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Cumbre Copenhague revelaría el diseño de la correlación de fuerzas para la COP 20

Santiago, Chile, martes 4 de noviembre de 2014, por Luis Alberto Gallegos, editorial del Boletín GAL.- Al parecer, la reciente Cumbre de Copenhague donde el IPCC presentó su último informe, pudiera entenderse como un laboratorio del diseño político que nos espera en la COP 20.

 

Hay que advertir y valorar el enorme esfuerzo de la comunidad científica integrante del IPCC, que ha logrado ofrecer unos aportes extraordinarios de conocimiento especializado para tratar de entender –y de hacernos entender a nuestras cabecitas duras, especialmente de los políticos-, el estado actual y las tendencias inevitables que nos depara el futuro en materia de cambio climático. Para ellos y ellas, la humanidad les está en deuda. Nuestro agradecimiento con mucho afecto.

 

Como bien lo dijo Ban Ki-moon, la ciencia ya dijo su palabra. Ahora les toca a los decidores de las políticas públicas.

 

Y es importante advertir que el informe científico publicado este domingo 2 de noviembre por el IPCC es el documento que servirá de base, de brújula y guía para los debates en la COP 20 y COP 21. Por tanto es, como suele decirse entre la clase política, el instrumento clave para diseñar la estructura de alianzas que se generarán en las futuras cumbres climáticas.

 

¿Qué pasó esta semana pasada en Copenhague, entendiéndolo como un ensayo de lo que será la COP 20 de Lima?

 

Los reticentes

 

Allí, los defensores de los combustibles fósiles, los exportadores de petróleo y gas y los países cuyas economías dependen del comercio de estos productos, nuevamente se convirtieron en el lastre fundamental que impidieron a toda costa llegar a buen puerto en las conclusiones del informe final. Tal como nos decía Matilde Rusticucci, (ver Boletín GAL 1752), estos gobiernos peleaban palabra por palabra, frase por frase, para dilatar, entorpecer y evitar un acuerdo sobre el informe. Arabia Saudita, era uno de ellos, o mejor dicho, el más empecinado. Lamentablemente, algunos de nuestros socios latinoamericanos, como Brasil, tuvieron tentaciones de sumarse a este coro de resistencia a un acuerdo global. Ojalá sus líderes recapaciten.

 

Estos países constituyen, lo que se llama en la jerga de la clase política, la contradicción principal o los opositores enceguecidos y resistentes a ser proactivos a un acuerdo climático razonable.

 

Los vacilantes

 

En el medio de este escenario están los países que no se oponen a un acuerdo global o más bien son proclives a un nuevo protocolo de emisiones, pero siempre y cuando reciban algo a cambio. Esto es, recibir financiamiento para sus propias políticas de adaptación u obtengan flexibilidad o no obligatoriedad de los acuerdos, condicionando sus votos a las promesas más o promesas menos. Son los actores del proceso climático que se les podría denominar neutralizables o ganables, pero a costa de negociar con certezas con ellos. Los líderes de la COP 20 -Perú en este caso y los líderes de la ONU-, deberán tener mucha atención respecto a este segmento de países, que no son pocos.

 

Curiosamente, en la Cumbre de Copenhague, los EEUU y China se habrían posicionado en este bloque, apareciendo con cierta dosis de razonabilidad y disponibilidad de llegar a consensos. Es probable que los complejos procesos internos de estas dos potencias, les induzca a una cautela al momento de emitir sus votos. Obama tiene a una oposición conservadora en el Congreso que le limita adoptar decisiones clave sobre el cambio climático. En tanto que China, hoy se ha constituido en uno de los mayores emisores de CO₂, contaminación ambiental y empeoramiento de calidad de vida de su población.

 

 

Los consecuentes

 

Y, en el otro lado del péndulo están, por cierto, los países que se han sensibilizado respecto a una estrategia coherente, ambiciosa y urgente sobre el calentamiento global. Aquí se encuentra la gran mayoría de delegaciones, con la clara visibilización y liderazgo de la Comunidad Europea, donde, naturalmente destacan Alemania, Noruega, Dinamarca y Holanda. Y, por supuesto, los países latinoamericanos progresistas y Chile.

