1992): “El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes”.

4. Las barreras y los avances en el Derecho de Acceso a la Información Pública ambiental en Chile

En las comunicaciones toda interferencia que impide que los receptores reciban fiel y verazmente la información requerida, se le denomina “ruido”. En el procesamiento de la información y la comunicación ambiental existen “ruidos” que afectan, limitan o distorsionan el mensaje o el acceso al mismo. Uno de esos “ruidos” son las dificultades y obstáculos para que la ciudadanía acceda libremente a la información ambiental en los propios establecimientos municipales o de servicios públicos.

A estas limitantes se les denomina en Chile “Causales de reserva legal” (Olmedo, Juan Pablo, 2005; Sánchez, Moisés, 2005), que consisten en la reserva de determinados actos y documentos de naturaleza pública justificada debido a razones de orden público, seguridad nacional y derechos de terceros. Estas reservas son fuente de restricción general del ejercicio de los derechos democráticos fundamentales. Estas causales de reserva legal se encuentran establecidas en el Artículo Nº13 Inciso Nº4 del DFL Nº 1/19.653 y se circunscriben a “la reserva o secreto establecidos en las disposiciones legales o reglamentarias”; “que la publicidad impida o entorpezca el debido cumplimiento de las funciones del órgano requerido”; “la oposición deducida en tiempo y forma por los terceros a quienes se refiere o afecta la información contenida en los documentos requeridos”; “el que la divulgación o entrega de los documentos o antecedentes requeridos afecte sensiblemente los derechos o intereses de terceras personas, según calificación fundada efectuada por el jefe superior del órgano requerido"; y “el que la publicidad afecte la seguridad de la Nación o el interés nacional”. El estatuto que regula al sector privado incorpora barreras adicionales de restricción, considerando que se trate de una empresa que preste un servicio público, que la información solicitada sea de interés público, que haya sido entregada en el ejercicio de las facultades fiscalizadoras; y que no afecte el debido funcionamiento de la empresa.

Otra de las razones por las que se presentan barreras para la libre disponibilidad de información ambiental a la ciudadanía son las indefiniciones de las funciones de los responsables de los servicios públicos involucrados en este proceso. La División de Organizaciones Sociales (DOS) ha identificado los siguientes obstáculos: indefinición del concepto de información ambiental; información costosa; demora en la respuesta; indefinición de quién entrega la información; tecnicismo en la información; y barreras geográficas.

Según un estudio internacional elaborado este año 2005 por la Open Society Institute y la Corporación Participa, nuestro país tiene el más alto porcentaje de solicitudes de información pública sin respuesta por parte de la autoridad. Chile registra un 69% de respuestas negativas, lo que confirma la “tradición de secreto” que impera en el Estado y que dificulta la posibilidad de que los ciudadanos ejerzan control sobre los actos administrativos, cuestión básica para la participación ciudadana, la fiscalización, la transparencia y probidad. Este estudio establece que de los 6 ministerios investigados, 8 municipalidades, 2 instituciones del Poder Judicial y dos empresas privadas, en un 69% de las solicitudes ni siquiera hubo respuesta a los requeridos, mientras que un 5% la negativa se dio por escrito. Sólo en un 17% de los casos la información solicitada fue recibida. Según los resultados, tanto el gobierno central como los gobiernos locales alcanzan niveles similares de secretismo. Mientras el primero no responde solicitudes en un 26%, las municipalidades no lo hacen en un 29%. En el ranking de instituciones que más niegan información, cuatro se encuentran en el primer lugar con un 87,5% de no respuestas: los ministerios de Defensa y Justicia y la Corte Suprema y el Primer Juzgado Civil de Santiago. Le sigue Mideplan con un 75% de solicitudes que no fueron contestadas. En el caso de las municipalidades Ñuñoa es la que no contesta en un 87,5 % de los casos, seguida por Lo Espejo y Lo Prado. En cambio, las municipalidades que registran el mejor índice de respuestas entregadas son Pedro Aguirre Cerda, Lo Barnechea, Vitacura y La Reina con casi un 50% de solicitudes tramitadas satisfactoriamente.