 

Vale anotar que la delegación de nuestro país ha tenido en esta cumbre un desempeño extraordinario, no solo por las innegables instrucciones de Gobierno de facilitar desde todo punto de vista un avance en unas exitosas negociaciones climáticas, sino también por una composición de su delegación  de reconocidas personalidades del mundo académico, científico y profesional.

 

¿Y la COP 20?

 

Ante este escenario, naturalmente que la COP 20 se presentaría muy probablemente como una reedición de este complejo panorama de posiciones, alineamientos y alianzas explícitas -o tras bambalinas- entre los gobiernos globales. Y no hay que temerle. Es un desafío estratégico clave que hay que asumir.

 

No obstante, hay un factor importante a considerar en la COP 20. A diferencia de la COP 15 en 2009 -donde las expectativas ciudadanas globales fueron dejadas de lado y las demandas de los manifestantes que allí se concentraron fueron pisoteadas, virtual y literalmente-, Lima, no es Copenhague, ni América Latina es Europa.

 

Existen hasta el momento 1.598 organizaciones ciudadanas de América Latina y el Mundo inscritas como observadoras en la COP 20. Y, naturalmente, habrá en la sede de este evento muchos miles de luchadores y luchadoras ambientalistas que estarán pendientes de la evolución del proceso de debates.

 

En particular, las organizaciones indígenas de toda Latinoamérica y el Planeta estarán en torno a este evento. Igualmente los representantes de los países insulares vulnerables al aumento del nivel del mar. Asimismo, múltiples redes sociales conectadas a todo el Planeta.

 

Nos preguntamos, ¿serán tan imprudentes e indolentes algunos gobiernos para resistirse a un acuerdo climático global, a costa de tener que enfrentarse a la ciudadanía global y a su propia población local? Esperemos que no. Confiamos que la sensatez prime en esta ocasión en los gobiernos que participen en la COP 20. En sus manos, en su conciencia, en sus corazones y en sus decisiones está el futuro de este humilde Planeta y la sobrevivencia de esta, nuestra Única Casa Común, la Tierra (FIN)

03/11/2014 21:37 Luis Gallegos Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Nuestras responsabilidades ante la COP 20 de cambio climático

Santiago, Chile, lunes 17 de noviembre de 2014, por Luis Alberto Gallegos, editorial Boletín GAL.- Desde la perspectiva de las municipalidades, consideramos que el rol y las responsabilidades de los gobiernos locales frente a la Cumbre COP 20 pudieran desglosarse en tres dimensiones: la del nivel local, la nacional y la global.

 

Lo local: la adaptación, mitigación y generación de capacidades

 

Las municipalidades de Chile han desplegado importantes iniciativas respecto al cambio climático que debieran mostrarse en la Cumbre COP 20.

 

En materia de adaptación al cambio climático, los municipios han sido sensibles a los impactos del calentamiento global que sobre todo afecta a los sectores más vulnerables de la población. Y ello significa principalmente, enfrentar la sequía que ya afecta a más de cien comunas del país. Con o sin recursos, los municipios han tratado de paliar esta crisis mediante la asistencia con camiones aljibe, con programas hídricos innovadores y, sobre todo, con la incorporación de nuevas tecnologías para el uso del agua como la ósmosis inversa. Hay experiencias y buenas prácticas que debieran mostrarse en eventos mundiales como la COP 20, que pudieran replicarse a otras latitudes.

 

En cuanto a la mitigación de gases de efecto invernadero, GEI, los municipios han incursionado en la extensión de las áreas verdes que constituyen un factor de sumidero de dióxido de carbono, CO₂, y su conversión en oxígeno. Del mismo modo, los municipios han desplegado campañas y actividades respecto a la eficiencia energética y la reducción de la huella de carbono, como una manera de reducir emisiones. Pero también han generado experiencias y tecnologías en la valorización y metanización de los residuos sólidos, mediante la creación de proyectos innovadores de plantas de biogás.

 

Asimismo, los municipios –en particular los incluidos en el Sistema de Certificación Ambiental Municipal, SCAM-, han generado habilidades y capacidades en materia de información y conocimiento sobre el medio ambiente y el cambio climático, mediante talleres y cursos ambientales, como el Programa de Educación Ambiental Municipal y Ciudadano, PEAM. Del mismo modo, en este rubro, algunos municipios se han asociado en redes ante el cambio climático que les posibilita un accionar más efectivo y de mayor impacto.

 

Es decir, los municipios en Chile tienen sensibilidad ante el cambio climático, tienen buenas prácticas, tienen ambiciones de generar políticas públicas locales en materia ambiental y climática.

 

Nuestros desafíos en esta dimensión local es mostrar y visibilizar nuestras experiencias a fin de replicarlas, generar asociatividades territoriales y temáticas y, en particular, fortalecer la Comisión de Medio Ambiente de la ACHM, que se constituye en un instrumento organizativo y operativo fundamental como orgánica municipal ambiental y climática en Chile.

 

Un componente fundamental en este nivel local es el desafío municipal a fortalecer la participación ciudadana y reforzar la asociatividad municipio-sociedad civil en las comunas. Los gobiernos locales no son nada sin su aliado natural, la ciudadanía; y ello significa, en este caso, incentivar la cooperación y la acción comunal colaborativa en todos los aspectos: adaptación, mitigación y generación de capacidades, ante el cambio climático.

 

Lo nacional: fortalecer el PANCC

 

En la dimensión nacional, las municipalidades, y en particular la delegación que asistirá a la COP 20, tiene el desafío de fortalecer la convergencia de planteamientos y propuestas en torno al cambio climático.

 

Ello significa poder asumir el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático, PANCC, que busca “propender hacia una economía más baja en carbono, que contribuya al desarrollo sustentable de nuestro país y a los esfuerzos mundiales de reducción de emisiones”.

 

También comprometerse con lo que la presidenta Michelle Bachelet, señaló: “quisiera reafirmar el compromiso voluntario de Chile de reducir en un 20% sus emisiones proyectadas al 2020, sujeto a apoyo internacional y que el 45% de la capacidad eléctrica instalada de aquí al 2025, provendrá de fuentes energéticas renovables no convencionales”.

 

En materia de adaptación, significa apoyar el que Chile ya cuenta con el Plan de Adaptación al Cambio Climático del Sector Silvoagropecuario (2013), el Plan de Adaptación al Cambio Climático en Biodiversidad (2014) y el propósito de reforma del Código de Agua y la Protección de Glaciares.

 

Lo Global: Incidir en las decisiones Planetarias sobre Cambio Climático

 

En el escenario global, el panorama es más complicado. Las municipalidades no tienen opción de voto, pero sí de diálogo e incidencia.

 

¿Cuál es la correlación de fuerzas globales en esta COP 20?

 

En primer lugar, la única forma en que los municipios del Planeta pueden incidir en las decisiones que adopte la COP 20 y la COP 21 y eventos siguientes, es asociándose con los gobiernos de países vulnerables como los insulares y los que cumplen con las 9 vulnerabilidades que indica la ONU; con las organizaciones ciudadanas y socio ambientales de los continentes; con los pueblos indígenas de la diversidad planetaria; con las entidades de género; con la academia, expertos y ONGs; y medios de comunicación democráticos.

 

En segundo lugar, los gobiernos, dependiendo de si son integrantes del bloque de los desarrollados (anexo 1) o los en desarrollo (no anexo 1), tienen distinto peso en las decisiones. Las grandes potencias (anexo 1) son, finalmente, las que adquieren mayor relevancia a la hora de los “consensos” y aprobación de resoluciones.

 

No obstante, en esta coyuntura política hay condiciones favorables en los países decidores. Por un lado EEUU y China acaban de suscribir un acuerdo progresista. EEUU, debido a que a Obama –luego de la derrota parlamentaria que sufrió en las recientes elecciones parlamentarias, ante el partido Republicano-, le interesa proseguir con su programa ante el cambio climático, comprometió a su país y a su congreso a una reducción entre un 26 y 28% de emisiones de GEI antes del 2025, en relación con los valores de 2005; en tanto que China, se compromete a tener su nivel máximo de emisiones al año 2030 y aumentar en un 20% las ERNC hasta el 2030; además, ambos países se comprometen a impulsar conjuntamente negociaciones con miras a la COP 21.

 

Este escenario, ante estas potencias que aportan casi el 45% de emisiones globales de GEI, es muy importante y corresponde a los gobiernos de la Unión Europea y de los demás continentes, exigir que se mantenga y no se distorsione o altere durante la COP 20. De parte de China, si Xi Jinping sostiene lo que dijo, es porque el PC chino lo respalda. En cambio, si Obama se doblega ante la ofensiva de los republicanos en esta decisión, estaremos en problemas.