Aparte de todo lo anterior, también existen los “ruidos” comunicacionales provenientes de la carencia, restricciones, insuficiencias o ineptitudes respecto a las tecnologías de la información y comunicación (TIC), expresadas en computación, acceso a Internet, mensajería electrónica y sistemas multimediales. Por ejemplo, en la Web de la Asociación Chilena de Municipalidades, no se dispone de una sección ambiental específica. La gran mayoría de municipalidades del país dispone de su propio portal, pero con grandes limitaciones para actualizarlas o administrarlas adecuadamente. En las Web municipales que existen, las informaciones locales ambientales, salvo excepciones, son débiles, escuetas o se encuentran dispersas y desperfiladas –quizá reflejo de la institucionalidad ambiental municipal-, en otras áreas, departamentos y secciones, sin lograr destacar adecuadamente. De las 31 municipalidades que participan en el Programa GAL, sólo 25 disponen de Web.

No obstante, se están produciendo algunos avances significativos en el Derecho de Acceso a la Información Pública. Según un Proyecto de Ley sobre Acceso a la Información Pública propuesto por los senadores Hernán Larraín y Jaime Gazmuri y que está actualmente en discusión en la comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización de la Cámara alta, se plantea la exigencia de fijar por ley las causales por las cuales una información sería considerada reservada o secreta. Este reconocimiento constitucional del Derecho de Acceso a la Información Pública obligaría a la modificación de la norma que faculta a las distintas reparticiones públicas a fijar a discreción qué materias serán consideradas como reservadas o secretas. La división jurídica de la subsecretaría general de la Presidencia confirmó que, al aprobarse la indicación que exige una ley de quórum calificado para establecer causales de secreto o reserva, será necesario modificar las normativas de menor jerarquía legal. Esto afecta directamente al Decreto Supremo nº 26/2001, el cual permite que cada servicio público determine qué materias quedarán fuera del escrutinio público.

Otro avance significativo se produjo cuando cinco organizaciones ciudadanas instaron al Gobierno a hacer cumplir un dictamen de la Contraloría General de la República que obliga a más de 80 servicios públicos y municipalidades a revisar las casi 90 resoluciones y decretos dictados en virtud del Decreto nº 26. La solicitud fue presentada por Defendamos la Ciudad, Centro Ecocéanos, Ciudad Viva, Oceana y Fundación Terram y buscaba que el Ministerio Secretaría General de Gobierno instruya a las distintas reparticiones a ajustar sus normativas al criterio fijado por la Contraloría en el Dictamen Nº 49883 del 04/10/2004, “que aclaró y limitó los alcances de la normativa de secreto y reserva, ordenando a las distintas reparticiones que reexaminaran dichas resoluciones, y las modificaran de acuerdo a los principios señalados en el cuerpo de dicho pronunciamiento”, según indica el texto de la presentación. El gobierno accedió a este reclamo y confirmó que se enviará a todas las reparticiones públicas un oficio en el cual “se indicarán orientaciones de política en esta materia, con recomendaciones concretas a seguir en el proceso de modificación de las resoluciones de secreto, para evitar caer en vicios de legalidad” (Sánchez, Moisés, Blog, junio 2005).

5. La comunicación como herramienta pedagógica ambiental local/global

La comunicación ambiental tiene una triple misión, de la cual no se puede sustraer y debe atender con el mismo grado de calidad: informar con alto nivel de conocimiento científico, ser un factor educativo y fomentar la participación ciudadana. La comunicación ambiental busca una lectura en profundidad de los sucesos ambientales, una visión crítica de los hechos y su contexto, que genere reflexión y criterio propio en el público. En ese sentido, la comunicación ambiental puede constituirse en una herramienta pedagógica para el gobierno local y la ciudadanía a la que se dirige.