 

En tercer lugar, un peso importante en las negociaciones la tendrá la Unión Europea, UE. Hasta el momento, la UE ha tenido un liderazgo importante, particularmente con Alemania a la cabeza. Sin embargo, teniendo a Alemania y a los países nórdicos como los ejes clave, debemos considerar que probablemente a la hora de las votaciones no todos los miembros integrantes de de esta comunidad lo hagan del mismo modo. Esperemos que sus componentes políticos puedan ser ordenados en una sola estrategia.

 

En cuarto lugar, tenemos a los países en desarrollo. Aquí la cosa es más compleja. África, no solo es el continente más vulnerable al cambio climático, sino también el que menos representación gubernamental tendrá en la COP 20. Ello, debido sencillamente a platas. Asia, es uno de los continentes igualmente altamente vulnerable y sin muchas opciones de mitigación, adaptación al cambio climático y recursos financieros.

 

En cambio, América Latina es un factor distinto y complejo. Tenemos en la región, países que, siendo vulnerables a los impactos del calentamiento global, no necesariamente se sienten comprometidos a generar políticas públicas internas que permitan mitigar y adaptarse al cambio climático. Venezuela (dependiente de combustibles fósiles); Brasil (nuevo productor de shale gas); Argentina (con gigantescas reservas de shale gas); Perú con reservas propias de gas; y Bolivia (igualmente con propios recursos gasíferos), instalan un escenario en donde cada país tiene efectivamente sus intereses propios y diferenciados respecto a acuerdos sobre cambio climático. Quizá Perú, por ser el anfitrión de la COP 20, se le imponga un deber moral de pelear por acuerdos ambiciosos en materia de reducciones de GEI, pero no necesariamente esperemos que en 2015 mantenga la firmeza y compromiso adquiridos este diciembre. Ojalá nos equivoquemos.

 

En resumen

 

Nuestra política municipal en la COP 20 es compleja aunque entretenida. A nuestra consideración, debemos ser muy observadores, cautos e inteligentes en nuestra participación. Tenemos, como país, una serie de aportes, ideas, experiencias y propuestas que plantear, pero también tenemos mucho que aprender en este tema de los gobiernos y pueblos que nos acompañarán desde el 2 al 12 de diciembre próximo en Lima.

 

Parte del programa de la delegación municipal podría ser solidarizarse y participar en las actividades de la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático que se realizará desde el lunes 8 al jueves 11 de diciembre en Lima. Asimismo, sería muy importante que esta delegación acompañe a la ciudadanía global climática en la Marcha Mundial contra el cambio climático que se realizará el miércoles 10 de diciembre, en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos.

 

A nuestro juicio, la delegación chilena es una sola: representantes de gobierno, ministerios, municipios, organizaciones sociales, ONGs y académicos. Es muy importante tener en nuestras presentaciones una sola voz unívoca respecto al tema climático para Chile, aunque podamos tener propuestas diferenciadas.

 

Los puntos en común que, a nuestro criterio, debemos sostener como delegación nacional, son:

 

  1. Chile mantiene el compromiso de reducir en un 20% sus emisiones proyectadas al 2020, y el 45% de la capacidad eléctrica instalada de aquí al 2025, provendrá de fuentes energéticas renovables no convencionales.
  2. Chile sostiene su planteamiento de que en este compromiso, las municipalidades, la ciudadanía y los actores económicos coinciden en aportar cada uno desde sus propias opciones, en desarrollar una estrategia climática acorde a los requerimientos indicados por el IPCC y la ONU.
  3. Los municipios de Chile se comprometen a generar políticas públicas locales concordantes con las recomendaciones del IPCC y la COP 20, de modo colaborativo y diferenciado.
  4. Los municipios de Chile asumen de manera firme y consciente su responsabilidad en la generación de formas de mitigación, adaptación y creación de capacidades en sus respectivos territorios y poblaciones, en el marco de lo acordado en esta COP 20.
  5. Finalmente, invocamos a los países desarrollados a posibilitar acuerdos y avances en la generación de un acuerdo climático global que reemplace al Protocolo de Kioto o mejor dicho, el Protocolo de París, de modo profundo, democrático, ambicioso y vinculante. (FIN)
16/11/2014 13:32 Luis Gallegos Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Municipios de Chile se preparan para participar en Cumbres Globales sobre cambio climático