La comunicación ambiental debe utilizar las diversas plataformas donde se combina una diversidad de medios escritos, audiovisuales, electrónicos y presenciales. El eficiente uso de estos modernos recursos en forma interactiva, podría reforzar notablemente el impacto comunicacional. Asimismo, la educación ambiental encuentra en las tecnologías de la información y comunicación (TIC), las mejores herramientas para articular la educación presencial con la virtual. La sala de clases se traslada desde el establecimiento educativo físico a la sala de clases del ciberespacio. El pizarrón es reemplazado por el escritorio electrónico. Este proceso es creciente y exige adaptar a las organizaciones ciudadanas y a las municipalidades rápidamente a esta modernidad. La alfabetización digital ha reemplazado a la alfabetización letrada. El concepto de “ventanilla única” para los servicios públicos y ambientales de las municipalidades se constituye en ventanilla única electrónica.

De otro lado, la comunicación ambiental es un extraordinario potencial espacio para conjugar lo local con lo global. Parafraseando a León Tolstoi quien decía: “Si deseas ser universal, entonces escribe sobre tu aldea”, podemos decir, si deseamos ser globales, entonces hablemos de nuestra realidad ambiental local. Todo acontecimiento de impacto ambiental tiene orígenes, incidencias, conexiones y proyecciones locales y globales, por tanto, la comunicación ambiental debe hacerle un seguimiento en ambas dimensiones a los hechos que la convoca.

El término comunicación del latín se puede derivar de comunis facere, hacer juntos, con lo que se entiende que los mensajes intercambiados entre los diversos actores son el producto de una actividad conjunta. Para otros, la etimología del término proviene sólo de communis, común, o de communicare, sinónimo de comulgar.

Tanto el latín como los idiomas romances han conservado el especial significado de un término griego (el de Koinoonia) que significa a la vez comunicación y comunidad. También en castellano, común es compartido por los términos comunicación y comunidad. Ello indica a nivel etimológico la estrecha relación entre “comunicarse” y “estar en comunidad”. En otras palabras, se “está en comunidad” porque “se pone algo en común”, se comparte algo, a través de la “comunicación”, que puede tomar varias formas.; palabras escritas o expresadas verbalmente, gestos o símbolos visuales, con mensajes que se transmiten a través de la acción, el tacto o el sonido. Estos diferentes métodos de transferir información hace de la comunicación un proceso dinámico y complejo. Comunicación es una acción humana, un proceso social, que genera relaciones de interdependencia.

Sin comunicación no hay vida posible. En biología, la ósmosis a nivel microscópico permite el flujo interactivo líquido y gaseoso a través de la membrana celular y entre las moléculas que posibilita el desarrollo y reproducción de la vida. La simbiosis en las especies permite que los individuos, animales o vegetales vivan juntos e interactúen favoreciéndose mutuamente en su desarrollo. En la escala más alta, el género humano crea una cultura interactiva en base al cuerpo, el lenguaje y las emociones. En síntesis, estos tres grados de interacción de los seres vivos constituyen sistemas dinámicos de comunicación y autoorganización. Es lo que Humberto Maturana define bajo el concepto de autopoiesis (El árbol del conocimiento, Santiago, 1994; De máquinas y seres vivos, Santiago,1995). Un sistema autopoiético en una escala superior, es la asociatividad de la especie humana en una cultura basada en un espacio de conversaciones. Una cultura es una red de conversaciones, es un sistema de comunicación. Una cultura es un ecosistema de comunicación y de vida.

6. Una propuesta de gobernabilidad y comunicación en red desde y con la ciudadanía

Los medios que hasta el momento el Estado ha utilizado para que la ciudadanía acceda a la información ambiental son el registro de las oficinas de información de los servicios público, el Diario Oficial, las inserciones de prensa, la Biblioteca del Congreso, el Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA) y las páginas Web en Internet. Son herramientas importantes. El Estado de Chile ha avanzado en el desarrollo de la sociedad de la información y del conocimiento y actualmente tiene un rol relevante en América Latina en el acceso a digitalización de la información. Las propias municipalidades han avanzado notablemente en el concepto y operatividad de la “ventanilla única” vía Internet para los servicios públicos.

Pero obviamente son esfuerzos aún insuficientes. El índice o registro de las oficinas de información de los servicios públicos muy pocos lo conocen, están desactualizados o no existen; el Diario Oficial lo leen los expertos; las inserciones pasan desapercibidas; la Biblioteca del Congreso es compleja; la documentación impresa y digital no es de alcance masivo; y los portales Web aún no se han masificado en su uso y se hace más distante con la aún persistente “brecha digital”.

Las comunicaciones en los servicios públicos son la neta expresión del carácter de gobernabilidad que se establece con la ciudadanía. Allí se manifiesta el grado de transparencia, probidad, eficiencia y co-responsabilidad en el ejercicio democrático. En la gobernabilidad moderna el Estado no sólo está llamado a facilitar el acceso a la información ciudadana acerca de la administración pública, sino además está obligado a promover dicho acceso. Y en la promoción de dicho acceso debe hacerse cargo de crear los medios apropiados para que el derecho ciudadano sea ejercido de la manera más eficaz y participativa posible.

Según estudios contemporáneos (Prats, Joan Oriol, 2003; Messner, Dirk, 2003; Courbet, Jaume, 2003), desde los años 90 ha ido emergiendo en el mundo una opinión creciente en torno a que la eficacia y la legitimidad del actuar público se fundamenta en la calidad de la interacción entre los distintos niveles de gobierno y entre éstos y las organizaciones empresariales y de la sociedad civil. Estos nuevos modos de gobernar tienden a ser reconocidos como gobernanza, gobierno relacional o en redes de interacción público-privado-civil a lo largo del eje local/global. Los procedimientos de los servicios públicos pasan a ser considerados desde la lógica de su contribución a las redes de interacción o estructuras y procesos de gobernanza, al gobierno local interactivo, al gobierno emprendedor, al gobierno socio o facilitador. Las redes tienden a expresar esta realidad: la práctica cotidiana de los servicios públicos pasa por crear y gerenciar estas redes de actores diversos, autónomos e interdependientes sin cuya colaboración resulta imposible enfrentar los desafíos más urgentes de nuestro tiempo. El nuevo paradigma de la gobernanza admite que los gobiernos locales no son los únicos actores que enfrentan las grandes cuestiones sociales, sino que también son desafíos para la sociedad civil y las empresas. Este paradigma supone un cambio en la concepción hasta entonces vigente de la relación entre estado y sociedad: no se niega la autonomía de ambas, pero se reconoce su interdependencia y la necesidad de la cooperación para la definición y realización de los intereses generales. Desde esta perspectiva, no hay monopolio de los intereses generales por las organizaciones gubernamentales. Con el concepto de gobernanza se redescubre y revaloriza la política a la vez que se reconceptualiza la gestión pública. La política ya no puede pretender tener un fundamento exclusivamente legal y técnico. Su legitimidad parte del reconocimiento de que hacer política es optar entre bienes públicos igualmente valiosos y que la decisión responde a juicios de valor, interés, oportunidad y otros que no sólo son sino que deben ser siempre discutidos en la esfera pública. En este sentido, sólo mediante la creación de estructuras y procesos sociopolíticos interactivos que estimulen la comunicación entre los actores involucrados y la creación de responsabilidades comunes, además de las individuales y diferenciadas, puede hoy asegurarse la gobernabilidad legítima y eficaz. La misión fundamental de la dirección política y administrativa de los gobiernos locales consiste, entonces, en la creación de tales estructuras y procesos, es decir, en la construcción de gobernanza.