Santiago, Chile, miércoles 19 de noviembre de 2014, por Luis Alberto Gallegos, editorial Boletín GAL.-  Sensibles a las exigencias de la glocalidad del cambio climático y mostrando una resuelta voluntad política de contribuir con decisiones ante los requerimientos de mitigar y adaptarse al calentamiento global, las municipalidades de Chile se preparan a participar activamente en dos Cumbres Ambientales y Climáticas que se han constituido en los eventos globales más importantes de los últimos tiempos a nivel planetario.

 

Feria Ambiental Pollutec

 

La primera de ellas es la Feria Ambiental Pollutec que se realizará del 2 al 5 de diciembre en Lyon, Francia. Esta feria es el evento líder mundial del mercado del Medioambiente. Pollutec reunirá durante 4 días en Lyon, al conjunto de los equipamientos, tecnologías y servicios para el tratamiento de todas las contaminaciones y más extensamente para la conservación del medioambiente y la implantación del desarrollo sostenible.

 

En Pollutec 2014, Lyon, se darán cita los mejores profesionales y empresas relacionadas con el sector, que mostrarán las últimas novedades, innovaciones y avances relacionados con el medio ambiente, siendo este evento, un referente del sector a nivel mundial. En definitiva, este evento se ha convertido en una cita ineludible para los mejores profesionales y empresas relacionados con el ambiente, tanto por las novedades que en ella se podrán observar como por los importantes contactos que se podrán establecer.

 

¿Cuál es el propósito de la participación de los municipios chilenos en la Feria Ambiental Pollutec?

 

Sencillamente, se trata de estar presente en un evento donde se exponen los mejores avances tecnológicos en materia de los diversos temas y problemas ambientales que se gestionan a nivel local y global. La delegación chilena tiene la oportunidad de interiorizarse en la actualización y modernización de los diversos procesos tecnológicos sobre residuos sólidos, agua, suelo, contaminación del aire, ruido, transporte, ordenamiento territorial, mitigación y adaptación al cambio climático, entre otros temas de la gestión ambiental municipal y ciudadana del país y de todo el Globo.

 

Además, es la oportunidad para gestionar contactos y establecer posibles convenios de cooperación técnica y financiera para los gobiernos locales.

 

Pero, al mismo tiempo, también es un evento en donde las municipalidades chilenas tienen la oportunidad de presentar sus propios procesos ambientales, sus buenas prácticas y avances en el conocimiento y desarrollo del tema ambiental en sus propias comunas. Para ello, los organizadores brindan espacios para exposiciones, charlas, conversatorios e intercambio de experiencias.

 

La Feria Pollutec, es una ventana y una vitrina ambiental global, en donde Chile debe estar presente para aprender y para aportar.

 

COP 20

 

La otra Cumbre Global es la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, o más conocida como la COP 20, a realizarse del 2 al 12 de diciembre próximo en Lima, Perú.  La COP 20 es el evento planetario en donde se debe avanzar sustancialmente en el borrador de un nuevo acuerdo de los países del Mundo sobre el cambio climático.

 

Considerando que el protocolo de Kioto, suscrito el 1997, terminó su vigencia en el 2012, es preciso reemplazarlo por un nuevo protocolo. La ONU considera que ello debería suceder en la COP 21, a realizarse en diciembre del 2015 en París, Francia.

 

En este contexto, la COP 20, a diferencia de las COP anteriores, puede prometer la posibilidad de cambiar el escenario de tantos fracasos y tantas manipulaciones de las corporaciones transnacionales de combustibles fósiles y las grandes potencias y, efectivamente, lograr avanzar en un texto ambicioso, potente, democrático y vinculante sobre la mitigación y adaptación al cambio climático.

 

¿Cuál es el papel de los municipios de Chile en este complejo panorama?

 

En primer lugar, conocer y asumir los planteamientos que el Gobierno de Chile sostiene en esta materia, de modo de tener una sola visión y una sola postura en este proceso; en segundo lugar, interiorizarse en conocer las posiciones de las diversas tendencias regionales y globales de los gobiernos y en las posiciones que sostienen, particularmente de América Latina; en tercer lugar, generar un flujo de intercambio de información con municipios de otros países, preferentemente de Perú, participando en las asociatividades y redes que se hayan generado o estén en proceso; finalmente, elaborar y presentar propuestas específicas sobre la mitigación y adaptación al cambio climático, desde la perspectiva de las comunas, los gobiernos locales y las comunidades ciudadanas de Chile.