7. La Agenda 21 y las Informaciones Ambientales

El Capítulo 40 de la Agenda 21 (Río de Janeiro, 1992) sobre “Información para la Adopción de Decisiones”, señala que para velar que las decisiones ambientales se basen en información fidedigna hay dos esferas de programas que deben aplicarse: a) Reducción de las diferencias en materia de datos; y b) Mejoramiento del acceso a la información.

Respecto a la Reducción de las diferencias en materia de datos, la Agenda 21 recomienda:
a) Lograr una reunión y evaluación de datos más económica y pertinente mediante una mejor determinación de los usuarios y de sus necesidades de información en los planos local, nacional, regional y mundial;
b) Fortalecer la capacidad local, provincial, nacional e internacional de reunión y utilización de información multisectorial en los procesos de adopción de decisiones y reforzar la capacidad de reunión y análisis de datos e información para la adopción de decisiones, en particular en los países en desarrollo;
c) Crear o fortalecer los mecanismos locales, provinciales, nacionales e internacionales que garanticen que la planificación del desarrollo sostenible en todos los sectores se base en información fidedigna, oportuna y utilizable;
d) Dar acceso a la información pertinente en la forma y en el momento en que se precise para facilitar su uso.

Además, señala que los gobiernos deberían considerar la posibilidad de introducir los cambios institucionales necesarios en el plano nacional para lograr la integración de la información sobre el medio ambiente y sobre el desarrollo. Asimismo, con la asistencia de las organizaciones internacionales, se debería establecer mecanismos de apoyo para suministrar a las comunidades locales y a los usuarios de recursos la información y los métodos que necesitan para que, en la ordenación del medio ambiente y de los recursos sostenibles, apliquen los conocimientos y los enfoques tradicionales y autóctonos, cuando proceda. Esto reviste particular importancia en el caso de las poblaciones rurales y urbanas y los grupos indígenas, de mujeres y de jóvenes.

Respecto a la Mejoramiento del acceso a la información, la Agenda 21 recomienda reforzar los sistemas y servicios de información en los sectores relacionados con el desarrollo sostenible en los planos local, provincial, nacional e internacional. Se debería insistir en que se transforme la información existente en formas que sean más útiles para la adopción de decisiones y en orientarla hacia diversos grupos de usuarios. Se deberían establecer o reforzar los mecanismos para convertir las evaluaciones científicas y socioeconómicas en información adecuada para la planificación y la información pública. A ese respecto, se deberían utilizar medios electrónicos y no electrónicos. Los gobiernos deberían considerar la posibilidad de apoyar a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales en sus esfuerzos por elaborar mecanismos para el intercambio eficiente y armónico de información en los planos local, provincial, nacional e internacional, incluidos la revisión y el establecimiento de las clases de datos, de acceso y de difusión y la interconexión de las comunicaciones. Establecimiento y fortalecimiento de la capacidad de formación de redes electrónicas para apoyar el intercambio de información, proporcionar acceso a las bases de datos y a otras fuentes de información, facilitar la comunicación para satisfacer objetivos más amplios.

8. Ideas y sugerencias para el caso de Chile

En el caso de Chile, el ejercicio del derecho al acceso de la ciudadanía a la información ambiental tiene una doble dimensión.

Por un lado, aprendiendo y replicando la experiencia y perspectiva de las mencionadas cinco organizaciones ciudadanas que obtuvieron recientemente que más de 80 servicios públicos y municipalidades revisaran las casi 90 resoluciones y decretos dictados en virtud del Decreto nº 26, es imprescindible proseguir en dotar a la ciudadanía de instrumentos que permitan avanzar en esta estrategia fiscalizadora.

Por otro lado, debemos visualizar que este ejercicio democrático es necesario para adquirir destrezas en la gobernabilidad ambiental y, sobre todo, en la gobernabilidad de las agendas públicas del país. El proyecto democrático de Chile no sólo es construir un Ciudadano Ambiental, sino construir un Ciudadano Integral con aptitudes y empoderamiento de gobernabilidad local y global.

El acceso de la ciudadanía a la información ambiental no es sólo un acto administrativo funcional a la gestión ambiental local, sino que es uno de los componentes de los nuevos procesos de Gestión del Conocimiento Ciudadano que conjuga ciencia, gobernabilidad y participación. Es preciso resituar la información, la comunicación y el conocimiento científico como los componentes que permitan renovar nuestras formas de hacer política y de construir gobernanza.

El acceso de la ciudadanía a la información ambiental no sólo debe ser en calidad de receptora de datos, sino que debe al mismo tiempo suscitar y crear el rol de re-emisora de esa misma información, a efecto de diseminarla, multiplicarla e involucrar a nuevos actores. Ello supone crear sistemas de comunicación ciudadanos (radio, televisión, Internet, multimedia, espacios abiertos de interacción) con el apoyo del Estado. No solo hay que crear el MENSAJE, sino también hay que crear el MEDIO.

La ciudadanía tiene el derecho de crear sus propios sistemas de información ambiental. El Estado no sólo debe facilitar el acceso a la información ambiental, sino que también debe promover que la ciudadanía participe en este proceso informativo. Coherentes con el Principio 10, los convenios internacionales suscritos y el propio compromiso con la ciudadanía, el Estado, por tanto, debe brindar los instrumentos, recursos, infraestructura y todas las facilidades para que la ciudadanía participe y genere su propio Sistema de Información Ambiental.

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CAMBIO CLIMÁTICO Y MUNDO LABORAL

CAMBIO CLIMÁTICO Y MUNDO LABORAL

Por: Luis Gallegos
Santiago, 4 de mayo del 2005

La ciencia climática aún esta en su fase germinal y hay muchos aspectos de este fenómeno que aún los científicos no los han podido discernir suficientemente. No existe un laboratorio donde se pueda experimentar con el cambio climático. A lo más hay modelos matemáticos y de simulación que sirven de instrumentos de pronóstico estimativo a los especialistas. Los escasos laboratorios de donde se puede extraer algunas luces acerca del calentamiento global, lo constituyen los glaciares hacia donde periódicamente migran crecientes expediciones científicas para investigar una suerte de arqueología del hielo que, al igual que la corteza de un árbol, encierra en sus capas los secretos de los ciclos de evolución del clima global.

¿QUÉ ES EL CAMBIO CLIMÁTICO GLOBAL?

Nuestro planeta recibe energía del Sol en forma de radiación ultravioleta (UV). De su parte, la Tierra emite energía bajo la forma de radiación infrarroja. Estos dos grandes flujos energéticos deben estar equilibrados para que exista una armonía climática sana para la vida terrestre. Pero en la atmósfera existen en cantidad desproporcionada los denominados gases invernadero que absorben la mayor parte de radiación infrarroja terrestre, convirtiéndose en virtuales “frazadas” planetarias. Este efecto se llama el "Efecto Invernadero" o “Calentamiento Global”.

Según los científicos, la temperatura de la superficie terrestre ha aumentado aproximadamente 0.6°C en el último siglo. El consenso científico pronostica que habrá un aumento global de la temperatura entre 1.5 y 4.5°C en los próximos 100 años.

Los gases de efecto invernadero que provocan este calentamiento global son el dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos. El predominante es el dióxido de carbono (CO2) que es generado por el uso indiscriminado en la producción industrial, energía, el transporte y la vida doméstica de los combustibles fósiles como petróleo, gas y carbón.