 

En este proceso, la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación Chilena de Municipalidades se encuentra comprometida en apoyar la participación de los municipios en estos eventos. Hasta el momento tenemos a 13 gobiernos locales –entre autoridades nacionales, regionales, comisiones técnicas y alcaldes- que estarían participando, tanto en Lyon en la Feria Ambiental Pollutec, como en Lima, en la COP 20.

 

Vaya nuestro apoyo y compromiso de contribuir a que esta delegación de alcaldes pueda cumplir un excelente papel en estos eventos globales sobre cambio climático y medio ambiente. Nuestra gente, nuestras comunas, nuestro país y nuestro Planeta, nos lo demandan. (FIN)

18/11/2014 17:17 Luis Gallegos Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El desafío de la democracia chilena en este período

Santiago, jueves 27 de noviembre de 2014, por Luis Alberto Gallegos, editorial de Boletín GAL.- En estos días, hemos sido testigos de eventos y expresiones partidarias de los conglomerados de la derecha de nuestro país. Como corolario o resumen de ello, resultan las recientes declaraciones de una ex candidata presidencial de la derecha, donde las emprende contra el gobierno y la presidenta Bachelet.

 

¿Qué significa todo ello?

 

Obviamente, la derecha está a la defensiva estratégica. El Consejo de RN lo devela prístinamente: un evento sin pena ni gloria, para no decir, sin inteligencia ni novedad, que le agrega amargura a lo ocurrido con los procesos por violaciones a los derechos humanos del diputado Rosauro Martínez y ex alcalde de Providencia, Cristian Labbé.

 

La derecha sabe que el actual proceso de reformar aspectos sustanciales del sistema político y económico, no tiene vuelta. Y ello constituye, nada más, que lo prometido al país por la actual administración. La derecha apostaba a un fracaso o a un debilitamiento de las propuestas de reformas. Pero, al parecer, la derecha no ha contado con la eficiencia en la gestión pública con que el equipo de gobierno se ha manejado en estos asuntos en estos iniciales meses y que prometen resultados exitosos.

 

Lo instintivo en política ante una situación de defensiva estratégica en la que está la derecha es ¿cómo reaccionar? Obviamente, con una fugaz y ocasionalmente efímera ofensiva táctica que confronte mediática y sonoramente lo avanzado, mediante un francotirador experto, despiadado y letal. ¿Quién? Naturalmente, de modo instantáneo aparece en el imaginario colectivo un oscuro nombre: Evelyn Mathei, quien, por diversas vertientes, sabe de letalidad.

 

Además, esta posible y efímera ofensiva táctica se lanza en un período clave: en víspera de fiestas de fin de año y vacaciones. Esperando que sus esquirlas queden impregnadas en el imaginario colectivo de los próximos meses estivales, donde la ciudadanía busca despejarse y olvidarse temporalmente de los conflictos sociopolíticos y económicos. Y, además, esta ofensiva táctica se despliega luego de los resultados de una encuesta que mostrarían un supuesto descenso en la aprobación de la gestión de la presidenta Bachelet.

 

¿Por qué?

 

Cualquier análisis elemental de carácter político se haría la pregunta de, ¿por qué la derecha insufla sus propias posibilidades de revertir este proceso de reformas? ¿Acaso tiene la razón o la fuerza para hacerlo? No, no las tiene. Simplemente porque la derecha ha olfateado una debilidad clave en este proceso de gestionar las reformas fundamentales de esta administración.

 

¿Cuál es?

 

El equipo político del gobierno ha estado tan absorto en la gestión intraestatal de sacar adelante las reformas comprometidas con la ciudadanía, que no ha habido margen para atender -y no solo visibilizar mediante las comunicaciones lo avanzado, como lo reconoce la propia Bachelet-, sino sobre todo porque no se han creado, construido y alimentado los mecanismos eficientes de involucramiento, asociatividad y participación ciudadana de quién es el aliado natural de esta administración: la sociedad civil.