Los efectos de este calentamiento global se expresan en diversas esferas de la vida humana: desequilibrios económicos sobre todo en países que dependen de recursos naturales; impacto directo en la expansión del área de enfermedades infecciosas tropicales como la malaria, dengue y cólera; debido al deshielo de los glaciares de los casquetes polares y de las altas montañas de la región andina el nivel del mar podría subir y amenazar islas y áreas costeras bajas; se producirían inundaciones de ciudades; tormentas más intensas; la extinción de incontables especies de plantas y animales; fracasos en cultivos en áreas vulnerables y aumento de sequías. Es decir, una alteración sustancial e incluso colapso de ecosistemas y de economías particularmente vulnerables por sus escasos recursos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), "El cambio climático con certeza conllevará una significativa pérdida de vidas".

CAMBIO CLIMÁTICO Y LA INDUSTRIA

Factores ambientales en la producción, como la calidad del agua, partículas en suspensión en el aire, el nivel de decibeles o sustancias tóxicas, son posibles de medir mediante indicadores cuantificables en su impacto en la salud humana y en los trabajadores. Sin embargo, en el caso del cambio climático no hay manifestaciones tan visibles y tangibles de sus efectos, debido a que su impacto es detectable, pronosticable y medible en períodos de tiempo de largo plazo, y sus manifestaciones en la producción y en la salud humana a veces se mimetizan con otros factores geoeconómicos, geoambientales y geopolíticos.

El crecimiento industrial, las modernas prácticas agrícolas y el uso de transporte y energía han creado los problemas mundiales del cambio climático. Según estudios, el origen de las mayores emisiones de dióxido de carbono radica en el sector energético en una proporción del 71%; en el de la agricultura, con un aporte del 15%; en el de residuos, con un 4,90%; en el de disolventes, con un 0,50%; y el resto, 8,60%, se distribuye entre varios otros sectores de la producción. Los países responsables de las mayores cuotas de emisión destacan los EE.UU., China, Rusia, Japón, India, Alemania, Canadá, Inglaterra, Corea del Sur e Italia, donde el primero aporta cerca del 25% de CO2 global.

Al mismo tiempo, la economía mundial es cada vez más sensible al tiempo y al clima. Científicos sostienen que el cambio climático podría producir un impacto mucho más destructivo que el terrorismo. Las compañías de seguros del mundo han visto empinarse crecientemente en los últimos años sus desembolsos en pólizas debido a siniestros provocados por el cambio climático, como sequías, inundaciones, pérdidas de cosechas, desastres, etc. Es decir, la producción mundial debe considerar al cambio climático como uno de los mayores factores de riesgo para los sistemas productivos, con su secuela de pérdidas económicas, mayor desempleo y deterioro de la sustentabilidad productiva.

El cambio climático debe pasar a constituir la agenda de la economía global. Los empresarios, los trabajadores y el Estado deben adoptar planes de contingencia frente al cambio climático. Algunas de ellas son medidas urgentes orientadas a reducir el nivel de emisión de gases de efecto invernadero en los sectores energético y de transportes.

Los tres actores de la producción, junto a otras organizaciones sociales, pueden jugar un papel importante a favor de la adaptación y mitigación respecto al fenómeno del cambio climático. En particular, los sindicatos pueden brindar una contribución sustancial en la integración de la dimensión social, el empleo, la implementación de los programas de cambio climático. Las organizaciones sindicales deben fomentar actividades de formación, sensibilización e información para desarrollar la capacidad de los trabajadores de contribuir al cambio de los patrones no sostenibles de producción y consumo.

En este sentido, hay que destacar la necesidad de la aplicación de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) como un elemento que debe contar con la participación sindical. Es imprescindible promover el apoyo sindical al Protocolo de Kioto y la urgencia de crear redes de apoyo y soporte a los países andinos en vías de desarrollo más vulnerables que no disponen de sistemas de protección social que les permita afrontar los efectos adversos del cambio climático y la prioridad de estudiar los impactos de las políticas de mitigación del cambio climático sobre el empleo y el mercado laboral en la Subregión Andina.