 

Hay quienes esperaban, confiados, en que el PC pudiera haber diseñado y ejecutado su voceada política de trabajar en esta administración “con un pie en el gobierno y otro en la calle”. Confiados, porque ni el PS, el PPD y menos la DC, tenían la voluntad política o la capacidad de sacar a la gente a las movilizaciones cruciales en esta fase.

 

Incluso –salvo excepciones de algunos segmentos sociales que están movilizados y en alerta-, los propios estudiantes han debilitado su capacidad movilizadora en torno a las reformas fundamentales del proceso.

 

Ello no significa que el movimiento social se haya adormecido. Por el contrario, se han reactivado regional, local y socio ambientalmente en diversas latitudes del país. Pero, lo que no se ha manifestado de modo claro y contundente en este período, son las movilizaciones ciudadanas de respaldo y acompañamiento a las reformas clave de este proceso.

 

Las expectativas creadas ante la propuesta del PC –inteligente en lo fundamental-, de gobernar dentro del Estado y en complemento con la ciudadanía, hasta el momento no se ha cristalizado como se esperaba. Problemas sobre cómo hacerlo, dificultades internas del partido, roces con la DC, debilidades para involucrar a los demás partidos de la Nueva Mayoría y cierta fragmentación sectorial, territorial y temática del movimiento ciudadano, han abonado en ello.

 

Esa, es la gran debilidad de este período del nuevo proceso creado hoy en Chile.

 

¿Qué hacer?

 

Parafraseando a Gramsci, quizá debamos hoy en Chile fortalecer el bloque histórico ciudadano. Un bloque que ya existe en distintas expresiones y vertientes microsectoriales: sobre agua, salud, educación, vivienda, medio ambiente, regionalización, agua, Asamblea Constituyente, entre otras.

 

Pero, quizá, es preciso hoy fortalecer un bloque histórico consciente y voluntariamente comprometido y movilizado con los temas de agenda de reformas en lo macro sectorial, con propuestas sobre los temas nacionales y no solo locales o temáticos.

 

Lo que ya existe en términos de organización y movilización social, y que tiene que ver con lo señalado, es la línea base, es el piso sobre el cual debemos diseñar una estrategia común que involucre todas las demandas actualmente vigentes.

 

La asociatividad hoy entre todas las demandas, entre las organizaciones y entre las voluntades, es clave. Nuestro desafío es construirla, sabiendo de las diferencias y las dificultades. Pero, sin unidad, dentro de la diversidad y las diferencias, no hay ciudadanía que avance y logre sus propósitos. La unidad requerida no es ideológica ni programática necesariamente, es política para abrir canales, opciones y alternativas concretas para que cada quién exija sus propios planteamientos.

 

No es el momento de farrearnos oportunidades históricas que pocas veces se presentan en nuestro proceso político social y económico. No sea que después nos lamentemos de ¿por qué no lo hicimos…?

 

Las decisiones políticas de un país no solo dependen de los decidores de las políticas públicas de Estado, también de los decidores de las políticas Ciudadanas provenientes de las organizaciones -grandes y pequeñas-, que la sociedad civil ha creado hasta el momento.

 

¿Cómo?

 

Desde la ciudadanía, hay que crear o fortalecer las Mesas de Diálogo y Negociación sobre cada una de las demandas y temas específicos. Generar propuestas, proyectos de ley e iniciativas que podamos presentar al gobierno y comprometerlo en su gestión y concreción.

 

Y, de parte del gobierno, habría que respetar y atender las demandas de esas Mesas, incorporándolas no solo de manera consultiva, sino también de modo vinculante. Sin capacidad de decisión de la ciudadanía en las políticas públicas, en los temas locales, regionales y nacionales, no habrá, definitivamente, posibilidad sobre la cual podamos construir un bloque histórico democrático y ciudadano, que se constituya en el soporte social de las reformas estratégicas clave de este período.

 

La derecha se aprovecha de la actual dispersión, fragmentación y ausencia ciudadana. Se deleita de la debilidad social y ahora pretende levantar la voz, gritarnos y retrotraernos a los momentos oscuros y a los infiernos que ya hemos conocido. Labbé y Mathei lo saben, por ello es que quieren postularse como diputado y como posible futura candidata presidencial. (FIN)

26/11/2014 18:24 Luis Gallegos Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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