Es importante la formación de los trabajadores y la adopción de criterios de sustentabilidad para asegurar que los Proyectos de Desarrollo Limpio contribuyan al desarrollo sustentable local, a la mejora de las condiciones de trabajo y a la generación de empleo. Los proyectos realizados en el marco de MDL deben permitir la participación de los trabajadores y de sus representantes, tanto de los países promotores como de los receptores o anfitriones de la tecnología, en el seguimiento de dichos proyectos y en su evaluación final. Asimismo, estos proyectos deben garantizar la adicionalidad respecto a la reducción de las emisiones globales y el desarrollo sostenible de las comunidades locales.

Es necesario que los agentes económico-sociales como el Estado, los empresarios y los trabajadores generen mesas de diálogo y un trabajo en conjunto en torno al cambio climático, incorporando este tema en las agendas de la producción, la gestión empresarial y en la movilización y organización de los trabajadores en sus sindicatos y federaciones. Este diálogo debe permitir avanzar hacia un modelo de desarrollo y un sistema productivo sustentable; mejorar la competitividad de las economías andinas promoviendo para ello la innovación y la mejora de la capacidad tecnológica de las empresas y unidades productivas; mejorar la capacidad de las economías para generar más empleo con mayor calidad y para elevar los niveles de cohesión social. Este diálogo social tripartito debe ser una herramienta esencial para cumplir el Protocolo de Kioto.

CAMBIO CLIMÁTICO Y AGRICULTURA

En el caso agrícola, la preocupación científica es global. Los cambios en el clima podrían reducir la calidad y cantidad de los productos básicos para la subsistencia humana, la confiabilidad de las producciones y la sustentabilidad de recursos como el agua. Es más. En la reciente Cumbre de Cambio Climático realizada en Argentina en diciembre del 2004, se planteó que no pasará mucho tiempo antes que la producción agrícola se vea mermada. "La caída en la producción agrícola comenzará a sentirse bastante rápido. En una escala de 20 años podremos ver los impactos", señaló Dieter Schoene, funcionario de la FAO.

Si bien el cambio climático por los altos niveles de CO2 en la atmósfera provocará crecientes procesos de desertificación, reducción de la cantidad y calidad de los productos agropecuarios, colapsos de sistemas agroproductivos y hambrunas, también habrá casos donde plantas como el trigo, el arroz o la soya tendrán una mejor eficiencia fotosintética que el maíz o la caña de azúcar, lo que aumentaría su producción. También podrían estimularse cultivos en zonas donde antes no existían; por ejemplo, según un estudio de la FAO muchos países industrializados (áreas de América y Europa, e incluso Rusia) se tornarán aptas para cultivar cereales.

Sin embargo, los grandes perdedores serían países de América Latina y el Caribe, así como de África y Asia, donde las alzas de la temperatura dejarían muchas tierras improductivas. En Sudamérica aumentarán las áreas que requieren riego. Si hoy 170 millones de hás. dependen de las lluvias, con el calentamiento global serían 320 millones. En Centroamérica y el Caribe, éstas pasarán de 75 a 100 millones de hectáreas. En cambio, en las zonas tropicales y sub-tropicales los períodos de crecimiento de los cultivos serían mucho más cortos.

Es decir, las vulnerables economías agrícolas de los países andinos tendrán severos impactos en sus sistemas productivos, con el agravamiento de la pobreza, miseria y desigualdad ante las economías de otros países o de otros sectores productivos que podrían tener mejores condiciones de mitigación y adaptación al cambio climático.

No obstante, en este sector también es posible y quizá más urgente establecer alianzas entre los agricultores, el Estado, sistema financiero, organismos internacionales como la FAO, ONGs y los centros de investigación científica que permitan estudios específicos, inversiones y líneas de crédito respecto a tipos de producción agrícolas y de gestión productiva que mitiguen y se adapten al calentamiento global.